27 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

El club de fútbol británico ganó la liga inglesa en 2016 con un equipo de apenas 70 millones de valor que tenía pensado luchar por no descender

Un 8 agosto 2015 se fraguó la hazaña del Leicester City: Un equipo de 'desempleados' que ganó la Premier League

Ranieri besando la Premier League
Ranieri besando la Premier League / Twitter
Hace ocho años se comenzaba a escribir una de las páginas más bonitas e increíbles de la historia del fútbol. Claudio Ranieri dirigía, allá por el verano de 2015, el primer entrenamiento de una temporada idílica para el recién salvado Leicester City. Un equipo formado prácticamente por ‘marginados’ de la élite del fútbol. De hecho, de aquella plantilla, seis jugadores llegaron libres porque nadie les quería en sus anteriores equipos.

Hace ocho años se comenzaba a escribir una de las páginas más bonitas e increíbles de la historia del fútbol. Era verano de 2015 y Claudio Ranieri dirigía el primer entrenamiento del recién salvado Leicester City. El técnico italiano llegó contra todo pronóstico, e incluso se podría decir que por carambola, al banquillo de los ‘foxes’.

Y es que Ranieri tomaba las riendas del equipo tras la destitución de Nigel Pearson, el hombre que dos meses antes les había salvado del infierno de la EFL Championship. A priori, la temporada no parecía muy alentadora teniendo en cuenta el bajo presupuesto del club y, en teoría, el bajo nivel de la plantilla.

Un equipo formado en buena parte por ‘marginados’ de la élite del fútbol. De hecho, seis jugadores de aquella plantilla llegaron libres porque nadie les quería en sus anteriores equipos, y sus dos máximas estrellas, Jamie Vardy y Riyad Mahrez, costaron cerca de 2,1 millones entre ambos.

A este grupo se sumaba un entrenador que solo había ganado dos títulos en toda su carrera, alguien en quien ni su propia afición confiaba y que sólo podía presumir de segundos puestos y fracasos encadenados, a pesar de haber entrenado a equipos como la Juventus o el Chelsea.

Todo apuntaba a una temporada penosa y a un descenso inevitable, ya que el técnico italiano llegó el 13 de julio al club, lo que le daba poco margen para preparar la temporada. Sin embargo, él no lo veía tan negro y quiso poner en marcha algunas iniciativas, como reforzar el equipo con N'golo Kanté, por aquel entonces un joven y desconocido centrocampista de la liga francesa, y con Shinji Okazaki, que venía de jugar en la Bundesliga como goleador experimentado.

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Precio por el que ficharon a los jugadores titulares del Leicester. BBC

En contra de todo pronóstico, el arranque de temporada del Leicester City fue asombroso, logrando apuntar una racha de seis partidos sin conocer la derrota desde que comenzara la Premier League el 8 de agosto. Sin embargo, su suerte se vio interrumpida el 29 de septiembre en la séptima jornada, cuando se enfrentaron al Arsenal en el King Power Stadium, y el equipo visitante los derrotó con un contundente marcador de 2-5.

Pero el Leicester City no quiso desanimarse y continuó luchando durante la temporada. Tras nueve jornadas disputadas en la liga inglesa, el Leicester City solo había sufrido una derrota contra el Arsenal. Sin embargo, el entrenador Claudio Ranieri estaba preocupado por el estado de ánimo de su equipo.

Después de un empate contra el Southampton el 17 de octubre, el entrenador tomó una medida inusual con el fin de motivar a sus jugadores: prometió llevarlos a comer pizzas si lograban sumar tres puntos en el siguiente partido contra el Crystal Palace. Y así fue, el equipo consiguió la victoria y Ranieri cumplió su promesa.

Pero esta no fue una comida cualquiera. Los jugadores y el cuerpo técnico se dirigieron a Peter Pizzeria en Leicester City Square. Se acomodaron en el restaurante y el entrenador les dio un mensaje claro: debían trabajar arduamente para lograr cualquier cosa. Para hacer hincapié en este punto, Ranieri les propuso una actividad especial: ellos mismos crearían las pizzas que luego disfrutarían como recompensa.

Esta experiencia especial no solo les brindó un merecido descanso y un momento de unión, sino que sirvió como recordatorio de que el éxito no llega fácilmente, sino a través del esfuerzo y la dedicación. El gesto de Claudio Ranieri y la cena en la pizzería se convirtieron en un símbolo del espíritu único del Leicester City durante la temporada 2015-2016.

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Los jugadores del Leicester City celebrando el título. Twitter

El 21 de noviembre tocaron por primera vez en su historia el liderato de la Premier League tras arrollar al Newcastle por 0-3, y no lo soltarían hasta el final del campeonato cuando el 2 de mayo en la jornada 36 el Chelsea ayudó a los foxes sacando un empate a dos en Stamford Bridge frente a un Tottenham que solo le valía ganar para mantenerse en la pelea por la liga.

Este pinchazo del rival certificaba el título de liga para un Leicester City que alcanzaba la gloria de Inglaterra convirtiéndose en el segundo equipo fuera del ‘Big Six’ que lograba la ganar la liga inglesa en el formato Premier después del Blackburn Rovers en año 95, en aquel entonces Alan Shearer como gran baluarte.

Como datos relevantes de la temporada se puede destacar que ganaron 22 veces, perdieron tres, les expulsaron a tres jugadores, recibieron 48 tarjetas amarillas, dispararon 361 veces a portería de los que entraron 64. En cuanto al valor del equipo, en septiembre valía poco más de 70 millones de libras y tras ser campeones ascendió a casi 100 millones de libras.

Este título tuvo repercusión en toda Inglaterra porque hizo perder 14 millones de libras a las casas de apuestas, ya que al inicio se pagaba 5.000 a 1 que el Leicester City ganaba la liga. Sin duda, una historia que parece sacada de Hollywood y que convirtió a los 'desempleados' de la Premier en campeones.

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