08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Los aeropuertos aplican protocolos sobre el papel, pero las filas se hacen sin distancia de seguridad entre viajeros y solo rellenando un formulario

Un viaje en avión de México a Fuerteventura provoca uno de los brotes de COVID más importantes

Sin distancia de seguridad en un aeropuerto  del Reino Unido
Sin distancia de seguridad en un aeropuerto del Reino Unido
Los controles en los aeropuertos aplicados para prevenir los contagiados por coronavirus han alargado de forma importante las esperas entre viajeros y han reducido el número de casos importados. No obstante, no todas las medidas son suficientes. Fuerteventura vive un brote importante, provocado por casos importados de México, Estados Unidos e incluso de una patera procedente de África.

La isla de Fuerteventura es lugar del mayor rebrote de las Islas Canarias desde el final del Estado de Alarma y uno de los más importantes de España. Un residente regresó de pasar una temporada en México y aunque no presentaba síntomas estaba enfermo de coronavirus, el cuál ha pasado a familiares durante dos reuniones posteriores a su vuelta.

Según han informado las autoridades sanitarias de las islas, hasta diez personas se han contagiado entre las islas de Fuerteventura y Gran Canaria, a causa de este único caso importado de COVID-19. Todos los nuevos casos han sido informados después de dos reuniones familiares, que serían las responsables del foco.

La consejería de Sanidad de la Comunidad canaria ha asegurado que el paciente cero es residente de la isla de Fuerteventura, y que se encontraba contagiado cuando viajó desde México. El caso uno sería la propia hermana del paciente que fue diagnosticado hace una semana.

Después del primer contagio, la mujer acudió a una fiesta familiar en la misma isla, dónde estuvo en contacto con hasta 40 personas. Posterior a ello, la paciente uno se desplazó hasta Gran Canaria para otra reunión con familia. La mesa estaba servida para el rebrote más grave de esta comunidad.

El miércoles 15 de julio las autoridades sanitarias han diagnosticado a cuatro personas en Fuerteventura y otras cinco en Gran Canaria. No obstante, no se descartan más casos y se sigue haciendo el mapeo de las personas que pudieron resultar contagiadas de ambas reuniones sociales. No obstante, los mismos investigadores consideran que ya todos los posibles contactos principales y secundarios, incluidos los ambientes laborales de todos están investigados y libres de más casos.

Este brote importado sería el segundo en las Islas por causas familiares después de que otro canario regresará de los Estados Unidos portando el coronavirus. El hombre transmitió la enfermedad a dos de sus parientes durante un pequeño encuentro familiar. La Consejería sanitaria recuerda que, a partir de 3 casos en el mismo ámbito o entorno, ya se considera un brote.

Problemas de control

 El pasado mes de junio, el vuelo UX389 de AirEuropa aterrizó con 196 pasajeros a bordo en Santo Domingo procedente de Madrid, pero entre ellos había 14 infectados por COVID-19. El traslado acordado por el cónsul dominicano en Madrid, Santiago Rodríguez Figuereo y el embajador Olivo Rodríguez Huertas hizo saltar las alarmas tras ser identificados al menos 14 personas con coronavirus.

El vuelo a Santo Domingo fue el primer fallo importante de seguridad en España.

El vuelo Madrid-Santo Domingo no ha sido el único. El último fin de semana de mayo ha hecho saltar las alarmas de Canarias, la comunidad autónoma que más ha avanzado en la desescalada. El vuelo IB-3856 de Iberia Express en el aeropuerto Madrid Barajas Adolfo Suárez, con destino a Lanzarote presentó un caso positivo y asintomático de COVID-19, entre sus 135 pasajeros. 

Los casos pasados por alto en aeropuertos españoles abren el debate de las aereolineas y servidios aeroportuarios sobre qué medidas deben ser tomadas. 

Aunque varias aerolíneas y las autoridades han tomado varias medidas, no se cumplen todas las recomendaciones de seguridad para evitar contagios. Según ha podido saber elcierredigital.com, en varios aeropuertos de España no se cumplen medidas como distancia de seguridad.

Espera para el vuelo a Murcia que llegó desde Inglaterra este miércoles.

No obstante, la mascarilla es de uso totalmente obligatorio para trasladarse. Las medidas tomadas para examinar a los pacientes han generado largas colas y en varios casos apelotonamientos de pasajeros. Un ejemplo fue el trayecto a Murcia desde el Reino Unido realizado el día jueves 16. Varias decenas de viajeros se vieron obligados a seguir una cola de revisión de documentación que no respetaba la necesaria distancia de seguridad.

"Nos enfrentamos al mayor desafío de la historia de la aviación comercial" afirma en un comunicado la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI). Además, IATA sentencia que el transporte aéreo "no es un vector significativo para la propagación de la COVID-19". 

El brote por patera

Por los momentos, las Isla mantiene activos otros dos brotes, con hasta 35 positivos. Siendo uno de los principales el ocurrido a finales del mes de junio cuando arribó a Fuenteventura, Canarias una patera con 39 inmigrantes a bordo, que procedían de África. Aunque se le aplicó los procesos de control regulares para este tipo de caso.

No obstante, las autoridades solicitaron apoyo al Ministerio de Sanidad durante el Estado de Alarma para poder hacer controles de coronavirus a las personas que llegan a las islas por medio de pateras. Aunque hasta ahora, solo se reportaban casos esporádicos, las alarmas saltaron esta semana cuando el gobierno canario aseguró que 14 personas habían dado positivo, todas de la misma embarcación.

Según confirmaron fuentes del gobierno local, los test de COVID-19 se practican a todos los migrantes rescatados en las costas autonómicas. Los 14 infectados de Fuenteventura representarían la cifra más alta desde que inicio el Estado de Alarma, hasta esta semana el máximo era de 3 personas.

Se multiplican las medidas de protección.

La mayoría de las embarcaciones ilegales arriban a costas españolas con entre 20 y 50 personas, que normalmente viajan en condiciones de hacinamiento. Este caso corresponde a un grupo de casi 40 personas rescatados el domingo pasado por Salvamento Marítimo. Viajaban en una lancha neumática desde El Aaiún en el Sahara Occidental.

Aunque las autoridades habían restado importancia a la propagación del virus por vía de pateras, lo cierto es que el reciente caso ha hecho saltar las alarmas en otras comunidades que comienzan a tomar medidas. El pasado 9 de junio, el consejero canario de sanidad, Julio Pérez, declaró en el parlamento autonómico que no “se debía caer en el alarmismo” por este tipo de contagios.

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