07 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA

Dos policías locales de Estepona y un hombre de Murcia han eludido sus condenas en prisión recientemente tras acuerdos con las víctimas

Preocupación ante la conmutación de penas de cárcel por violación a cambio de cursos de educación sexual

El Cierre Digital en Los policías locales que violaron a la joven de 18 años en Estepona.
Los policías locales que violaron a la joven de 18 años en Estepona.
Una violación a una joven de 18 años en Estepona y otra a una jornalera en Murcia han acabado sin condenas a prisión por un acuerdo con las víctimas. Según comentaron fuentes del entorno de la joven violada, el motivo del acuerdo es evitar una revictimización de la víctima durante el juicio, como ocurrió con el caso de La Manada. Los juicios por este tipo de agresiones pueden tener lugar tres años después de la violación, alargando el sufrimiento de la víctima.

Los casos de violaciones no hacen más que aumentar. Según el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior del primer trimestre de 2022, se registraron 544 violaciones en este periodo, un 27,7% más que en el año anterior. Unas cifras alarmantes que, además, se ven sumadas a las sanciones que han recibido últimamente dos de los casos de violación más mediáticos: sin penas de prisión a cambio de un “programa formativo de educación sexual”.

Estas violaciones corresponden a las de un hombre de Murcia que violó a una jornalera y a dos policías locales que hicieron lo mismo con una joven de 18 años en Estepona. En ambos casos, un acuerdo con la defensa de la víctima ha permitido que eludan sus penas de prisión a cambio de compensaciones económicas y la realización de cursos de educación sexual.

Por un delito de violación —regulado en el Código Penal—, los agresores tendrían que enfrentarse a penas de seis a doce años, que podrían ampliarse en el caso de sumar agravantes. Sin embargo, en los casos anteriormente mencionados los culpables no tuvieron que enfrentarse a un juicio que dictaminase la pena acorde a sus actos.

Según aseguraron fuentes a EFE, el motivo por el que la joven de Estepona decidió pactar fue para evitar las consecuencias de un juicio mediático que “revictimizase” a la víctima. Y es que los juicios por este tipo de agresiones alargan un proceso ya de por sí doloroso para la víctima.

“Es injusto que una persona que sufre una agresión sexual, como la mujer de Murcia, tenga que esperar tres años a que se celebre el juicio. Las víctimas prefieren terminar y que no se cuestione su testimonio o se retrase aún más el juicio”, declaraban desde la unión de Juezas y Jueces para la Democracia.

La violación de dos policías locales a una joven en Estepona

Era el 9 de junio de 2018. Una joven de 18 años acudió con dos amigos desde Madrid a Estepona, Málaga, para celebrar que habían acabado selectividad. En la localidad los jóvenes se iban a alojar en el apartamento de los padres de uno de ellos, lugar en el que sucedió la violación.

Policías locales de Estepona que violaron a la joven de 18 años.

Los jóvenes habían acudido a una discoteca de la zona y, pese a beber todos ellos, cogieron el coche para ir al lugar donde se alojaban. Por el camino, se encontraron con un control policial, por lo que estacionaron el vehículo para evitar la sanción. Los agentes se acercaron a los jóvenes para advertirles de que no volvieran a coger el coche en ese estado y para pedir el número de teléfono de la joven que posteriormente sería su víctima.

Ella se negó, pero su amigo dio su propio número, ya que tenían que recoger el coche cuando estuviesen sobrios y no sabían dónde se encontraba estacionado. Sin embargo, los policías aprovecharon la borrachera de los jóvenes para seguir el taxi que llevó a los jóvenes a su destino y violar a una de ellas.

Según el relato de los hechos probados de la sentencia y recogido por el diario SUR, cuando llegaron al portal del edificio se reencontraron con ellos y expresaron su deseo de subir. La víctima no estaba conforme, pero uno de sus amigos temía las represalias por parte de los agentes, que acabaron subiendo a la vivienda.

Una vez allí, prepararon rayas de cocaína en una mesa y procedieron a desnudar a la víctima y a penetrarla vaginalmente: uno de ellos con los dedos y otro con el pene, sin la debida protección. La víctima soportó todo esto por la “superioridad que la condicional de policía le otorgaba a él”, pero no sin consecuencias, ya que acabó sufriendo síndrome de estrés postraumático.

Por este suceso, la acusación particular solicitaba 33 años de prisión y la Fiscalía 30 que finalmente se han visto reducidos a dos años, una indemnización de 80.000 euros a la víctima, inhabilitación para el empleo o cargo público durante dos años, libertad vigilada de cinco años y una orden de alejamiento de 500 metros con la víctima. Todo esto sumado al ya mencionado curso de educación sexual.

El violador de la jornalera de Murcia

Un año después de este suceso, concretamente el 14 de mayo de 2019, sucedía otra violación, esta vez en la localidad de Archena, Murcia. En ella, un hombre de 64 años violó a una jornalera que era su empleada.

Jornaleros.

El relato de los hechos —que dio a conocer la Opinión de Murcia—, explicaba que el hombre invitó a la jornalera de origen paraguayo a tomar unas copas. Fue a recogerla en una furgoneta en la que trasladó a la víctima hasta una finca en la que la obligó a mantener relaciones sexuales mientras la insultaba.

Frases como “eres una puta: si has quedado conmigo y te has subido al coche, ya sabías lo que iba a ocurrir” son las que el hombre dijo a la jornalera en pleno acto, mientras la agredía y la forzaba en la parte de atrás de la furgoneta. Al acabar, amenazó a la mujer, diciéndole que perdería su trabajo si confesaba lo que había sucedido.

Sin embargo, la jornalera denunció los hechos. El violador acabó siendo despedido y estuvo en prisión provisional aproximadamente seis meses. Pero eso fue todo. Recientemente el fallo judicial ha determinado que el hombre no tendrá que enfrentarse a una pena de prisión.

Las sanciones son parecidas al caso de los policías locales: prohibición de acercarse a la víctima, libertad vigilada durante cinco años, un programa de educación sexual y una indemnización de 6.000 euros por daños a la víctima. Todo ello resultado de un acuerdo con la víctima.

El caso de La Manada de los Sanfermines

Las penas de estos delincuentes fueron rebajadas por un acuerdo que, como indicábamos previamente, podría tener que ver con intentar evitar un juicio a la víctima. Y es que las mujeres violadas tienen como referente el juicio del mediático caso de La Manada y todo lo que implicó para la víctima.

La Manada de los Sanfermines.

Aunque finalmente los implicados en la violación grupal recibieron penas de prisión, el caso fue tan mediático que se puso en duda la versión de la propia víctima. Vídeos de la agresión fueron difundidos por internet, así como el nombre de la agredida e incluso su lugar de residencia.

Tuvieron que pasar cinco años desde el incidente de 2016 para que la víctima viera cómo sus agresores obtenían la pena correspondiente a su delito. Tras once resoluciones, los cinco integrantes recibieron penas de prisión que iban desde los 15 hasta los 23 años y un mes de prisión. Unas penas que podrían verse reducidas con el paso de los años.

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