19 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Juan Paulo G. se enfrenta a nueve años de prisión por presuntamente irrumpir en una pedida de mano de un clan rival y efectuar varios disparos

El clan de 'Los Morones' de Sinaí Giménez convoca una protesta por el juicio contra su hermano

Sinaí Giménez, líder de Los Morones.
Sinaí Giménez, líder de Los Morones.
Juan Paulo Giménez, hermano de Sinaí Giménez, se sentará este viernes en el banquillo de los acusados del Juzgado de A Parda para responder por dos presuntos delitos de lesiones y un delito de tenencia ilícita de armas, por presuntamente haber irrumpido, en mayo de 2019, en una pedida de mano del clan rival de los 'zamoranos' y efectuar varios disparos. Una acusación que en el 'clan de los Morones' no comparten y por la que han convocado una manifestación "para defender su inocencia".

Juan Paulo Giménez, hermano de Sinaí Giménez, el autoproclamado como 'príncipe de los gitanos de Galicia', se enfrenta a nueve años de cárcel por presuntamente irrumpir en un local de O Porriño donde se estaba celebrando una pedida de mano y, supuestamente, efectuar varios disparos a consecuencia de los cuales resultaron heridos dos jóvenes.

El hombre se sentará este viernes en el banquillo de los acusados del Juzgado de A Parda para responder por dos presuntos delitos de lesiones y un delito de tenencia ilícita de armas. Además, la Fiscalía de Vigo señala que, en su caso, concurre asimismo la agravante de reincidencia, ya que en el año 2014 fue condenado a un año y medio de prisión por un delito de lesiones.

Una acusación que en el 'clan de los Morones' no comparten y por la que han convocado una manifestación este próximo viernes ante el Juzgado de A Parda “para defender la inocencia de Juan Paulo”. No es, sin embargo, la primera vez que los Giménez protestan ante la Justicia. El pasado 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano, convocaron una concentración ante la Audiencia Provincial, porque "permitir resoluciones judiciales racistas, represivas y arbitrarias no es constitucionalista".

Sinaí Giménez siendo detenido. 

Sinaí Giménez aseguró entonces ante medios gallegos que con el acto pretendían visibilizar que "se viola y se atenta contra nuestra inocencia y el principio del Estado de Derecho". Se refería, en concreto, al caso que precisamente se juzgará este viernes porque, según su testimonio, "no nos dejaron aportar pruebas y testigos que esclarezcan los hechos que se investigan, y se llevaron a cabo maniobras para no permitirnos demostrar nuestra inocencia". 

Nueve años de prisión por irrumpir en una pedida  

Según el relato de los hechos que realiza la Fiscalía de Vigo, la madrugada del 19 de mayo de 2019, Paulo Giménez irrumpió en un local de O Porriño y, "con la intención de menoscabar la integridad física de las personas que allí se encontrasen y portando una pistola de 9 milímetros", el acusado "se situó en el pasillo de entrada del local y apuntó de forma oblicua hacia el techo y hacia delante, llegando a disparar en varias ocasiones".

Los tiros impactaron contra un varón que sufrió, a consecuencia, lesiones en un hombro; también en una menor de edad que sufrió lesiones en la cara. Ambos tuvieron que ser sometidos a intervenciones quirúrgicas, presentando diversas secuelas. La menor, de hecho, permaneció varios días ingresada, y no recibió el alta médica definitiva hasta mayo de 2020, un año después de lo sucedido.

Por ello, el Ministerio Público solicita para Paulo Giménez una condena de dos años de cárcel por tenencia ilícita de armas, así como otros tres años y medio de prisión por dos delitos de lesiones. Asimismo, también se pide la prohibición de acercarse y comunicarse con las víctimas durante un periodo de cuatro años y medio y, en concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía solicita indemnizaciones que ascienden a 67.700 euros. 

Un enfrentamiento entre clanes

Los llamados 'gitanos zamoranos' y el 'clan de los Morones' mantienen desde hace años un enfrentamiento que ha provocado varios episodios de tensión. En el año 2014, los Morones decretaron la expulsión de Galicia de los 'gitanos zamoranos', un destierro que se revirtió con un pacto por el que se comprometían a buscar una convivencia pacífica.

No obstante, la tregua duró poco y, en octubre de 2015, tuvieron lugar diversas reyertas en el mercadillo de Cangas, la feria de Redondela y en la Autovía de Vigo (V-20). 

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