04 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

Confía todo su emporio en Andrea Orcel, el hombre de la familia Botín dentro de la entidad suiza UBS

Ana Patricia Botín desprecia a sus subordinados en el Banco Santander y ficha a su “banquero personal” como Consejero Delegado

Con la marcha de Rodrigo Echenique de la dirección del Banco Santander, Ana Botín ha dado un golpe en la mesa para afianzar su poder eligiendo a Andrea Orcel como Consejero Delegado, una decisión que no ha gustado entre los altos directivos del grupo

Sorpresa e indignación, esta es la reacción de muchos altos directivos del Banco Santander tras la elección del banquero de inversión Andrea Orcel, actual miembro del comité ejecutivo de UBS Group, como nuevo consejero delegado del banco, cargo que asumirá el 1 de enero de 2019 en sustitución de José Antonio Álvarez. Aunque el relevo era conocido, no su sustituto y no ha gustado nada que se eligiera a alguien de fuera y no se promocionara a algún alto cargo con amplio conocimiento de la casa. 

El porqué de la elección de Andrea Orcel

Aunque desde el Banco se intente transmitir una imagen de unidad, lo cierto es que Ana Patricia Botín es cuestionada desde fuera, por algunos accionistas de confianza, y especialmente desde dentro. La respuesta de la hija de Emilio Botín está siendo muy distinta a la de su padre. Uno intenta integrar y ella parece decidida a “purgar” y rodearse de un reducido grupo de fieles.

Andrea Orcel es un viejo conocido de la familia, de hecho lleva más de una década trabajando para los Botín desde el mundo de la banca de negocios, primero con Emilio, como asesor de sus inversiones, especialmente en la adquisición del británico Abbey, y más tarde con Ana Patricia.

Ana Patricia Botín, tras cuatro años al frente de la entidad, ha decidido anticiparse a las dudas sobre su gestión y la errática evolución del Banco Santander trasladando a José Antonio Álvarez a una vicepresidencia “testimonial” asumiendo al del saliente Rodrigo Echenique, y poner como mano derecha a Andrea Orcel.

 

Los retos de este banquero de negocios italiano que ha desarrollado su carrera en entidades como Merryl Lynch y Goldman Sachs son muy importantes si quiere disipar los nubarrones que amenazan al Banco Santander.

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