18 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

Tienen treinta días para intentar llegar a un acuerdo

Comienza la negociación del ERE de CaixaBank con el temor de una traición de los sindicatos hacia los trabajadores

Jordi Gual, presidente de CaixaBank, y Gonzalo Gortázar,  su consejero delegado
Jordi Gual, presidente de CaixaBank, y Gonzalo Gortázar, su consejero delegado
En CaixaBank se respira mucha tensión. Tan solo hay que pasar por las oficinas para ver un ambiente enrarecido entre los trabajadores, que se ha plasmado en las reuniones previas a las negociaciones del ERE en el que la entidad catalana quiere reducir su plantilla en 2.157 empleados

La dirección y los sindicatos de CaixaBank inician hoy la negociación formal de su Expediente de Regulación de Empleo (ERE).  La negociación se pone en marcha después de que se haya agotado sin avances un ciclo de reuniones informales entre empresa y representantes de los trabajadores y en un clima de crispación que crece a medida que se acerca la fecha definitiva en la que se conocerá el volumen total de salidas (si serán los 2.157 que la empresa ha señalado o menos) y, especialmente, la forma de estas salidas, si serán todas voluntarias o la empresa “forzará” despidos obligatorios si no se alcanza la cifra deseada.

Las conversaciones formales durarán 30 días y, si no hay acuerdo, la dirección de CaixaBank podrá aprobar el ajuste de personal de manera unilateral, aunque el período de consultas se podría alargar más allá del plazo perceptivo si lo desea la entidad presidida por Jordi Gual.

Sindicatos presionados por los trabajadores

Especialmente los trabajadores de Madrid y Andalucía, que son junto con Cataluña los que a priori serán los más afectados por el cierre de oficinas al concentrar la red más extensa, ya han expresado a sus representantes sindicales una postura muy firme por su temor por la salida de muchos trabajadores de poco más de 50 años con mínimas posibilidades de reinserción laboral. Muchos creen que finalmente se llegará a un acuerdo mínimamente ventajoso para los trabajadores y que se venderá como un triunfo.

Las negociaciones comienzan de momento escenificando posiciones muy enfrentadas. La dirección de CaixaBank dio por finalizado el periodo informal de consultas previas el pasado martes al constatar que no había habido ningún avance tras once reuniones. Mientras, el sindicato mayoritario, CCOO, ha criticado el "inmovilismo" mostrado hasta el momento por la dirección en la negociación y UGT ha insistido en que no aceptará "ni un solo despido forzoso".

Pero, aunque la posición de los sindicatos parece firme, los empleados están muy recelosos. “Al final reducirán la baja de 2.157 trabajadores a 1.800 o 1.900, una cifra más que suficiente para CaixaBank, y los sindicatos venderán esta tragedia como un éxito” ha declarado a elcierredigital.com un trabajador de CaixaBank de 53 años.

Se acelera las obras de las oficinas Store

Otro reflejo de la posición firme de CaixaBank es que lejos de esperar a la solución del ERE para comenzar la transformación de 250 oficinas en su modelo Store, meros supermercados de productos (desde teléfonos móviles Samsung a alarmas de Securitas Direct) pero sin servicio de caja para el cliente, está acelerando las obras.

De estas oficinas “ya están expulsando a los más veteranos” señala otra trabajadora de CaixaBank que la han trasladado de una oficina Store que ahora mismo están remodelando en un barrio de Madrid y a la que ya le han señalado que no volverá cuando se produzca la reapertura.

El ERE de CaixaBank puede suponer la mayor salida de trabajadores de sucursales bancarias en España, pero detrás ya se está preparando la del Banco Santander que, con parámetros parecidos, puede superar los 3.000 empleados. Mientras, el cliente solo constata que el servicio que recibe es cada vez peor.

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