04 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

En Barcelona los agentes han detenido en medio año a más de 230 delincuentes que, incluso, se organizan en bandas para cometer hurtos violentos

'Epidemia' de robos de relojes en España: La Policía ya usa una unidad especial para ellos

Robo con violencia de un reloj
Robo con violencia de un reloj
El robo de relojes de lujo sigue en aumento, tras crecer exponencialmente durante la temporada de verano, siendo las ciudades con más turismo las que se ven más afectadas por este tipo de hurto. Los Mossos iniciaron el pasado mes de mayo la 'Operación Titani', con la que ya han logrado investigar más de 115 casos cometidos por estas bandas especializadas, y la Unidad Territorial de Multirreincidentes seguirá pendiente de las investigaciones sobre estas organizaciones criminales.

La Guardia Urbana de Barcelona junto a los Mossos d'Escuadra han iniciado una campaña para acabar con los ladrones de relojes. Desde el inicio de esta ya han detenido a más de 230 personas relacionadas con hurtos. 

La operación, llamada 'Titani', comenzaba el pasado mes de mayo después de que, como ya se ha hecho eco elcierredigital.com en varias ocasiones, se produjera un auge de robos de relojes de lujo a turistas, un delito que va en aumento desde el final de la pandemia. De los tipos de hurtos que afectan a las principales ciudades este supone un 7,5 por ciento, en especial en aquellas zonas donde el impacto turístico es la principal fuente de financiación. 

De los detenidos, a dos de ellos les han impuesto una orden de alejamiento de un hotel y un casino de Barcelona. Estas organizaciones actúan en base a un patrón definido, en el que uno de ellos llega en coche para después huir rápidamente mientras otros vigilan a las posibles víctimas, con vestimentas y relojes lujosos.

Una vez que la víctima ha sido elegida se suman dos delincuentes más, uno distrae al que posee el reloj y otro ejecuta el robo de forma violenta. Durante el proceso, los implicados se comunican mediante auriculares y teléfonos móviles, de modo que puedan avisarse si en algún momento, durante el robo, aparece la policía. Al ser un hurto muy perseguido por la policía, estos grupos criminales, con antecedentes, huyen del país cuando tienen sospechas de que las autoridades los tienen en su punto de mira o se encuentran en busca y captura. 

Operación Titani 

La operación, desde el pasado 23 de mayo y hasta este mes de octubre, ha conseguido cerrar 115 casos y ha detenido a 30 ladrones in fraganti, robando en la vía pública. 

Sin duda, el robo de relojes no ha limitado a la temporada de verano ya que en las ciudades más destacadas hay turistas todo el año y las bandas siguen aprovechando las visitas de estos para sacar beneficio. La Unidad Territorial de Multirreincidentes seguirá pendiente de las investigaciones sobre estas organizaciones criminales. 

Actuaciones previas al robo

Estos robos tienen una actividad previa de vigilancia que se realiza por las llamadas “ojeadoras”, mujeres elegantes que vigilan de cerca a las víctimas, que suelen ser hombres maduros y con relojes visibles.

Las mujeres, que pertenecen a las bandas, se infiltran en lugares de lujo, van bien vestidas y frecuentan restaurantes y discotecas muy caras donde encuentran a sus víctimas. Una vez elegida la presa, avisan a los hombres que son los que llevarán a cabo el robo.

Estas mujeres deben ceñirse a cierto valor y marca. No se roban relojes que valgan menos de 20.000 euros o que no sean de la marca Rolex, Audemars Piguet o Patek Phillippe. "Suelen elegir muy bien. Lo habitual es que roben relojes de 120 o 130.000 euros. En España se han llevado relojes de 400.000 euros. Si roban uno que vale menos de 20.000 euros lo consideran un error", explica la Policía. 

Los relojeros

En el argot policial se les conoce como relojeros a los que se dedican a robar relojes caros y no precisamente con caricias. Las medidas que se están tomando llegan hasta los hoteles, que avisan a sus huéspedes de la presencia de estos indeseables. Sin embargo, no siempre es suficiente, y a veces estos robos aparejan el uso de la violencia, lo que crea una sensación de inseguridad que no queda tan solo para el visitante sino para todos los ciudadanos.

Tras realizar el robo, una red de recompradores perfectamente establecida, adquiere el reloj a un tercio de su valor real. Además, al perfil de los relojeros de las mafias de otros países hay que sumarle el de los ladrones más jóvenes, que antes se dedicaban a robar carteras y ahora se han sumado a esta moda más cruda y violenta que les sale más rentable.

Cabe destacar también que estos delincuentes están absolutamente profesionalizados, hacen seguimiento a sus presas en sus recorridos desde que salen de los hoteles para aprovechar el mejor momento y conseguir robarle el bien preciado. Por otra parte, conocen las leyes y las penas que les podrían caer en el caso de que les pillasen. 

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