20 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

El propietario del Atlético de Madrid critica al presidente blanco por asuntos como la Superliga, cantera, hooligans y arbitrajes

Las claves de la ruptura entre Miguel Ángel Gil Marín y Florentino Pérez

El Cierre Digital en
/ Florentino Pérez y Miguel Ángel Gil Marín.
El estallido de Miguel Ángel Gil Marín contra el Real Madrid por los supuestos favores arbitrales que disfruta el cuadro merengue han sido la evidencia de la ruptura del club colchonero y sus vecinos tras años de sintonía que exhibieron el propio consejero delegado del Atlético de Madrid y Florentino Pérez, muy molesto por el abandono colchonero de la Superliga.

El portazo colchonero a la Superliga en abril de 2021 supuso el divorcio entre Real Madrid y Atlético de Madrid tras unos años de sintonía que no habían alterado ni las dos emocionantes finales de la Champions League que ambos clubes compitieron hasta el final

La decisión de Miguel Ángel Gil Marín de bajarse del barco de la abortada competición florentinista rompió sus relaciones con la mano derecha del presidente blanco, José Ángel Sánchez, y enfrió la de Pérez con Enrique Cerezo

Este hecho se evidenció con la ruptura, este pasado verano, del pacto de no agresión que reinaba entre ambos clubes en cuestiones de cantera. El Real Madrid, por sorpresa, se llevaba desde Alcalá a Valdebebas al joven Jesús Fortea

Mientras tanto, Florentino Pérez se acercaba a Joan Laporta y el Atlético de Madrid veía con pesar que desde las órbitas merengues se insinuaba que Gil Marín era el propietario en la sombra del Real Zaragoza y que los colchoneros eran permisivos con los hooligans que, entre otros asuntos, ahorcan el muñeco de Vinicius

Gil Marín. 

Pérez, más tardío que Laporta a la hora de atajar a los radicales, guarda silencio sobre los dardos arbitrales de Gil Marín, acusado de victimizarse en un año desastroso a nivel deportivo para el Atlético de Madrid.

En la plantilla del club rojiblanco estarán felices de que este tipo de polémicas eclipsen sus discretos resultados en Champions (eliminados en la primera fase en el último lugar), Copa (en la que cayeron derrotados en el Bernabéu) y LaLiga, competición en la que un desgastado Diego Pablo Simeone tendrá que apretar para que su equipo finalice entre los cuatro primeros. 

La carta 

Gil Marín fue claro en la misiva abierta que lanzó tras los cuartos de final de Copa del Rey en los que el Real Madrid ganó remontando contra el club que dirige: "Tengo un respeto máximo por el colectivo arbitral y estoy convencido de que su intención es siempre la mejor, pero cualquiera que lo observe desde fuera puede ver que desde hace décadas casi siempre ocurre lo mismo. Por desgracia ya no sorprende a nadie, no es noticia. Es algo muy evidente y sólo hay que recordar la historia".

El consejero delegado no tiene duda de lo que ocurre en estas situaciones: "El Madrid es un club con un entorno muy fuerte, con muchos intereses a su alrededor. Crean tal presión que es normal que afecte a las personas que deben tomar decisiones. Son conscientes de lo que les espera si les perjudican con algún error o incluso con algún acierto. Es habitual la campaña contra quien consideran que les perjudica".

Para Miguel Ángel Gil, "el sistema es así y desde el Atleti no podemos cambiarlo solos. Debemos competir hasta donde podamos y seguir trabajando para tener un sector más fuerte y más justo con todos los clubes. Ese estadio y el color de esa camiseta no deberían pesar a la hora de tomar decisiones justas. Nuestros jugadores sufrieron ayer en el campo las consecuencias de toda esta presión y eso me indigna como a cualquier aficionado, sea del equipo que sea, que lo que espera es que haya una única vara de medir".

"La segunda amarilla era obvia, indudable, ajustada a reglamento. Pero con 0-1, en el minuto 71, jugándose el pase para semifinales de Copa en su propio estadio, dejar al Real Madrid con 10 jugadores son palabras mayores", añadió. 

"Nos hemos acostumbrado al sistema. Leemos páginas y páginas en prensa, horas de radio y televisión en los días previos a un derbi hablando de que hay que proteger a un jugador determinado de un equipo en concreto. Sinceramente, creo que a quien no se protegió anoche fue a Griezmann o a Morata, por ejemplo, que les frieron a patadas, pero así es el sistema", comentó con rotundidad Miguel Ángel Gil.

Finalmente, el consejero delegado rojiblanco afirmó: "Yo casi nunca hablo, porque rápidamente te acusan de victimismo, pero quien de verdad conoce el ADN del Atlético de Madrid sabe que no nos gusta poner excusas. Para que nadie dude: los responsables de dónde está el equipo somos nosotros, de no haber pasado de la fase de grupos de la Champions".

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