04 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA

El hijo de María José Goyanes estrena la serie 'Heridas' en ATRESplayer, que es una versión de la serie turca 'Madre' que emitió Antena 3 en 2020

Javier Collado, actor: "Si me llamaran de 'Masterchef' igual acepto porque soy cocinillas"

Javier Collado.
Javier Collado. / El actor está de actualidad por el estreno de dos series de televisión.
El actor Javier Collado, perteneciente a la saga Goyanes, está de actualidad por el estreno de dos proyectos. Por un lado, participa en 'Heridas', que se podrá ver en ATRESplayer y es una versión de la serie turca 'Madre' que emitió Antena 3 en 2020 y, además, en cine está pendiente de estreno 'Libélulas', con Milena Smit, que está de moda gracias a Almodóvar y sus 'Madres paralelas'.

Confiesa María José Goyanes que la mejor interpretación de su hijo Javier Collado fue en Calígula: “Aquella maldad que transmitía no la había sentido nunca, fue un gran papel en su carrera”. Ha pasado una década y el actor madrileño, que también es licenciado en periodismo, no tardará en demostrar sus dotes artísticas como malo malísimo por primera vez en la pequeña y gran pantalla. ATRESplayer PREMIUM estrena el próximo 17 de abril la serie Heridas junto a Adriana Ugarte y María León y, poco después, se podrá ver en Antena 3. En cine está pendiente de estreno Libélulas, con Milena Smit, actriz de moda gracias a Almodóvar y sus Madres paralelas.

“El 15 de febrero del año pasado cogí las riendas y desde entonces tengo una vida ordenada y monacal, dedicándome al gimnasio y a estudiar”, afirma Javier desde su casa de Madrid. Ha habido un tiempo de sequía pero poco a poco todo se va animando. Paralelamente, es socio del restaurante Decadente, ubicado detrás del Teatro Español, junto a Nacho Fresneda, Carles Francino o Manu Baqueiro, donde se puede degustar un torrezno a baja temperatura con su corteza o un pulpo a la brasa cortado sobre base de batata en parmentier y hojas de menta churrascadas.

- Nació entre cajas, ¿recuerda su primera experiencia artística?

´(Risas). Fue un poco dramática. Mi madre estaba interpretando El galán fantasma en el Corral de Comedias de Almagro, en cuyo escenario hay una trampilla que se usaba como salida para el galán. Mi madre y yo teníamos un pequeño juego y era que, tras los aplausos, yo salía por la trampilla, mi madre me cogía en brazos, me daba un beso, nos reíamos y me llevaba al camerino. Pero todo esto cambió el día del estreno que vino Leopoldo Calvo Sotelo. Nadie me dijo que tras la función iba a haber un besamanos, ni tampoco me dijeron que había doce o catorce guardias civiles como equipo de seguridad con metralletas. Como siempre, salí de la trampilla y, de repente, me encontré con un montón de metralletas apuntando a mi cabeza. Debía tener seis o siete años.

Junto a María León en la serie 'Libélulas'. 

- ¡Vaya entrada más explosiva!

- Sí, ya te digo. Mi madre entró en pánico. No paraba de gritar “no, por Dios, es mi hijo”.

- ¿Qué es lo que más le ha sorprendido de pertenecer a la saga de las Goyanes?

- Dos cosas. La primera, las risas, y la segunda, sobreponerse a los problemas también con risas. La capacidad de supervivencia de esta familia es muy grande [sus tías Concha y Mara y su tío Pepo fallecieron antes de tiempo]. Esta profesión es como una montaña rusa y sobreponerse a todos los momentos críticos ha sido vital. Esto me ha enseñado mucho. Y sacarle a todo el humor, ya sea negro, amarillo, azul…. Mi abuela Mimí Muñoz solía decir “la gente que no es de teatro de qué hablará”. Tenía una gran ironía.

- ¿Cómo es la persona que se esconde tras la María José Goyanes del teatro, la televisión y el cine?

- Es muy divertida, generosa, se desvive por ayudar a los demás y tiene eso de los Goyanes que es que no se nos nota la edad. Tiene 73 años y parece una mujer de sesenta. En la actualidad vive muy pendiente de su enfermedad [le han operado varias veces del corazón], tiene una válvula mitral, se cuida muchísimo y ya hasta corrige a los médicos sobre lo que tiene. De lo que no sabe puede pedir tres o cuatro opiniones, pero lo suyo se lo sabe de carrerilla.

- Su padre, Manuel Collado, fue uno de los productores teatrales más importantes de nuestro país, ¿se le ha hecho justicia?

- No. Mi padre murió muy joven y tuve poco tiempo para disfrutarlo, pero hizo cosas importantísimas para la cultura de este país y no se le ha reconocido. Ahí está Equus (1975), que fue un auténtico escándalo en la época. Siempre arriesgó e innovó. Invirtió todo el dinero en el teatro, estudiaba mucho y se sacrificaba. Pero ya se sabe cómo es este país a la hora de agradecer.

- Va a estrenar la serie Heridas con María León y Adriana Ugarte, ¿podríamos hablar de un renacer de Javier Collado?

- Se llama Heridas (antes se llamaba Madre), se podrá ver en ATRESplayer y es una versión de la serie turca que veíamos en pandemia. Pero, en realidad, la original es japonesa. Lo que sí puedo decir es que me han dado una oportunidad de oro porque por primera vez interpreto a un malo malísimo en televisión ya que en otra ocasión lo hice para teatro en Calígula. Siempre he hecho de niño bueno, de galán, de chico guapo bondadoso con ojos azules… y aquí creo que se van a sorprender, porque de repente digo y hago auténticas barbaridades. María, Adriana y Cosette Silguero están fabulosas.

Javier Collado. 

- Las series le dan una gran visibilidad al actor.

- Ya se sabe cómo es la vida del actor. Pasas épocas de mucha sequía y, de repente, te viene todo de golpe. Recuerdo que hice los castings de Amar en tiempos revueltos y Sin tetas no hay paraíso al mismo tiempo y elegí hacer esa última. Fue la que me puso en el candelero. Pero los productores de Amar se portaron muy bien porque decidieron guardar en un cajón mi personaje (Héctor Perea) porque les gusté en las pruebas. Al final, fue uno de los más queridos. Lo volví a interpretar en la secuela Amar es para siempre. Le he de agradecer a Diagonal TV por haber confiado en mí.

- Debe estar en racha porque en el pasado Festival de Málaga se presentó su última película, Libélulas.

- Ahí también hago de malo (risas). Soy un policía corrupto. Es una historia muy buena protagonizada por Milena Smit y Olivia Baglivi, dirigida por un director novel que procede de la publicidad, Luc Knowles.

- Ha sabido preservar su vida privada, ¿cómo ha sido su relación con la prensa del corazón?

- Si me hacen un reportaje, que sea por trabajo, pero para contar mi vida se la explico a mis amigos. Aunque también te digo que las revistas de hoy en día son Instagram. Me han llegado a ofrecer cosas ajenas a mi trabajo como La isla de los famosos pero dije que no en tres ocasiones, aunque si me llamaran de Masterchef…, pues igual acepto porque soy cocinillas.

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