04 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Aunque las relaciones entre ambas monarquías hoy no son cercanas, en tiempos de Rainiero sí había una corriente de simparía entre las coronas

Los vínculos antes de la ruptura entre los Borbones españoles y los Grimaldi: De Ernesto de Hannover a Grace Kelly

El Cierre Digital en Victoria Eugenia de España y Grace Kelly.
Victoria Eugenia de España y Grace Kelly. / Eran años de cercanía entre ambas monarquías.
Las relaciones entre los Grimaldi y los Borbones españoles no son precisamente cercanas. Los actuales soberanos de ambos países apenas tienen contacto. Sin embargo, esto no siempre fue así. En los años de esplendor de Grace Kelly, los Borbones tenían una especial relación con la casa real monegasca. La exactriz estadounidense adoraba a la Reina Victoria Eugenia quien fue su gran apoyo cuando aterrizó en el complicado mundo de la realeza.

Hace unos días en Elcierredigital.com recordábamos la tensión entre los Grimaldi y los Borbones. Las relaciones entre los máximos representantes de ambas monarquías no son precisamente cercanas. Así, por ejemplo, en la boda de Alberto II con Charlene en julio de 2011, no se dejó ver ningún miembro de la Casa Real española.

Y eso a pesar de que aquel año sí hubo actos reales en los que las dos dinastías coincidieron, como en abril de 2011, cuando los entonces Príncipes de Asturias acudieron junto a la reina emérita a la boda de los Príncipes de Gales en Londres. Posteriormente, han sido numerosas ocasiones en las que se les ha visto juntos en los eventos pertinentes, sin embargo, la relación de amistad que guardaban los reyes eméritos con Rainiero II y la princesa Grace Kelly, a día de hoy es inexistente entre los principales miembros de las Casas Reales.

Lo cierto es que esto no siempre fue así y entre ambas monarquías hubo una cierta corriente de afecto que, para muchos, se quebró en 2005 por una serie de preguntas y comentarios desafortunados que habría realizado el príncipe durante la 117ª Sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) el 6 de julio en Singapur (Malasia).

A lo largo del acto, Madrid era una de las ciudades candidatas como sede para la celebración de los Juegos Olímpicos de 2012. Tras la aplaudida intervención de la Delegación Española, el jefe de estado del Principado formuló una pregunta que no fue del agrado del grupo español ni de la reina emérita, quien se encontraba en el país asiático. Alberto II lanzó un dardo envenenado a la delegación española sobre la garantía de seguridad que ofrecía la capital española ante las acciones de la banda terrorista ETA, quien había colocado un coche bomba a la salida del Estadio de la Peineta. Esto puso punto final a una cercanía histórica entre ambas monarquías. 

Grace Kelly y Victoria Eugenia

En 1956 Grace Kelly sorprendió a todas las monarquías europeas. Una actriz plebeya y venida del nuevo mundo, concretamente Estados Unidos, se unía en matrimonio con el soberano de Mónaco, Rainiero II

Victoria Eugenia y Grace Kelly. 

El asunto no pasó de forma discreta por el resto de coronas europeas que, prácticamente, boicotearon la boda entre el príncipe y la actriz negándose a acudir al enlace. Parece ser que la culpable de iniciar el boicot fue la mismísima Isabel II de Reino Unido. 

Sin embargo, Grace Kelly encontró en la Reina exiliada Victoria Eugenia de España un gran apoyo. No sólo apoyó a la recién llegada a las monarquías dándole clases de protocolo sino que, además, ejerció de madrina de su hijo Alberto. Por otro lado, la viuda de Alfonso XIII pasaba temporadas en Montecarlo ya que el clima era más suave que el de Ginebra donde residía. 

Desde entonces, Grace y Rainiero tuvieron una corriente de afecto para con los Borbones españoles, que no cotizaban precisamente alto en la bolsa de la realeza. Así, Grace y Rainiero fueron de los pocos miembros reales que asistieron a la entronización de Juan Carlos I tras la muerte de Franco. Una nota de color entre invitados como Pinochet o Imelda Marcos. 

El primo rebelde de la Reina Sofía 

Por esa endogamia tan habitual de las casas reales, los Grimadi han acabado emparentados de forma lejana con los Borbones, aunque lo cierto es que de forma bastante casual. El hilo de conexión es Ernesto de Hannover.

Ernesto de Hannover. 

Ernesto es descendiente por línea directa de la Reina Victoria y de los Reyes Jorge I y Jorge III de Inglaterra. Su bisabuela, Thyra de Dinamarca, era la hermana de la Reina Alejandra de Inglaterra y de la Zarina Dagmar de Rusia. Su abuela paterna, la princesa Victoria Luisa de Prusia, hija del káiser Guillermo II, se casó con el heredero de la casa de Hannover. De esta unión nacieron, entre otros, el padre de Ernesto, heredero del título, y una niña que se convertiría años después en la Reina Federica de Grecia. Ernesto es, por tanto, primo hermano de la reina emérita Sofía y, lógicamente, también del hermano de ésta, Constantino II, el depuesto rey de Grecia.

En 1999 Ernesto pasó a formar parte de los Grimaldi por su matrimonio con Carolina de Mónaco, la primogénita de Grace y Rainiero. Se unieron el 23 de enero de 1999 en una ceremonia civil en la sala del Consejo de Estado de Montecarlo. Siete meses después, la Princesa monegasca dio a luz a Alejandra de Hannover, la hija en común con el Príncipe alemán. Aunque nunca lo han confirmado, parte de la prensa pone la fecha del inicio de su romance en 1996, cuando Ernesto aún estaba casado con Chantal Hochuli, con la que tenía dos hijos, Ernesto Augusto y Cristian. Por su lado, Carolina, íntima amiga del matrimonio, había roto su relación con el actor francés Vincent Lindon.

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