06 de diciembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El dominio de la nueva identidad del gigante tecnológico pertenecía a una comunidad que previsiblemente ha recibo una generosa cuantía

Meta, el nuevo Facebook: Los orígenes de esta página antes de ser propiedad del multimillonario Mark Zuckerberg

Mark Zuckerberg presenta Meta.
Mark Zuckerberg presenta Meta.
Facebook es ahora Meta, según el nuevo nombre que anunció ayer su cofundador, consejero delegado y mayor accionista, Mark Zuckerberg. El cambio de marca llega en uno de los momentos más aciagos de la compañía, tras las revelaciones realizadas por una exejecutiva de la compañía. Meta, que pretende ser un paso hacia los mundos virtuales, sin embargo no siempre lo fue. El dominio perteneció antes a Meta Productions, un proyecto que pretendía ser una comunidad a través de la que hacer amistades.

Facebook, la empresa propietaria de la red social más popular de mundo, cambia de imagen para convertirse en Meta, la empresa matriz que englobe lo que ahora son, además de la propia red social, WhatsApp e Instagram, así como otros proyectos como Quest, Messenger u Horizon.

"Es hora de que adoptemos una nueva marca para acoger todo lo que hacemos, que refleje quiénes somos". Inspirada en el metaverso, el cambio de denominación anunciado por su fundador y director ejecutivo Mark Zuckerberg, en el evento anual de la compañía, es una apuesta por los mundos virtuales que dominarán la tecnología, en su opinión, a finales de esta década.

Sin embargo, no parece casualidad que esta decisión llegue precisamente en plena crisis reputacional de la firma, tras las revelaciones realizadas por una exejecutiva de la compañía, que ha desvelado miles de documentos comprometedores sobre su funcionamiento.

Frances Haugen, que fue directora de producto en Facebook, sostiene que la empresa prioriza, a pesar de análisis y alarmas internos, los beneficios frente a la seguridad y el interés de los usuarios.

Entre las filtraciones destaca, por ejemplo, la falta de preparación de Facebook ante el movimiento 'Stop the Steal', que jugó un papel fundamental en la insurrección del 6 de enero en el Capitolio, y en cómo este usaba la plataforma para organizarse. También que la compañía de Zuckerberg apenas dedica recursos a combatir la información falsa fuera de EEUU o, uno de los asuntos más graves, que la empresa ha sabido, al menos desde 2018, de la existencia de traficantes de personas que utilizaban sus plataformas para operar.

El metaverso no siempre lo fue

El dominio de Meta (meta.com) ya pertenece al gigante tecnológico, pero no siempre fue así. Antes de convertirse en la página de presentación del nuevo proyecto de Mark Zuckerberg, la dirección pertenecía a Meta Productions, que según se describía, "se formó en 2008 con el objetivo de crear una comunidad, promover la conciencia y el crecimiento personal, y proporcionar lugares donde las personas puedan reunirse para encontrar otras personas de ideas afines".

La página web de Meta antes de ser propiedad de Zuckerberg.

Con una historia similar a la de Facebook, "el fundador de Meta Productions se dio cuenta, al graduarse de la universidad, que no había lugares reales para que la gente se reuniera, además de bares, iglesias u otros grupos". Por ello, este proyecto "fue su respuesta para que personas de todas las razas, orientaciones, religiones o géneros" pudieran participar "en un sitio web comunitario que apoya grupos y discusiones para todos y cada uno de sus intereses o persuasiones".

Como objetivo adicional, se podía leer en la web, "la empresa participa en la producción y promoción de talleres para aumentar la comunicación entre las personas y apoyar el crecimiento personal".

Se desconoce el precio que Zuckerberg ha podido pagar para hacerse con este dominio aunque, en su momento, por el de Fb.com la compañía llegó a pagar 8,5 millones de dólares. Una operación de la que posiblemente pueda beneficiarse la consultora digital española Meta, que alberga su página web en una dirección que, muy posiblemente, le interese adquirir al gigante tecnológico.

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