09 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

El psicoanalista Mario Coll luchó para que Cuenca pusiera el nombre de su padre en el callejero, sin embargo, este año ha denunciado su otra cara

El hijo de José Luis Coll saca la vida oculta de su progenitor: "Alcohólico, ludópata e infiel"

/ José Luis Coll y su mujer
Mario Coll luchó durante mucho tiempo para que su padre tuviera un sitio en el callejero de Cuenca. Sin embargo, este año el psicoanalista ha destapado la cara oculta de José Luis Coll, que falleció hace quince años a la edad de 75. "Alcohólico", "ludópata", "infiel" y "mal padre" son algunos de los calificativos que ha utilizado para referirse a él.

El humorista José Luis Coll marcó una época en la comedia española como parte del dúo Tip y Coll, que practicó el surrealismo en la televisión española y fue capaz de hacer un sketch memorable enseñando a llenar un vaso de agua. 

Ambos cómicos compartirían la tertulia cómica de 'Protagonistas', con Luis del Olmo, y Coll, ya en su madurez, se convirtió en presentador estrella de los inicios de Telecinco con el espacio 'Hablando se entiende la gente'. 

Diversas versiones

Entre los herederos de Coll existen diversas versiones sobre su figura. El psicoanalista y escritor Mario Coll, que tanto luchó porque el humorista tuviera su nombre en el callejero de su Cuenca natal, ha dejado el recuerdo de su padre a los pies de los caballos. 

"Como padre no existió. Fue uno de los mayores desastres, y en el día a día iba completamente a lo suyo. Yo sé que hizo feliz a mucha gente con su trabajo, pero yo se lo regalo a la gente. ¿En qué consistían esos desastres? Pues, por ejemplo, podía discutir hasta el paroxismo y la violencia asegurando que existían los gnomos. Y no es sarcasmo", explicó. 

"Recuerdo cómo despertaba a mis hermanos mientras dormían para gritarles cuáles habían sido las audiencias de sus programas. Además era un erotómano. Nadie le podía presentar a una novia porque se la podía quitar", añadió en Vanitatis

A su madre, Clotilde Rodríguez, la tilda de "superviviente de una situación insostenible" porque su padre, según él, tenía un problema con el alcohol: "Te puedo decir que todos los días que yo me iba al colegio, él estaba 'mamao'. Yo he llegado a sacarle de un coche completamente dormido porque había bebido". 

También lo califica de "ludópata": "Se lo pulió todo en el casino de Torrelodones, por ejemplo. De hecho, no nos dejó absolutamente nada. A mí me da igual, pero hombre, no dejarle nada a la mujer que lo aguantó tantos años… ¿Por qué cree que nunca salió a la luz su verdadero carácter? Siempre amamos a quienes nos hacen reír. Y tampoco sabemos cómo es la gente de puertas para adentro. Tú puedes arreglar muy bien motos y ser un hijo de puta en tu casa. En el caso de mi padre, es porque la prensa lo respetaba y el público siempre piensa que un tío que te hace reír no puede ser malo". 

Y remata: "Yo iba a Bocaccio y él estaba allí con una amante oficial. En aquella época, si eras famoso, tener una amante, alguien aparte de la mujer que tenías en casa, era como una señal de poder. Pues los paparazzi los veían igual que yo y jamás lo fotografiaban. Era una señal de cómo lo respetaban. ¿Cómo se tomaba mi madre esa infidelidad? Era la típica mujer de la época, de aguantar y aguantar. Yo le comentaba que había visto a mi padre con otra y lo que ella hacía era culpar al mensajero". 

También recuerda que "venía de una posguerra muy dura, con una madre que no pudo estar con él. Se crio con las tías y no tenían absolutamente nada. Pasó de comer bocadillos de chóped en Cuenca a que lo llamase el mismísimo rey de España. Ese salto no debió de ser fácil de digerir". 

Mario

Mario Coll. 

También sostiene que no acudió al nacimiento de sus hijos porque estaba jugando, ya que era un asiduo a 'la Bodeguilla' monclovita por interés: "Una vez le dije: Papá, ¿tú por qué eres amigo de Felipe? ¿Por su persona o porque es presidente? Él no dudó en contestarme: Porque es presidente". 

La réplica 

Sin embargo, su hija Marta salió al quite en El Mundo para denunciar el enfado de su madre, Clotilde Rodríguez, por las palabras de Mario y para sostener que "el que no estuviera en el día a día pendiente de todos nuestros movimientos no quiere decir que no se preocupara de nosotros. Hubo un momento en el que mi padre empezó a tener un problema con la voz, su herramienta de trabajo, porque fumaba mucho, y dejó el tabaco de un día para otro porque tenía una familia y la tenía que sacar adelante".

También reconoce: "Sí, bebía y era un trasnochador, pero ya lo era de soltero. A mi madre le dijo que se casaba pero con la condición de que él iba a seguir saliendo. Era un noctámbulo, no podía quedarse en casa. Mi madre ya lo sabía, pero yo no tengo ese recuerdo de que llegase mamado a casa".

Marta Coll añade: "Para él la familia era importantísima, un eje fundamental en su vida. Recuerdo un montón de sobremesas familiares los fines de semana con tertulias de lo más agradables en las que estábamos los cinco hijos. El no vivió ese ambiente familiar cuando era pequeño y por eso lo valoraba tanto".

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