24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

La nueva medida aumenta y potencia la visibilidad de sus productos producidos en lugares geográficas de menor tamaño

La Rioja innova su principal sector con un nuevo etiquetado en el que se detalla el origen concreto de los vinos

Los vinos de Rioja estrenan nuevo etiquetado con más detalles sobre su origen.
Los vinos de Rioja estrenan nuevo etiquetado con más detalles sobre su origen.
La Rioja presentó hace unos días un renovado y enriquecido planteamiento para los etiquetados de sus vinos. Estas referencias responden a la nueva regulación que la presigiosa y conocida Denominación puso en marcha en 2017, mediante la implantación de un sistema de trazabilidad para los Vinos de Municipio. Un sistema cuyas nuevas indicaciones aumentan la visibilidad de unidades geográficas de menor tamaño, precisando y certificando, en la propia etiqueta, el origen concreto de los vinos.

El modelo presentado ahora es idéntico a los de zona puesto en marcha en 1998. El sistema también prevé  la aprobación de nuevas figuras como vinos de Viñedo Singular o Espumosos de calidad, que permite que los nombres de los municipios aparezcan en el etiquetado. Estas nuevas figuras aumentan la visibilidad de unidades geográficas de menor tamaño, precisando y certificando, en la propia etiqueta, el origen concreto de los vinos. 

A pesar de intentar establecer un sistema de mayor calidad, este sistema no ha caído muy bien en algunas localidades de las tres zonas productoras, más ligadas a determinadas características geográficas que a delimitaciones municipales. El nuevo modelo especifica que en las etiquetas puede aparecer el nombre del municipio, pero no estas zonas que elaboran vino de muy buena calidad, pero relacionadas con una sierra o con un paraje natural determinado. Según algunos de los implicados un claro perjuicio, por no poder identificar en la etiqueta de qué lugar son los vinos que se producen.

No obstante, el presidente de la DOC Rioja, Fernando Salamero, considera  que “los cambios en el etiquetado son  unos de los grandes proyectos que hemos afrontado en los últimos años y del que estamos muy orgullosos. Rioja, inmersa en un proceso de mejora continua, sigue enriqueciendo su actual abanico y continúa demostrando ser una marca vibrante y dinámica que se adapta al paso del tiempo y a las tendencias actuales, persiguiendo siempre la satisfacción del consumidor sin perder nunca la autenticidad de sus raíces, lo que realmente nos hace únicos”.

Apuesta por la calidad desde 1925

Es cierto que desde la propia Denominación de Origen siempre se apuesta por la calidad y que ya está en marcha la regulación de nuevas menciones en sus etiquetados con objeto de facilitar una mayor, rigurosa y fiable información al consumidor sobre el origen del producto. 

 Las nuevas etiquetas de Rioja serán más detalladas. 

A pesar de que no sea una norma aceptada de forma unánime, la nueva regulación permite conocer con detalle no solo que se trata de un vino de Rioja sino que, además, el Consejo Regulador certifica la procedencia atendiendo a un origen concreto, proviniendo de una determinada zona, municipio o paraje, y añadiendo factores determinantes como la edad concreta de las viñas o la metodología de elaboración llevada a cabo.

El objeto de este control es garantizar la máxima calidad de los vinos, exigencia a la que Rioja acostumbra desde sus inicios en 1925, al tratarse de la Denominación más antigua de España y la primera en recibir el rango de ‘Calificada’, siendo una de las regiones vitivinícolas líderes tanto en el mercado nacional como internacional, gracias a las garantías que ofrece en calidad y autenticidad de sus vinos.

Tras casi cien años de andadura, el BOE publica esta misma semana el reconocimiento por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de los primeros 84 Viñedos Singulares.

Esta evolución de la certificación, que comenzaba el siglo pasado identificando aquellos vinos procedentes de la Denominación, llega ahora a concretar la trazabilidad hasta poner el foco en pequeños parajes o sitios rurales: Viñedos Singulares. Integrados por varias parcelas catastrales, con características agrogeológicas y climatológicas propias y uniformes que los diferencian y distinguen de otros de su entorno, de los que se obtienen vinos con rasgos y cualidades singulares.

El nuevo etiquetado de Rioja mostrará el origen concreto de cada vino.

Actualmente hay 55 titulares, de más de 20 municipios distintos, que habrían trazado su producción para designar sus Vinos de Municipio. En el caso de la zona, designación que se viene materializando en las etiquetas desde 1998, son 156 titulares los que ya han acreditado la trazabilidad para hacerlo. En cuanto a Viñedos Singulares, en este momento hay 84 viñedos que, atendiendo a factores agronómicos y cualitativos, han sido sometidos a la aprobación del Ministerio y que representan aproximadamente un total de 154 de las 65.841 hectáreas que hay en Rioja. En el caso de Espumosos, ya son 16 las bodegas inscritas que están elaborando espumosos, blancos y rosados, de calidad.

Tres zonas productoras

La DOCa Rioja tiene tres zonas con características vitivinícolas diferenciadas: Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental. Los accidentes geográficos han contribuido a conformar una región natural perfectamente delimitada y diferenciada de las que le rodean. Las 65.326 hectáreas de viñedo protegidas por la Denominación se distribuyen en Rioja Alta (27.347 has.), Rioja Oriental (24.590 has.) y Rioja Alavesa (13.389 has.).

No solo las zonas, ahora se detallarán los orígenes más pequeños de cualquier vino de Rioja. 

Cien kilómetros de distancia separan Haro, la localidad más occidental, de Alfaro, la más oriental, siendo de unos 40 kilómetros la anchura máxima del valle ocupado por viñedos que, en sucesivas terrazas escalonadas, alcanzan una altitud máxima de unos 700 m.  En total forman parte de la DOCa 144 municipios (118 en La Rioja, 18 en Álava y 8 en Navarra) porque sus terrenos son “aptos para la producción de uva con la calidad necesaria”.

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