24 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

A pesar de estas voces discrepantes, un artículo de la revista empresarial Forbes asegura que las circunstancias no son tan pesimistas como parecen

Un estudio del MIT relaciona la inclusión de robots en procesos productivos que conllevan el desempleo

La implementanción de la robótica en algunos puestos de trabajo empieza a generar paro
La implementanción de la robótica en algunos puestos de trabajo empieza a generar paro
Un informe del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha analizado las consecuencias de automatizar algunos procesos productivos en diversos sectores de Estados Unidos y ha revelado que la implementación de robots ha aumentado el porcentaje de paro al poder sustituirse al trabajador humano por una máquina que puede igualar los esfuerzos de tres individuos, sin embargo, el estudio también reveló que en algunos casos la productividad y salario del resto de trabajadores aumentaron.

A nivel tecnológico la humanidad ha avanzado a pasos agigantados. Se han conseguido avances sin precedentes en la automatización de tareas y en la optimización de los procesos de producción. Sin embargo, fruto también de este avance la población ha visto reducida la necesidad de capital humano para procesos que están en continua automatización. Dicho de manera más simple, cada año se realizan nuevos avances en el campo de la robótica que permiten sustituir al trabajador común por una máquina, lo que se traduce en un aumento de las cifras por desempleo.

Según un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desde 1990 hasta 2007 se demostró que al añadir un robot por cada mil trabajadores se reduce la proporción nacional de empleo en un 0,2 por ciento en algunas áreas de EEUU. Esto significa un solo robot puede sustituir a 3,3 trabajadores humanos en un país con unas capacidades productivas como las de Estados Unidos.

Por supuesto, estas cifras son producto de un contexto nacional único con unas características concretas. Los investigadores también compararon la presencia de estos robots en el país con la presencia en Europa en un periodo de 1993 a 2007 y descubrieron un retraso en la industria americana. Mientras que Estados Unidos introdujo un robot por cada mil trabajadores, Europa introdujo una media de 1,6 robots por cada mil trabajadores.

La automatización de algunos procesos productivos aumenta las cifras de paro pero también la productividad

Es necesario señalar que, a pesar de la premisa que esto supone, la industria estadounidense se divide principalmente en cuatro sectores que hacen especialmente fácil la automatización y que siempre han estado influidas por los grandes avances tecnológicos. La primera es la industria del automóvil, cuya producción depende en un 38 por ciento de la robótica. Las siguientes son las cadenas de montaje de electrodomésticos (15 por ciento), la industria del plástico (10 por ciento) y los fabricantes de metales (7 por ciento). Del resto de industrias no se tienen cifras y parece que la automatización para el resto de la producción no es una prioridad.

Debido a las circunstancias únicas y el contexto que ofrece un solo país para un estudio que podría afectar la forma de entender la automatización a nivel mundial, un economista del MIT llamado Daron Acemoglu decidió estudiar los mismos efectos que produce el uso de la robítica en las empresas de manufacturación francesas. El resultado fue un aumento del 20 por ciento en el uso de robots durante el periodo entre 2010 y 2015, lo que produjo una disminución del empleo parecida a la observada en EEUU, el porcentaje de desempleo fue de 3,2 por ciento.

En este caso los investigadores examinaron 55.390 empresas francesas, de las cuales solo 598 compraron robots durante los cinco años que duró el estudio. Este número de empresas que compraron robots suponen solo un 20 por ciento de las empresas de manufacturación francesas. Los sectores que menos introdujeron robots fueron las de producción de papel para impresión, la industria textil, fabricantes de electrodomésticos, muebles y la minería. Las empresas que decidieron optar por una automatización mayor registraron un aumento de la producción de los trabajadores y un aumento del salario del 6 por ciento.

La esperanza es lo último que se pierde

De manera complementaria y para responder a la polémica que supone el desempleo por automatización de los puestos de trabajo la revista empresarial Forbes publicó un artículo titulado “Por qué los robots no quitarán los puestos de trabajo humanos”. Paradójicamente el artículo no desmiente el hecho de que se estén perdiendo puestos de trabajo como consecuencia de la automatización, de hecho, cita el artículo del MIT anteriormente descrito, pero explica que el uso de robots no solo produce una transformación a nivel productivo sino también social y cultural. Según la revista Forbes la aparición de la robótica no solo está destruyendo puestos de trabajo sino también creándolos y explica que la industria a nivel mundial se está transformando. Un estudio de la asesora empresarial Gartner Research predijo que para 2020 la automatización destruiría 1,8 millones de puestos de trabajo, pero crearía otros 2,3 millones.

El Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT)

Otra de las cuestiones que plantea el artículo es el hecho de que los estudios no abarcan todas las industrias y que, en realidad, las empresas todavía están tratando de averiguar qué tareas son susceptibles de ser automatizadas y cuales requieren imprescindiblemente el factor humano para desempeñarse. Para sustentar estos razonamientos el artículo apela a los avances tecnológicos que a día de hoy han creado nuevos puestos de trabajo, como las empresas de ciberseguridad o portales de compra-venta online como Amazon.

En el plano cultural y social el artículo de Forbes explica que en los países más desarrollados la población joven empieza a rechazar los trabajos manuales con bajos salarios que no requieren de un alto grado de conocimientos técnicos y mucho menos vocación laboral.

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