14 de agosto de 2020
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

Los casos de Manuela Chavero, Francisca Cadenas y Rosalía Cáceres siguen sin resolverse y se "amplían a diferentes causas"

Los investigadores ya piensan que puede haber un denominador común en las tres inquietantes desapariciones extremeñas

Manuela Chavero, Francisca Cadenas y Rosalía Cáceres.
Manuela Chavero, Francisca Cadenas y Rosalía Cáceres.
Tres extrañas desapariciones en Extremadura están sin resolver, son tres mujeres que salieron un día de su casa y jamás volvieron sin tener que ir a ningún lugar en concreto. Son los casos de Manuela Chavero, Francisca Cadenas y Rosalía Cáceres, desaparecida hace solo un mes. En el primero de los casos hasta un vidente acaba de asegurar que sabe donde está enterrada Manuela. Ahora se investiga si todos los casos pueden tener una causa común.

El general de brigada José Luis Gómez Salinero está preocupado. En la región militar bajo su mando, Extremadura, han desaparecido tres mujeres en 200 kilómetros a la redonda, en zonas rurales y en poco menos de cuatro años. No es el único, el coronel de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil,  Francisco Javier Sánchez Gil, también tiene entre ceja y ceja resolver estos casos desde su llegada en agosto de 2018, en sustitución de Sánchez Corbí, que tantos éxitos deparó al Cuerpo. Sánchez Gil no quiere una "nueva Marta del Castillo" y mucho menos tres "nuevas Martas del Castillo".

El coronel Sánchez Gil, de la UCO.

La última mujer en desaparecer fue Rosalía Cáceres, de 74 años, el pasado 25 de mayo, cuando salió a pasear por su pueblo de Bohonal de Ibor (Cáceres). Su hijo Enrique Fernández agradecía entonces a Guardia Civil, bomberos, ONGs y voluntarios sus labores de búsqueda en lo que calificó como un “dispositivo espectacular” y solo esperaba para encontrar a su madre un “cambio de suerte”. Sin embargo, un mes después Rosalía sigue sin aparecer.

El dispositivo continuó de forma “muy activa”, según explicó la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco. Las operaciones han incluido casi 250 voluntarios de Protección Civil, equipos especiales de la Guardia Civil, helicópteros, perros de rastreo, drones y  voluntarios de Cruz Roja; no obstante, la mujer no ha podido ser hallada ni en Bohonal, ni en ninguna población cercana. Llegó incluso a intervenir el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS), sin éxito.

El pueblo donde vivía Rosalía (En Rojo) colinda con el Embalse de Valdecañas.

El GEAS trabajó durante días en el embalse de Valdecañas, colindante con el pequeño municipio de 500 habitantes. Además, se usaron varios helicópteros de la Guardia Civil dos semanas después de la desaparición.

El día de la desaparición Rosalía pudo comunicarse con un familiar, según trascendió a la prensa, le habría comentado que se sentía un poco desorientada y que estaba paseando por los alrededores del pueblo. Ahora ya han terminado las batidas mulltitudinarias por el momento.

Rosalía Cáceres, la última desaparecida en Extremadura.

El caso de Francisca Cadenas, de 59 años, es especialmente extraño. El 9 de mayo se cumplieron tres años de la misma en la localidad pacense de Hornachos. Casada con Diego Meneses y madre de tres hijos (Diego, Javier y José Antonio), su desaparición se produjo a escasos cuarenta metros de su domicilio, hacia las once de la noche de ese día fatídico.

Inmediatamente se dio la voz de alarma y familiares y vecinos se desplegaron en las inmediaciones buscándola. No encontraron rastro alguno. Tampoco en las batidas sucesivas de los días y las semanas siguientes, ni en la que se realizó con el método de Búsqueda en Grandes Áreas, con la participación de efectivos de la Guardia Civil, Bomberos de Badajoz, Cruz Roja, Protección Civil y un importante número de voluntarios.

La inquietud de la familia se hizo mayor al conocer que el caso estaba paralizado en el Juzgado de Villafranca de los Barros apenas 48 horas después de la desaparición. Mi madre desaparece en unas circunstancias muy extrañas a escasos metros de donde vive. Por eso quiero que intervenga la UCO porque es un caso muy complejo, dijo entonces José Antonio Meneses Cadenas, el hijo menor de Francisca, reclamando la intervención de los investigadores de la Guardia Civil.

También su hijo habló cuando se cumplió el tercer aniversario de su desaparición: “36 meses sin respuestas, 36 meses sin investigar, 36 meses de interrogantes y ansiedad, 36 meses que nuestras vidas quedaron paralizadas en 50 metros. ¿Quién realmente ha investigado transcurrido estos 36 meses?” La cuestión es que después de todo este tiempo el caso sigue bajo secreto de sumario.

La última referencia sobre la investigación es la reunión del pasado 19 de enero en la Comandancia de Badajoz del coronel jefe de la UCO de la Guardia Civil en torno a los casos entonces conocidos, el de Francisca Cadenas y el de Manuela Chavero, una mujer desaparecida el año anterior en el pueblo extremeño de Monesterio, a tan solo unos 60 kilómetros de Hornachos y que es el tercer caso inquietante.

                         Francisca Cadenas.

Francisca Cadenas había pasado ese día 9 de mayo de 2017 cuidando a la hija de unos amigos y esa misma noche bajó a entregársela a los padres, sin saber que ya no volvería nunca más a su casa. Según cuentan estos amigos, Francisca les entregó a la niña y se despidió de ellos mientras se marchaban en su vehículo. En los cuarenta metros que había hasta su domicilio se cruzó con un hombre que no era vecino de Hornachos y que posteriormente relataría este breve encuentro a la Guardia Civil.

La familia y conocidos continúan pidiendo respuestas, ya que se trata de un caso cuya información se está tratando de forma muy hermética y apenas se conocen datos de lo sucedido ni de la investigación que se lleva a cabo. De hecho, la familia no conoce lo que se ha averiguado hasta ahora si es que se ha conocido algo más, porque el secreto del sumario se ha ido prolongado, inusualmente, durante estos tres años que dura ya su desaparición.

Manuela Chavero.

El caso de Francisca se parece en gran parte al de Manuela Chavero, desaparecida el 5 de julio de 2016 en Monesterio (Badajoz). En este caso, sí hay una novedad o quizás una falsa noticia y es que un vidente asegura saber dónde está enterrada Manuela y ya ha sido interrogado por la Guardia Civil ante quienes señaló incluso un terreno en el mapa. Todavía se desconoce la credibilidad que se da a este testimonio.

Manuela Chavero dejó la televisión y las luces encendidas en su casa, el teléfono móvil encima de la mesa y el dinero y la documentación dentro de la vivienda. Esas fueron las únicas pistas que encontraron de Manoli, así le llaman sus allegados, el día cinco de julio del año 2016.  

Usó su móvil para enviar mensajes a través de WhatsApp a la 1:55 horas de la noche y después salió con lo puesto y se subió al coche de un posible conocido en el pueblo. Desde entonces ni su hermana Emilia ni sus dos hijos menores, Adrián, de 17 años, y Sofía, de nueve, han vuelto a tener noticias de Manuela.

Emilia Chavero, hermana de la desaparecida, cree que la Guardia Civil tiene a un claro sospechoso: "Pienso que tienen a la persona, pero esa persona nunca va a decir dónde está ella, entonces es un caso sin resolver y eso no lo quiero ni yo, ni la UCO, ni España", aseveraba la hermana de la desaparecida. Habrá que esperar a ver si el vidente acierta o no y lo resuelve la Guardia Civil con sus propios métodos.

COMPARTIR: