06 de diciembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El organismo financiero recomienda al Gobierno de España que no asfixie a las clases medias y bajas

La guerra del diésel: El FMI pide al Gobierno de Sánchez aplazar la subida del IVA e impuestos verdes

Junta directiva. /FMI
Junta directiva. /FMI
A raíz del último documento del Fondo Monetario Internacional (FMI) del viernes, la organización ha pedido al Gobierno que aplace la subida de impuestos sobre el diésel, así como el IVA de las bebidas azucaradas. Los motivos que dieron lugar a esta petición giran alrededor de las rentas más bajas, pues serían los más afectados. Alaban, así, la gestión de Mariano Rajoy durante la reforma y prevén una evolución optimista de cara al futuro en España.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado este mismo viernes un documento en el que versan sobre las consecuencias que podría acarrear la subida de impuestos sobre el diésel. De igual manera, piden al Gobierno que no apliquen, de momento, la subida del IVA de las bebidas azucaradas, con objeto de proteger las rentas más bajas del país.

La organización financiera internacional dirigida por Kristalina Georgieva considera, así, que estas medidas son inviables en un contexto de crisis sanitaria como el que se está viviendo a raíz de la pandemia. Este hecho ha impactado directamente frente a los ideales del Gobierno, y atestiguan que afectará directamente a las rentas más bajas; esto es, la clase trabajadora.

El Fondo aprovechó también para hacer alusión a la reforma que, en su momento, se efectuó con Mariano Rajoy, afirmando que dio lugar a una mejora de la situación en el mercado laboral español.

Entre los modelos de actuación propuestos, introdujeron el denominado contrato único y la llamada mochila austriaca. No exentos de polémica, esos sistemas se basan en la creación de un fondo, a modo de hucha, en el que una empresa introduce un pequeño porcentaje del salario bruto de sus trabajadores. Esto, entre otras cosas, acabaría con la indemnización por despido, pero permitiría una edad de jubilación más flexible para cada empleado y perfeccionaría la movilidad laboral de las empresas.

Expectativas de futuro del FMI

Los nuevos datos aportados por el organismo se vislumbran optimistas, aunque apuntan a un lejano 2026 para una recuperación más notable. El precio interior bruto (PIB) verían un crecimiento del 7,2% en 2021, y hasta de un 4,5% en 2022. Son cifras que contrastan con un 2020 que ha visto reflejada una caída del 12,8%.

A través del comunicado de prensa, el Fondo ha compartido que “la magnitud de la caída refleja la escala de la propagación de los contagios, que exigió medidas estrictas de confinamiento, y las características estructurales que hacen que la economía sea más vulnerable ante disrupciones, como el gran predominio de pequeñas y medianas empresas, la importancia del turismo y el uso generalizado de los contratos temporales”.

Extracto del comunicado de prensa del FMI.

Aluden, también, a las medidas de mantenimiento de renta y el apoyo a la liquidez, que a efectos prácticas lograron estabilizar en cierta medida la economía frente al Covid. Alaban lo logrado a través de los expedientes de regulación temporales de empleo (ERTE), que consideran fundamentales “para limitar el impacto sobre el desempleo”.

A su vez, hacen mención a un aumento del coeficiente de deuda pública, que incrementaría hasta alrededor del 120% del PIB durante este año. Mirando al próximo año, la deuda del gobierno general comenzaría a disminuir un 2% aproximadamente, y alrededor del 1% en 2022.

Con vistas al 2021, desde  el Fondo aseguran que “la recuperación depende de un fuerte repunte del consumo privado y un incremento sustancial de la inversión pública financiada principalmente con fondos anticipados por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la UE (MRR)”.

Como objetivos a medio plazo, esperan mejorar el sistema de pensiones, sobre el que se prevén nuevas reformas. Además, mantienen las altas expectativas en referencia a la “progresividad de los impuestos y la capacidad de recaudación” de los mismos, acciones que ya se están llevando a cabo.

En lo que respecta al paro, la evolución estimada ofrece una perspectiva más desfavorable, con una disminución más lenta, que comenzaría a partir de 2022 y que no obtendría los mismos resultados que 2019 hasta 2026.

El caso “dieselgate” y la subida del IVA

El escándalo que giró alrededor de Volkswagen hace un lustro mantiene, aun a día de hoy, a cientos de miles de personas a la espera de una resolución judicial que se mantiene en vilo por la pandemia. La hipotética subida del IVA, en caso de no hacerse efectivo su aplazamiento, afectaría directamente a todos estos individuos que utilizan vehículos de la marca.

El escándalo comenzó en la multinacional alemana en septiembre de 2015 cuando se descubrió que los fabricantes habían instalado un software en 11 millones vehículos para alterar los controles técnicos de emisión de contaminantes de los vehículos diésel vendidos entre 2009 y 2015.

Combustible para motores diésel.

Este software ilegal permitió a todos los vehículos afectados que superasen los controles de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), cuando en realidad emitían hasta 40 veces el límite legal de óxidos de nitrógeno. El derecho a una indemnización por fraude yace paralizado, pues el tribunal ha retrasado las gestiones dada la crisis sanitaria.

Mientras que en Estados Unidos Volkswagen pagó una cantidad de 9.500 millones de dólares para todos los clientes afectados, en España la situación no avanza. Entre los españoles, se mantiene el miedo a no recibir una compensación o que la problemática se vea abordada por el conjunto de Europa, entrando aquí muchos otros factores que podrían no ayudar en la batalla judicial.

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