12 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La mayor protección del ciudadano les hace aún más interesantes

Las ventajas de la reunificación de deudas tras la nueva Ley Hipotecaria

Mejores tipos de interés y plazos más convenientes hacen que la reunificación de deudas a través de hipoteca sea una de las opciones más ventajosas para poder hacer frente al pago de diferentes cuotas. La nueva Ley Hipotecaria mejora estas posibilidades.

Prestamos al consumo, tarjetas y otros tipos de deudas que acumulan muchos ciudadanos pueden acabar ahogándoles. El circulo vicioso de acumular deudas y no poder hacerle frente puede llevar a impagos, juicios y embargos. Por todo ello, tomar medidas para poder hacer frente a las deudas es fundamental.

El primer paso que hay que hacer siempre es ajustar los gastos, para poder destinar una parte mayor de nuestra renta al pago de deuda. Este punto, siempre positivo, es en la mayoría de las cosas insuficiente, pero ayuda a poder hacer el siguiente, reunificar las deudas.

Reunificar deudas con una hipoteca

A la hora de reunificar deudas tenemos dos grandes vehículos, un préstamo al consumo o una hipoteca. El primero suele ser más económico en sus gastos iniciales, pero tiene dos claros puntos en contra: la cantidad es menor y la cuota viene supeditada a un plazo no excesivamente largo (es difícil encontrar préstamos al consumo por encima de los siete años) y unos tipos de interés no excesivamente bajos.

Por el contrario, si utilizamos una hipoteca, aunque asumamos más gastos en el arranque si tenemos la ventaja de un menor interés y plazo y por tanto ajustar a una cuota más baja que alivie nuestros problemas. Eso sí, podremos hacerlo siempre que tengamos una hipoteca en curso o propiedad inmobiliaria que poder hipotecar.

Los cambios de la Ley Hipotecaria

A estas ventajas añadimos ahora más. Con la puesta en marcha de la Ley Hipotecaria este pasado 16 de junio el consumidor gana en garantías y disminuye en gastos. Así el reparto de gastos entre cliente y entidad financiera es más equitativo y se suavizan las condiciones para los desahucios. El banco no podrá ejecutar la hipoteca hasta que el cliente no acumule 12 meses de impagos o el 3% del préstamo en la primera mitad del contrato, mientras que antes de la nueva ley el margen era de sólo 3 meses. En la segunda mitad del préstamo, el plazo para el desahucio es de 15 meses o el 7% de la hipoteca.

Por lo tanto, aunque estés con problemas de pagos gracias a reunificar a través de una hipoteca podrás aliviar tu carga financiera y, además, estar más protegido en caso de que se agraven tus problemas financieros y llegues a una situación de impago.

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