23 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

La guerra comercial, la ralentización económica y la incertidumbre ha disparado su precio en las últimas semanas

Analizamos si es buen momento para invertir en oro: El valor refugio por excelencia no está exento de riesgos

En las últimas semanas el oro ha repuntado de forma importante pero aun se mantiene lejos de los máximos que alcanzó la última crisis financiera. Aunque su más probable tendencia es al alza, al calor de los problemas económicos actuales, hay que tener en cuenta muchos aspectos antes de invertir en el codiciado metal precioso.

El oro, el activo refugio por excelencia, ha visto en las últimas semanas de plena agitación de los mercados financieros e incertidumbre económica disparar su cotización. Su cotización ya supera un alza del 17% con respecto al cierre de 2018, una cifra considerable cuando muchas bolsas ya están en negativo. Aún así, los precios están más de un 20% por debajo del máximo histórico que se alcanzó en agosto de 2011 en plena crisis de la Deuda de muchos países europeos.

Las diferencias con respecto ha hace ocho años son importantes. En primer lugar, aunque hay motivos para la preocupación, desde la guerra comercial de China con Estados Unidos, la desaceleración de muchas economías, el Brexit o los problemas de países como Italia, la situación es muy lejana a la que se vivió en la crisis financiera. Además, buena parte de la subida del oro se debe a los movimientos del dólar, divisa en la que cotiza: una caída de la moneda estadounidense provoca una apreciación de forma automática y la debilidad o fortaleza del dólar dependerá fundamentalmente de los movimientos que realice la Reserva Federal.

La inversión en oro no es siempre lo más seguro. 

Además, aunque la tendencia sea al alza lo más probable es que veamos movimientos de corrección en el corto plazo, algo normal tras el rally alcista del 2019. Pero estos no son los únicos riesgos.

Qué hay que tener en cuenta a la hora de invertir en oro

Lejos de falsos tópicos, el oro no es un valor estable o que suba siempre. Es probable que muchos inversores que decidan apostar ahora por el oro tengan pérdidas. La evolución del oro es volátil, sube y baja por distintos motivos, y por ello debemos tratarlo como una inversión especulativa.

Eso sí, habrá que tener en cuenta qué instrumentos utilizar. Comprarlo físicamente, aunque este muy de moda, con decenas de empresas que ofrecen la posibilidad de adquirir lingotes de cualquier tamaño y calidad, no es una opción para todos. Por un lado tienes la desventaja del coste de custodiarlo y por otro lado que cueste venderlo, hacerlo líquido, especialmente si bajan los precios. 

Se puede eliminar esta desventaja con otras formas de inversión como comprando certificados de depósito, invertir en empresas mineras, lo más cómodo, a través de fondos de inversión. En estos últimos casos estaríamos invirtiendo en bolsa, pero en empresas cuyo valor dependerá de cómo lo haga el oro. Por tanto, será una inversión de riesgo, pero con una ventaja, su inversión es mucho más fácil de recuperar.

Por último, para los más osados, comprar futuros sobre el precio de este metal es otra opción, pero en este caso estaríamos hablando de una inversión especulativa y muy arriesgada, para la que hay que tener muchísima información para intuir por dónde puede ir el mercado.  

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