17 de septiembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Buenos vinos, blancos y tintos, viticultura heroica y rutas por tierra y agua conforman una variedad de opciones al visitante

Ribeira Sacra, una de las mejores zonas enoturísticas de España con variedad de vinos y paisajes para la época veraniega

Ribeira Sacra, un placer para los amantes del vino y el paisaje.
Ribeira Sacra, un placer para los amantes del vino y el paisaje.
Con estos días de calor extremo, de entre todas las rutas que tienen el vino como eje, una de las que más apetece conocer es la de la Ribeira Sacra, en tierras gallegas. El vino es el alma de la Ribeira Sacra. El cultivo de la vid y la producción del vino fueron introducidos por los romanos hace más de dos mil años. Posteriormente, los monjes cristianos tomaron el relevo y en la actualidad su producción sigue siendo el motor económico de la comarca.

Ribeira Sacra es uno de los mayores y mejores ejemplos de lo que se llama viticultura heroica. El término se refiere a unas condiciones del terreno que complican, especialmente, el trabajo con las cepas y que hacen que viticultores y bodegueros desafíen al vértigo desde los bancales. Bancales o terrazas sobre las que se distribuye el  viñedo para salvar la pendiente del terreno y que puede llegar al 100%. Una estructuración del terreno que impide la mecanización.

La Ribeira Sacra  es tan bella como difícil para sus viticultores. ​

Solo algunos carriles puntuales en algunas viñas para trasladar cajas aligeran un tanto el esfuerzo, pero todo el trabajo lo hacen las manos, los brazos y las espaldas de los viticultores y bodegueros. También  moverse entre las cepas es un ejercicio de acrobacia. La Denominación de Origen Ribeira Sacra se creó en 1997 y ocupa una superficie de más de 1.500 hectáreas de viñedos. Esto es más del 5 % del total del suelo gallego destinado a la producción de vino. Cinco subzonas de cultivo conforman esta Denominación de Origen: Chantada, Ribeira do Miño, Amandi, Ribeira do Sil y Quiroga Bibei.

En la elaboración del vino destacan las variedades de uva godello, albariño y treixadura para caldos blancos y mencía, brecellao y merenzao para los tintos. Son fundamentalmente vinos jóvenes, aunque se producen también tintos de crianza.

No solo vino

Y no todo es vino en la Ribeira Sacra. La zona es un paraíso del que disfrutar con o sin copa de vino, ya que se pueden realizar visitas guiadas a bodegas, hacer catas de vinos y aprender acerca de la producción de los caldos. Ademas también existen lugares como el Museo del Vino de Monforte o el Vinobus, que ofrecen otras maneras de acercarnos a este mundo.

El Cañón del Sil.

Las Riberas del Río Miño a su paso por la Ribeira Sacra, ofrecen un paisaje que enamora de bosques alternados con pequeñas y numerosas extensiones de viñedos. El río forma también numerosas curvas, en las cuales se adentra la tierra creando los típicos meandros. Otra de las mejores recomendaciones si se visita esta zona es visitar alguno de los miradores que se encuentran a lo largo del río como el de A Cova, cerca del cual se encuentra la iglesia monacal de San Martiño de A Cova. Desde aquí se contempla el impresionante Cabo do Mundo, un gran meandro que describe el Miño alrededor de un arbolado monte.

Otra de las visitas que no se pueden perder es la del pueblo de Portomarín, trasladado de su emplazamiento original por la subida del nivel de las aguas. Y cuando el caudal del río es bajo, es posible ver las antiguas construcciones de este pueblo.  

El catamarán por el Sil, gran experiencia.

El senderismo es la mejor opción para conocer la historia y naturaleza del entorno, visitar una o varias de las bodegas o admirar los monasterios e iglesias románicas de la zona. Y como colofón de la visita un viaje en catamarán por el río Sil aportará otra perspectiva del Cañón. Los embarcaderos desde los que se accede al catamarán son Santo Estevo (Nogueira de Ramuín), Abeleda (A Teixeira), Doade (Sober) e Os Chancís (Sober).

COMPARTIR: