19 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

La restricción impulsada por Trump es la responsable: “Llevamos así desde mediados de enero y la situación no vuelve a la normalidad en marzo"

Los hoteles españoles en Cuba, con problemas de liquidez por la retirada de su recaudación diaria de divisas

Hotel de Meliá en Cuba
Hotel de Meliá en Cuba
Preocupación entre las cadenas hoteleras instaladas en Cuba porque se están quedando sin la liquidez suficiente para pagar a los proveedores. El bloqueo económico impuesto por Donald Trump ha dejado a La Habana sin divisas, y el Gobierno cubano se ha visto obligado a meter la mano en la recaudación diaria de los hoteles, lo que está provocando un serio problema.

Representantes de las empresas turísticas del Gobierno cubano, entre ellas Gran Caribe, Gaviota y Cubanacán, retiran a diario el dinero que los hoteles ingresan de los turistas, con el fin de captar la mayor cantidad de divisas extranjeras para hacer frente a los pagos internos de la Administración cubana. Esta medida afecta a todos los inversores internacionales que tienen formalizados acuerdos de gestión y “joint venture” (asociación empresarial en la que los socios comparten los riesgos de capital y los beneficios según las tasas acordadas) con las empresas bajo mando militar cubano.

Las cadenas hoteleras mallorquinas son las principales afectadas por esta estrategia, principalmente, como señala el diario Menorca, porque al serles retiradas cada día las divisas que ingresan los turistas para conseguir la moneda cubana de uso obligado para los visitantes extranjeros, como es el peso convertible cubano (CUC), se quedan sin liquidez para hacer frente a los pagos de proveedores.

Las reclamaciones de Estados Unidos a Cuba han puesto en jaque a las empresas españolas instaladas en la isla, entre ellas las cadenas hoteleras mallorquinas. Si nada cambia, la conocida como Ley Helms-Burton desplegará sus efectos el 17 de abril y se abrirá la veda para centenares de litigios que pueden perjudicar seriamente a los intereses españoles en Cuba.

Desde enero

“Llevamos así desde mediados de enero y la situación no vuelve a la normalidad en pleno mes de marzo. Esto nos afecta directamente porque no podemos hacer frente a los pagos de los proveedores cubanos que nos abastecen de productos. Estar 20 días sin harina no es fácil”, señala un ejecutivo de las cadenas mallorquinas afectadas para el citado medio.

Al no poder contar con liquidez, las cadenas tienen que realizar trasvases de fondos desde los bancos españoles para poder ofrecer los niveles de calidad en servicios, productos y atención en los establecimientos.

Hotel_Iberostar_en_La_Habana

Hotel de Iberostar en La Habana

Aparte de las empresas mallorquinas, el resto de las cadenas españolas y extranjeras se encuentran en la misma situación. La causa de la actitud del gobierno cubano que preside Miguel Díaz-Canel, según Menorca, es el endurecimiento del bloqueo económico por parte de la Administración norteamericana. El presidente Donald Trump, con su decisión de activar la ley Helms-Burton, ha generado un serio problema a Cuba, ya que ha restringido al máximo la llegada de divisas procedentes de Estados Unidos y el régimen cubano las necesita para comprar en el extranjero materias primas, petróleo y repuestos para sus industrias.

Nunca hasta la fecha, el Gobierno cubano había actuado de esta manera, pero las dificultades por las que atraviesa el país le han obligado a actuar de esta forma tan drástica que ha sorprendido a sus “socios” hoteleros.

En la actualidad las cadenas hoteleras mallorquinas con presencia en Cuba son: Meliá, Iberostar, Be Live (Globalia), Roc, Blau, Valentín Hoteles y Barceló. Meliá e Iberostar llegarán a final de año con más de 35 hoteles en gestión en los principales enclaves vacacionales del país, entre ellos, Cayo Coco, Cayo Largo, Cayo Guillermo, Holguín, Santiago de Cuba, Camagüey, Cienfuegos, Varadero y Trinidad. En los últimos años el desarrollo se ha centrado en La Habana, que se ha convertido en un referente turístico a nivel mundial.

Las claves

La primera es que Gaviota, Gran Caribe y Cubanacán siguen bajo mando militar castrista. Toda la planta hotelera cubana pertenece a empresas turísticas cuya potestad es regida por estos mandos. Los hoteleros españoles de estas tres cadenas tienen que negociar con sus representantes para cerrar inversiones y acuerdos comerciales.

La segunda es la presión sobre el Gobierno cubano, que se ha recrudecido desde el mes de enero. El Gobierno cubano de Díaz-Canel está sometido a mucha presión por la actitud transmitida desde Washington. Los representantes cubanos no quieren entorpecer las buenas relaciones con sus socios hoteleros, pero se han visto obligados a actuar así por una cuestión de supervivencia.

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El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, corta la cinta durante la inauguración de un hotel

La tercera es la inversión, que se encuentra ralentizada hasta que La Habana vuelva a la normalidad. Cadenas hoteleras internacionales han levantado el pie del acelerador en materia inversora hasta que al Gobierno cubano regrese la calma de nuevo. Los planes expansivos continúan, pero se miran ahora con mucho cuidado los proyectos tanto en el ámbito hotelero como el residencial.

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