28 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

CRIA, la mercantil que adquirió en 2018 la infraestructura, debe 300.000 euros a la empresa encargada de la seguridad, lo que ha provocado su clausura

Fue uno de los mayores escándalos de la época del 'pelotazo' en España: Se cierra de nuevo el aeropuerto de Ciudad Real

Aeropuerto de Ciudad Real.
Aeropuerto de Ciudad Real.
Se abre un nuevo capítulo en la historia de los 'pelotazos' urbanísticos de la España de la burbuja. El aeropuerto de Ciudad Real se queda de nuevo sin aviones. Esta vez ha sido un conflicto laboral entre la empresa gestora de la infraestructura, Ciudad Real International Airport (CRIA), y la que se encarga de su seguridad privada, Asegura Control, lo que ha desencadenado el cierre del espacio aéreo, que no reabrirá hasta alcanzar un acuerdo que solvente una deuda que supera los 300.000 euros.

El aeropuerto de Ciudad Real cierra de nuevo su espacio aéreo. La infraestructura dejó de prestar servicios durante el pasado martes, una situación que no se revertirá hasta que Ciudad Real International Airport (CRIA), la mercantil que adquirió en 2018 por unos 56 millones de euros este aeródromo, y Asegura Control, la empresa que se encarga de su seguridad privada, alcancen un acuerdo que solvente el conflicto laboral que ha desencadenado la clausura. 

Desde Asegura Control indican que la pugna procede “de un problema real de deuda” y que CRIA es conocedora de esta reclamación desde hace meses, “estando todo perfectamente documentado y notificado desde primeros del mes de junio”. Por ello, se le está requiriendo al propietario del aeropuerto “que cumpla con las condiciones de pago establecidas en el contrato que hay entre las partes". Y es que, en total, el gestor del aeródromo manchego debe más de 320.000 euros a la entidad de seguridad privada, después de acumular más de diez meses sin pagar ni una sola factura por la prestación de estos servicios de vigilancia.

Las reacciones a la clausura del polémico aeropuerto que, recordemos, permaneció sin actividad durante nueve años, no se han hecho esperar, y a este respecto se ha pronunciado el Gobierno de Castilla-La Mancha a través de su portavoz, Blanca Fernández, que ha afirmado que al Ejecutivo no le gusta la situación y “confía en que pueda resolverse”.

Algo que, sin embargo, parece que no sucederá, pues la empresa de vigilancia, en declaraciones al diario Lanza, ha dado por rotas las relaciones. Antonio García, consejero delegado de esta empresa, ha lamentado que CRIA no “se haya movido ni un solo ápice para revertir esta situación”, que conlleva la suspensión de la aviación civil en el aeropuerto ciudarrealeño.

Como consecuencia, Asegura Control ha presentado un ERTE para los nueve vigilantes de seguridad con los que contaba el aeródromo, que se prorrogará hasta el mes de septiembre, fecha en la que “no se sabe qué pasará”. Según indica el citado medio, la empresa no tiene liquidez para pagar a nadie y desde la empresa de seguridad creen que “el asunto” no tiene ya solución.

Un 'pelotazo' de la España de la burbuja

Inaugurado en 2008 y construido en pleno 'boom' económico, el mismo que precedió a la crisis del ladrillo, el aeropuerto de Ciudad Real se convirtió en un fracaso a pesar de la elevada inversión que supuso su puesta en marcha. 

Aeropuerto de Ciudad Real desde fuera.

Una pista de cuatro kilómetros, una terminal de pasajeros de 28.000 metros cuadrados y un área de carga para mover hasta 90.000 toneladas al año que pretendían ser la puerta de La Mancha al mundo y una económica alternativa a Barajas, aunque la distancia que separa ambos puntos parecía no importar por aquel entonces a los responsables del aeropuerto, el primero de estas características privado en España. En total, 235 kilómetros equivalentes a tres horas de viaje en coche que se iban supuestamente a solventar con la construcción de una estación de AVE junto a la terminal que, finalmente, nunca existió. 

El ambicioso proyecto se aprobó en 2002, y sus obras, que comenzaron en abril de 2004, se demoraron durante más de cuatro años, con un coste que alcanzó los 1.100 millones de euros, 400 de los cuales fueron aportados por Caja Castilla-La Mancha, presidida entonces por el socialista Juan Pedro Hernández Moltó e intervenida después por el Banco de España tras encontrar en sus cuentas un agujero de entre 3.000 y 4.000 millones de euros.

El resto de accionistas eran empresarios con vínculos en la política que, además de invertir, presuntamente también se llevaban 'mordidas' vía contratas de construcción para sus propias compañías. Un negocio de intereses cruzados cuyo resultado final fue un fracaso estrepitoso. 

El aeropuerto de Ciudad Real se vio obligado en abril de 2012 a cerrar sus puertas, y permaneció sin actividad alguna, como una gran mole de hormigón, hasta que en el año 2018 -y después de que en el año 2015 un grupo chino lo adquiriera  por solo 10.000 euros en una subasta que un juzgado anularía más tarde- Ciudad Real International Airport se hiciera con él por 56,2 millones de euros.  

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