22 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

La libra esterlina continúa con su volatilidad por la falta de avances en el Parlamento británico

Los posibles escenarios del Brexit y sus consecuencias para los mercados financieros y la economía española

Se acaba el tiempo de Theresa May para conseguir un Brexit consensuado con la UE
Se acaba el tiempo de Theresa May para conseguir un Brexit consensuado con la UE
El miedo a un fracaso definitivo está llevando a que Theresa May apenas haya avanzado en un plan alternativo generando más incertidumbre a los mercados sobre cuál será el desenlace del proceso de salida del Reino Unido y sus consecuencias

A falta de apenas cinco semanas para la fecha de salida del Reino Unido de la Unión Europea, la incertidumbre se está apoderando de los mercados. Este fin de semana la primera ministra británica, Theresa May, ha pedido a sus diputados conservadores que dejen a un lado sus "preferencias personales" y se unan para apoyar un acuerdo sobre la retirada del Reino Unido de la Unión Europea (UE). May ha enviado una carta a los 317 diputados de su formación ante las divisiones que hay entre euroescépticos y pro-europeos, cuyo último ejemplo vimos el jueves, cuando perdió otra votación en el parlamento por 303 votos frente a 258. 

En esa votación, May pedía al Gobierno seguir negociando con Bruselas cambios en el tratado de retirada. Aunque la moción no era vinculante, ha puesto de manifiesto los problemas que tiene la primera ministra para controlar a ese sector euroescéptico y conseguir una mayoría parlamentaria que saque adelante su plan negociado con Bruselas durante casi dos años. Ante esta situación se abren paso toda una serie de posibilidades.

Que pasaría si se prorroga el plazo de negociación

En las circunstancias actuales, lo más probable  es que se extienda el periodo de negociación más allá del 29 de marzo, al menos hasta las Elecciones al Parlamento Europeo de finales de mayo.

Este periodo debería servir para llegar a un acuerdo negociado con la UE que sea refrendado por el Parlamento del Reino Unido. Solo así se podría garantizar que el Reino Unido y la UE tengan una relación comercial como país privilegiado dentro de la Unión Aduanera o como Estado asociado dentro de la EFTA (como ocurre con Noruega, por ejemplo).

Este escenario ayudaría a que en el medio plazo la economía británica recupere el Producto Interior Bruto que perderá en los dos o tres primeros años y que el resto de las economías europeas se resientan menos, especialmente los países más exportadores. En este escenario la libra perdería pocas posiciones y se estabilizarían también repercusiones económicas negativas como la pérdida de turistas en países como Portugal o especialmente España.

Brexit Duro

Si no hubiera acuerdo entre el Reino Unido y la UE, ni siquiera para prolongar la negociación, entraríamos en este pésimo escenario que conllevaría una caída brusca de la libra. El impacto para la economía británica sería enorme. El propio Banco de Inglaterra ha estimado que el PIB descendería en un 8% hasta el año 2023.

Una caída de la libra dificultará las exportaciones, pero también la llegada de turistas, no tanto porque con un euro caro sea menos competitivo viajar a países como España sino principalmente por los efectos de la recesión y pérdida de poder adquisitivo que tengan los ciudadanos británicos.

Nuevo referéndum y permanencia

El escenario más positivo para la moneda británica, que según datos de Deutsche Bank, podría pasar a un nivel por debajo de 0,85 euros por libra por un aumento de las posibilidades de permanecer en la UE.

Este escenario no eliminaría la incertidumbre, al menos hasta que no se celebrara el referéndum y el resultado fuera distinto que el de 2016. No es una hipótesis sencilla y aunque sería la más deseable las probabilidades actualmente son muy bajas.

Esta es la situación actual en la que todas las posibilidades están abiertas.

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