16 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Los oficiales de la base de Talavera la Real sabían que el piloto carecía de la formación suficiente para atender emergencias, según la prensa local

La juez responsabiliza a ocho mandos militares de un accidente en el que murió un piloto y un alumno quedó parapléjico

El accidente tuvo relación con fallos en el F-5
El accidente tuvo relación con fallos en el F-5
Los hechos se remontan al 2 de noviembre de 2012. Desde la Base Aerea de Talavera la Real (Badajoz) despegó el vuelo de aprendizaje F-5 con destino a Albacete. El vuelo nunca llegó a causa de un accidente que acabo con la vida del piloto y dejó parapléjico al alumno. La instrucción ha durado seis años pero por fin la juez ha emitido un auto en el que responsabiliza a varios superiores de la base militar.

Según recoge la Digital de Albacete, la causa estaría relacionada “negligencia del comandante que llevaba la nave”. No obstante, también informa que pudo tratarse de “falta de formación del piloto”, por lo que la responsabilidad caería sobre sus superiores. El auto fue emitido por la jueza del Juzgado Togado Militar Territorial número 12, que acusa a ocho mandos de la base de Talavera la Real  de cometer delitos “por no cumplir su deber”.

Durante el vuelo de aprendizaje una serie de fallos técnicos impidieron la estabilidad del avión. La juez explica que “fallos humanos” causados por desconocimiento y negligencia fueron los responsables de que el avión cayera y se estrellara. Por ello, señala en su auto a tres responsables que sabían que el piloto “no había cumplimentado su instrucción”, añadió la juez que el “piloto hacía seis meses sin volar, debido a una baja médica”.

Según la juez, el piloto tenía una formación “precaria”, de 66 misiones de vuelo del plan de adiestramiento básico, solo cumplió con 11. El comandante intentó hacer una maniobra de aterrizaje durante los fallos, pero a juicio de la juez, esta maniobra era imposible y el piloto lo hubiese sabido si tuviese la instrucción correcta.

Base Aerea de Talavera la Real.

Finalmente, la juez ha acusado a ocho superiores por no tomar en cuenta “la falta de formación del piloto” y los “fallos mecánicos del F-5, que se debieron a una revisión de seguridad incorrecta”. También acusa al oficial encargado del operativo de emergencia, ya que después del choque, los depósitos de gasolina arfdieron y los vehículos contra incendios “se encontraban a más de un kilómetro de distancia”.

Según indica el Digital de Albacete, a los cargos se les acusa de delitos de denegación de auxilio y contra la eficacia del servicio. La juez ha solicitado que se informe al Ministerio de Defensa de los posibles defectos en los aviones que estuvieron volando en esas fechas. 

Una tragedia evitable

El diario local relata que la misión de aprendizaje que debía concluir en Albacete presentó fallos a los 17 segundos de despegar. Fue el alumno quien se percató de que el compensador de profundidad, que controla la altitud y estabilidad del aparato,  estaba fallando. Entonces, el comandante tomó el control de la nave, justo a tiempo para descubrir que el motor izquierdo también fallaba.

La causa de los fallos fue la rotura de un disco de turbina del motor izquierdo. Se rompió justo cuando la nave alcanzó la máxima potencia. Esta pieza rompió parte del fuselaje y centro al avión en posición de picado sin posibilidad de estabilización. En consecuencia, la nave comenzó a caer rápidamente.

El comandante logró estabilizar la nave y al comprobar que un intento de aterrizaje podía terminar en accidente, activó la situación de emergencia. No obstante, ignorando el manual de emergencias, el piloto intentó la maniobra de aterrizaje. Según el auto de la juez, “la velocidad mínima de control era muy superior a la que disponía la nave”, que finalmente se estrelló.

El comandante, de 38 años, falleció, mientras que el alumno, de 23 años, saltó con el sistema de eyección. Durante la caída, el paracaídas se rompió y el joven recibió un fuerte impacto contra el suelo.

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