08 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

Algunas personas en Asia ya han abandonado sus vidas con otros seres humanos para vivir acompañados de robots

La digisexualidad: Sexo que tienen personas con asistentes personales virtuales y robots

Algunas personas se han sumado ya a la moda de las robots sexuales
Algunas personas se han sumado ya a la moda de las robots sexuales
La digisexualidad es la nueva orientación sexual que ha proliferado en tiempos de coronavirus. Muchas parejas que no han podido verse durante el confinamiento han optado por usar las vias telemáticas para poder mantener su intimidad. Sin embargo, la digisexualidad va más allá de las muestras de afecto a través de una pantalla. La industria de los juguetes sexuales ha desarrollado robots de compañía capaces de satisfacer las necesidades de los individuos y algunos ya han adoptado esa posibilidad.

Los tiempos de confinamiento han sido duros para la población. La desescalada se desarrolla de manera muy lenta para muchos ciudadanos que no ven la hora de poder salir con sus familias del confinamiento y volver a la normalidad. Sin embargo, hay ciudadanos que sufren de una circunstancia particular. Aquellos que debido al confinamiento no han podido ver a sus parejas.

La digisexualidad ha sido una aliada para estas parejas que solo pueden mantenerse en contacto por medios telemáticos. La pandemia del coronavirus ha favorecido la proliferación de actividades sexuales a distancia como el sexting, el intercambio de mensajes con contenido sexual explícito entre parejas, y las videollamadas.

El sexting y las videollamadas se han convertido en una alternativa íntima para las parejas

Estas prácticas son tan comunes que incluso son consideradas a día de hoy una orientación sexual. El término fue acuñado por los doctores Dres Neil McArthur y Markie L.C. en su artículo Twist 2017 en la revista Journal of Sexual Relationship Therapy.

“Para la generación Z y los millennials, quienes crecieron una era donde la intimidad estaba ocurriendo digitalmente. Ya somos digisexuales por el hecho de que existe una tecnología como esta, y así es como las personas interactúan a diario”, explicó la fundadora de la empresa de juguetes sexuales OhMiBod, Suki Dunham.

Cabe señalar que la digisexualidad no solo se limita a las relaciones telemáticas entre parejas, sino que ha empezado a tomar forma a través de muñecas sexuales hiperrealistas con cavidades especiales para mantener relaciones sexuales con ellas.

La compañía de muñecas sexuales Sex Doll Genie, el primer cuatrimestre de 2020 vio sus cifras de ventas elevarse exponencialmente. El mayor número de clientes pertenece a personas heterosexuales que desean experimentar con las famosas muñecas que pueden llegar a alcanzar los 4.000 dólares en el mercado.

“Estamos viendo que la industria de las muñecas sexuales atraviesa una revolución durante la pandemia de COVID-19, con un gran aumento en los pedidos tanto de parejas como de mujeres y hombres solteros. Las parejas parecen estar mucho más abiertas a probar algo nuevo durante el aislamiento. También estamos viendo más hombres y mujeres solteros haciendo pedidos por primera vez”, explicó para Journal of Sexual Relationship Therapy, Janet Stevensen, cofundadora de Sex Doll Genie.

El uso de la inteligencia artificial

En 2020 se presentó un nuevo avance en la industria de los juguetes sexuales. Harmony es la primera muñeca sexual con una cabeza dinámica y autónomas debido a la implementación de inteligencia artificial. La empresa desarrolladora, RealDoll, está convencida de que será capaz de complacer las necesidades y fantasías sexuales de los clientes con la máxima eficacia y que la inteligencia artificial la dota de una capacidad especial para respetar y “amar” a su dueño por encima de todo.

Actualmente las cifras arrojan a la luz que al menos 60.000 personas en todo el mundo han pagado cantidades exorbitantes de dinero por una pareja sexual robotizada. En 2017 un estudio de la Universidad de Manitoba, en Canadá ya anticipaba este fenómeno. Desde la universidad explicaban que la digisexualidad se instauraría como una orientación más y que debería ser la labor de los sexólogos adaptarse a estas nuevas formas de mantener relaciones a través de la tecnología para poder mantener este campo de estudio en constante renovación.

Harmony. la muñeca sexual con inteligencia artificial

Los robots sexuales pueden que se encuentran en el mercado actual cuentan con una autonomía bastante avanzada, siendo muchos capaces de alcanzar hasta 50 posiciones sexuales por posiciones por cuenta propia. Estas están implementadas en sus sistemas operativos de fábrica y pueden solicitadas por el cliente a través de comandos de voz.

Además de las actividades sexuales con robots fabricados con este propósito, también se han dado casos de personas que han desarrollado sentimientos románticos por sus asistentes virtuales como Siri de Apple o Cortana de Microsoft. De la misma manera, la industria pornográfica está centrando sus esfuerzos en mejorar la tecnología de las películas en VR (realidad virtual) con el objetivo de intentar ofrecer experiencia más realista al usuario.

Algunos casos han sido polémicos y han dado la vuelta al mundo. Asia es el territorio de la innovación tecnológica. Muchos habitantes del continente asiático han dado cambios gracias a la compañía que algunos pueden sentir por parte de los robots. Es el caso de Senji Nakajami, un empresario japonés de 61 años que decidió abandonar a su familia, una esposa y dos hijos, por su robot sexual, a quien apodó “Saori”. Nakajami ahora vive una vida alejada de su familia dando paseos por las calles con Saori, a quien lleva siempre consigo en una silla de ruedas, le compra vestidos y duerme con ella. El mismo caso se dio con el ingeniero chino Zheng Jiajia, quien contrajo matrimonio con su robot para librarse de la presión que supone encontrar una pareja en China.

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