18 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La negativa a bajar el IBI en el Ayuntamiento de Albacete, donde gobiernan, vuelve a mostrar el doble rasero que utiliza la formación de Albert Rivera

Las falsas promesas de Ciudadanos: De “bajar impuestos está en nuestro ADN” a realizar lo contrario cuando llegan al poder

Albert Rivera, líder de Ciudadanos
Albert Rivera, líder de Ciudadanos
El camino se demuestra andando, y en política gobernando. El partido Ciudadanos, que lidera Albert Rivera, nunca ha acaparado tanto poder autonómico y municipal como en las pasadas elecciones. Ahora lidera en torno a 200 alcaldías y forma parte de 400 gobiernos municipales. Pero lo más grave es que tras pasar la barrera de los primeros cien primeros días de gobierno, ya ha demostrado que sus promesas, incluso, en los puntos clave de su programa, como es la bajada de impuestos, no se cumplen.

Este pasado viernes, el grupo Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia anunció su intención de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) las ordenanzas aprobadas por Compromis y PSOE que establecen la subida de impuestos y tasas municipales. El argumento de Ciudadanos es que vulneran la ley de procedimiento administrativo común de las entidades locales. Esta medida es lógica si nos atenemos a las líneas programáticas de bajada de carga impositiva que defiende el partido de Albert Rivera, el problema es que, a apenas a 200 kilómetros de la ciudad levantina, en Albacete, donde Ciudadanos gobierna, aplica todo lo contrario.

En la mayor ciudad de Castilla-La Mancha fue rechazada este pasado jueves la propuesta del Partido Popular presentada por el concejal Alberto Reina, ex Teniente de Alcalde  de Albacete y Secretario de Hacienda en el PP Regional, por la que proponía una modificación del Artículo 1 de la Ordenanza Fiscal Reguladora del IBI, que se trasladaría en una mejora de la fiscalidad de los ciudadanos. Su moción solo obtuvo los votos a favor de PP y Vox y se encontró con los previsibles votos en contra de Unidas Podemos y PSOE y también de Ciudadanos que regenta la Alcaldía hasta el 2021 (entre 2021 y 2023 la tendrá el PSOE tras un pacto entre los dos partidos) de la mano de Vicente Casañ.

Vicente Casañ, alcalde de Albacete

La propuesta de Alberto Reina consistía en una rebaja de “un mínimo del 5%” con efecto desde el 1 de enero y se argumentaba por la “buena situación financiera y de solvencia económica del Ayuntamiento de Albacete” con un superávit de más de 10,5 millones de euros en el año 2018. A esta propuesta coherente se opuso, la actual responsable de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Albacete, María José López, que señaló que una bajada lineal “podría suponer la pérdida de 2 millones de euros de recursos municipales lo que en la práctica, equivaldría a suprimir por completo el servicio de Bibliotecas o el de Cultura”. Un argumento completamente baladí si tenemos en cuenta que estos dos millones no son ni el 20% del superávit presupuestario del último ejercicio.

Con todo ello el propio alcalde de Ciudadanos, Vicente Casañ, tuvo que salir a la palestra para intentar defender lo indefendible. Tras señalar, tal y como hacen tantos miembros de su partido, que “en el ADN de Ciudadanos está la bajada de impuestos” señaló que la bajada se hará en un impreciso “a lo largo del año 2020 y no de manera inmediata el 1 de enero”. Una nueva promesa frente a la realidad que hubiera supuesto aprobar esta medida.

Dónde dije digo, digo….

Y es que la realidad refleja que este doble rasero, prometer en la oposición y no cumplir en el gobierno no es nuevo. En Valdemoro, ciudad de la Comunidad de Madrid con cerca de 75.000 habitantes, el alcalde de ciudadanos durante los años 2015-2017, Guillermo Gross, mantuvo las tasas del IBI mucho más elevadas que en la ciudad de Madrid (0,5850 frente a 0,5100) mientras Begoña Villacís atacaba las ordenanzas fiscales de la capital exigiendo su bajada por elevadas.

En Granada, donde una moción de censura apoyada por Ciudadanos aupó al socialista Francisco Cuenca Rodríguez se aceleró la subida impositiva, que ya acumula un 60% en una década, con la última subida del 4% de este ejercicio. Ahora, con Luis Salvador, de Ciudadanos, como alcalde no se ha hecho ningún movimiento para reducir esta carga fiscal.

Aunque no todos los incumplimientos son en materia fiscal. También en Andalucía, en este caso en Almería, los parlamentarios de Ciudadanos de la anterior legislatura, Marta Bosquet y Diego Clemente, se comprometieron con los regantes a no apoyar los presupuestos andaluces de 2017 (en ese momento Susana Díaz gobernaba la Junta gracias al apoyo de Ciudadanos) si no se ejecutaba el proyecto de la “Autovía del Agua”, la conexión entre la presa de Rules (Granada) con el embalse de Benínar (Almería) para garantizar el aprovechamiento en riego al menos 50 Hm3 al año. Este apoyo se esfumó por completo dejando en este caso tirado a los agricultores de una de las zonas de mayor productividad de España. Otra promesa incumplida cuando llega la hora de la verdad, la de gobernar. Con 400 ayuntamientos en sus manos, directa o indirectamente, las posibilidades de incumplimientos se multiplican. Y es que, como dice el sabio refranero español: “obras son amores, que no buenas razones”.

COMPARTIR: