30 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Los expertos recomiendan no usar la edad física, sino la madurez real para permitir o no el uso de la tecnología

Las Redes Sociales: Todo lo que los padres deben saber para lograr la armonía digital con sus hijos

Dos niñas en Internet.
Dos niñas en Internet.
La tecnología avanza a pasos agigantados; hace apenas una década nadie tenía WhatsApp. Hace dos décadas aún quedábamos con otras personas sin la necesidad de confirmar a través de mensajería. Los avances han sido tales, que la generación Z fue cortada bruscamente en 2010, por una generación T (Táctil), que ha nacido rodeada de pantallas interactivas. En elcierredigital.com recuperamos algunos tips para los padres que pueden verse abrumados por la velocidad de crecimiento de los más pequeños.

El nacimiento de la generación táctil en el año 2010 ha supuesto que los más pequeños de la casa tengan acceso a una información sin precedentes. Los niños de diez años hacia abajo acumulan una cantidad de información y suman capacidades tecnológicas que los milenials y los 90 y 2000 envidiaría.

Es normal que siendo muchos de los padres de hoy en día milenials o incluso mayores, las capacidades de interacción tecnológica de los niños, especialmente los más pequeños, abrume e incluso asuste. La estampa de bebes de dos años utilizando tablets y ordenadores como si fueran técnicos de Microsoft ha dejado de ser algo sorprendente a algo completamente habitual en las sociedades desarrolladas, como la española.

Actualmente, dos de cada tres niños de entre 10 y 15 años ya dispone de un teléfono móvil, según cifras del Instituto Nacional de Estadística. No obstante, la gran sorpresa llega al saber que el 88% de los menores de 15 años tiene acceso a internet, a través de algún tipo de dispositivo. Si, aquí se incluyen los móviles de su padres y tabletas de juegos.

Desde hace ya un par de años, La Asociación Pediátrica Americana cambió sus recomendaciones sobre le uso de tecnologías en menores. Para la generación de los 2000 era normal vivir con las limitantes temporales de sus padres, una hora el día, dos horas al día, tres los fines de semana o días sin cole. Ahora, los expertos no recomiendan la limitación de tiempo, sino que recomiendan vigilar el tipo de actividades que se realizan con la tecnología.

Sobre las edades

Como hemos comentado, es normal ver la estampa de pequeños de 1 y 2 años utilizando un móvil o Tablet. En principio, no estaría mal que de vez en cuando vieran un programa infantil. No obstante, los especialistas recomiendan que no se exponga a los menores de tres años a las pantallas, mucho menos en las cantidades de hoy en día.

Un niño en el ordenador.

La sobreexposición a temprana edad podría entorpecer el desarrollo psicomotor, del lenguaje, emociones y la formación del apego. Independientemente de la edad, los expertos coinciden en que la tecnología debe tener como fin último el desarrollo de la creatividad y no el consumo, es decir, los programas de televisión, juegos y demás deben estar orientados a inspirar la creación, inconformismo y desarrollo del niño.

MineCraft, ese pequeño juego que atormenta a muchos padres es un buen ejemplo de desarrollo de la creatividad en los niños. Desarrollar el sentido innovador y emprendedor a temprana edad es crucial para el posterior desarrollo intelectual de los pequeños de la casa.

Sobre las redes sociales, la cuestión se complica. Aunque no hay una opinión definitiva, muchos expertos creen que la edad adecuada, junto al teléfono móvil propio, es a las 12 o 13 años. Incluso un poco menos, pero siempre supervisados por un adulto.

Aquí entra un componente educativo más que temporal, los padres deben enseñar a sus hijos los riesgos de internet y los hijos deben ser capaces de enfrentarse a los problemas que puedan surgir con criterio propio. Por eso, más que una cuestión de años, es una cuestión de desarrollo mental y madurez.

¿Cómo se traduce esto? En que las redes sociales deben utilizarse para niños maduros, independientemente de si tienen 9 o 13 años. Hay ejemplos de niñas o niños que con 10 años superan con creces el entendimiento del mundo que les rodea que uno de 14 o 15. Aquí entra la percepción de cada padre o representante. Siempre debe estar presidido por diálogos claros sobre cómo utilizar este tipo de herramientas, claro.

Los riesgos de las redes

Entendemos que los niños y adultos deben tener claro cuales son los riesgos a los que se exponen los perfiles de redes sociales de menores de edad. Algunos de ellos son:

Sexting o sexteo: ​ un término que se refiere al envío de mensajes sexuales, eróticos o pornográficos, por medio de teléfonos móviles. Este puede provenir de diferentes fuentes y causar daños al menor o terceros. Siempre es importante hacer entender que recibir imágenes de una persona desnuda puede ser acoso o puede tratarse de alguien que quiere hacer daño a un tercero y por tanto, explicar que nunca se deben compartir imágenes propias o de otros.

Grooming: En español “un engaño pederasta”, se trata de adultos con actitudes pederastas que engañan a niños para quedar con ellos. Se suelen hacer pasar por otros menores de edad a través de perfiles falsos. Es necesario que los más pequeños entiendan que lo digital debe ser un reflejo de la vida real, y, por tanto, sus redes deben restringirse a personas que conozcan físicamente.

Ciberbullyng: Realizado incluso por personas conocidas para hacer daño o exponer y humillar a menores ante sus círculos sociales. Hay que generar una atmósfera de confianza para que el menor acuda a un adulto si esta siendo víctima de bullyng en internet.

El control parental

No estamos en el siglo XX, las cosas han cambiado. En este punto coinciden la gran mayoría de expertos sobre infancia. En un mundo en el que no hay redes peligrosas, sino que todo depende de cómo se utilicen; generar confianza es algo fundamental para las relaciones entre padres e hijos.

El control parental y el filtro de programas es una buena herramienta para edades tempranas y hasta los 13-14 años, posteriormente muchos psicólogos recomiendan utilizar las redes de confianza y el criterio de los menores para combatir los malos usos de internet. El problema del control en la adolescencia es que puede derivar en situaciones de conflicto que rompan vínculos familiares e impulsen a los jóvenes a usar las herramientas digitales de forma inapropiada con intencionalidad.

Sobre “espiar” a nuestros hijos y lo que hacen. Esta fue de las técnicas más comunes de control a niños desde hace décadas; no obstante, muchos expertos recomiendan no hacerlo, ya que podría derivar en perdida de confianza. Todo pasa por una comunicación eficaz con los hijos.

 

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