07 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

Hay clientes que pagan por visitar zonas de catástrofes nucleares, desastres naturales, escenarios de crímenes o pueblos con "actividad paranormal"

Aumenta el morbo de viajar a los lugares más macabros del planeta: El fenómeno global del tanatoturismo

El morbo de viajar a los lugares más macabros del planeta ha aumentado. El fenómeno global del tanatoturismo es una realidad. Así, las zonas de catástrofes nucleares, desastres naturales, escenarios de crímenes o pueblos con "actividad paranormal"... forman parte de los destinos vacacionales de aquellos que disfrutan con presenciar la muerte y el sufrimiento, atraídos por los lugares más turbulentos que existen, motivados por el morbo y el contacto con lo oscuro.

En tan solo un par de semanas dará comienzo el verano, una de las estaciones más esperadas del año del año y con él: Las merecidas vacaciones de verano. Los meses de junio, julio y agosto son por excelencia la época perfecta donde nos disponemos a realizar un viaje para desconectar de la rutina. 

Viajar es una de las experiencias más gratificantes que podemos vivir. Entre los destinos turísticos, existen miles de opciones donde elegir, según las preferencias, gustos, motivación del viaje o nivel adquisitivo que se posea.

Ahora bien, existe un tipo de turismo, el llamado “dark tourist”, cuya traducción sería “tanatoturismo”, donde los viajeros se encuentran fascinados por aquellos lugares donde la muerte, el crimen y fenómenos escabrosos tienen un gran protagonismo. Destinos que nos adentran a culturas insospechadas, lugares desconocidos, a través de experiencias poco habituales, para aquellos que disfrutan de las emociones fuertes a través de la perturbación.

Este estilo de turismo, rehuye del confort y del bienestar que proporciona unas relajadas vacaciones en un buen hotel, si no, que pretenden descubrir el lado más oscuro de la vida, visitando lugares siniestros, tenebrosos e inquietantes.

Se trata de un fenómeno global, donde los turistas optan por visitar destinos donde se han sido escenarios de asesinatos macabros, desastres naturales como terremotos, accidentes de grandes magnitudes, zonas de guerra, exorcismos, rituales satánicos, acuden a visitar el contexto donde se desarrollaban asesinos en serie como la Familia Manson, o incluso pagan por veranear con narcos, dormir en habitaciones donde se ha cometido un crimen, o conviviendo con “vampiros”.

El documental de Netflix ‘Dark Tourism’, acompañado por del periodista David Farrier, ofrece a los espectadores a través del morbo y del humor, las experiencias de varios tanatoturistas en sus vacaciones.

Lo prohibido les produce placer

En los episodios, acompañan a los adictos a la adrenalina por las experiencias más inhóspitas, que huyen del turismo convencional, donde muestran a los fans de los sicarios de Pablo Escobar, los llamados “narcoturistas”, que recorren todo el legado del líder del Cartel de Medellín, pidiéndole incluso abrazos y fotos a los sicarios y narcotraficantes.

David Farrier con un matón del narcotraficante Pablo Escobar.

Turista con un sicario de Pablo Escobar.

Otros de los destinos más populares, son aquellos que han sido devastados por catástrofes nucleares, como el de Fukushima, en 2011. Esta atracción turística es extremadamente peligrosa, y aquellos que se adentran en esta ruta, ponen en riesgo su salud, debido a la alta radiactividad que alberga todavía la zona. “Quizá el fin último del turismo oscuro sea sentirse más feliz de estar vivo”, explica Garrier en el documental.

Los viajeros aprovechan para sacarse selfies con la central japonesa contaminada, causante de la catástrofe, o visitando las zonas donde arrasó el terremoto y el tsunami por la central nuclear. 

Turistas en Fukushima, zona altamente radiactiva.

Allí, además se encuentran el Bosque de los Suicidios en el Monte Fuji, y muy cerca por Hashima, una isla enfrente de Nagasaki, situándose como una de las zonas con mayor interés en la actividad paranormal, ya que según quienes los visitan, es la zona mayor densidad de población del mundo a un enclave fantasma.“El turismo oscuro es cada vez más popular porque la gente quiere desafiar sus miedos y prejuicios yendo a lugares extraordinarios” comenta el periodista.

En esta especialización del turismo también nos encontramos con el “Cannibal Tours, donde los visitantes se adentran en grupos étnicos africanos pagando por ser partícipes de las ceremonias y ritos sagrados de los pueblos indígenas, recreándose en la forma de vida que les representa. Ansiosos de experimentar lo exotico, se ven involucrados en la vida primitiva de los nativos, simulando el canibalismo. “Son unas vacaciones extrañas, como un modo de escapar antes de volver a la vida normal y aburrida. Si tienes dinero, puedes hacerlo todo” añade el especialista que narra el documental.

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