19 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

La familia del joven cántabro no ceja en su empeño, aunque ya no hay batidas de búsqueda y están convencidos de que no se fue de forma voluntaria

La inquietante desaparición de Alejandro Mencía: Un caso repleto de preguntas sin resolver

Alejandro Mencía.
Alejandro Mencía.
Alejandro Mencía, de 31 años, desapareció el 23 de mayo de 2020 en una cabaña cercana al pueblo de Campoo de Suso (Cantabria). Desde entonces nada se sabe de él. Tanto su familia como SoSDesaparecidos no cejan en su empeño de buscar al joven. Con el tiempo, las batidas con ayudas de vecinos y amigos han ido disminuyendo. Sin embargo, la familia sigue creyendo que no se trata de una desaparición voluntaria.

Hace año y medio el joven Alejandro Mencía desapareció sin dejar rastro estando con unos amigos. Una historia llena de interrogantes a los que su familia no está dispuesta a dejar de buscar respuestas. 

Desde SOS Desaparecidos Cantabria explicaban a elcierredigital.com que "sus padres suben todos los fines de semana a rastrear la zona pero que, debido a su gran extensión, piden colaboración para examinar con detenimiento puntos en los que no se ha buscado, así como para revisar otros que en un primer momento se pudieron pasar por alto". 

Crónica de una desaparición

Es 23 de mayo de 2020. Una docena de jóvenes decide romper con la monotonía pandémica y escaparse a celebrar un cumpleaños en la cabaña de 'El Teju', a unos seis kilómetros del municipio de Campoo de Suso (1.600 habitantes y sito en Cantabria).

Es la una de la tarde y la cuadrilla entra en una modesta construcción hecha a base de piedra, vigas de madera y tejas de uralita en la que suelen descansar los ganaderos que suben al monte. El calimocho navega en favor del aire festivo, un vídeo grabado ejerce de testigo de la alegría vespertina y posteriormente dos jóvenes comienzan a practicar kick boxing, modo amateur.

Cartel de búsqueda de Alejandro. 

Las caídas les manchan el cuerpo y, sobre las ocho de la tarde, ambos amigos bajan al río para limpiarse. Pero solo uno de ellos vuelve a la cabaña. ¿Dónde está Alejandro? El otro 'luchador' responde que se lavó junto a él, pero que lo dejó "atrás".

Ha pasado más de un año desde que Alejandro Mencia fue visto por última vez y fuentes de la investigación aseguran que los once amigos y/o familiares que le acompañaron en la jornada festiva llevan meses sin subir al monte a buscarle a pesar de que muchísimos familiares y vecinos de localidades de la comarca se han volcado.

"Seguramente están cansados de ser objeto de dimes y diretes", señala una de las fuentes de la investigación consultadas por elcierredigital.comLa familia de Mencia, por su parte, continúa con la búsqueda de Alejandro en las innumerables simas que agujerean la zona del monte en el que se esfumó por arte de birlibirloque.

Algunos amigos deslizaron que tardaron en llamar a emergencias porque Alejandro, en verbenas o discotecas, ya se había evaporado sin dejar rastro tras algún pique o a causa de una repentina decisión. Pero aun así, el caso tiene demasiadas preguntas sin responder.

Alejandro Mencia (31 años, 1,75 de altura y pelo castaño) se esfumó sin dejar rastro hace más de un año en la que iba a ser una jornada de relax. Y es que, tras dejar atrás las fases más duras del confinamiento, el joven mecánico se escapó al monte rodeado de familiares y amigos.

Su intención, aseguraron fuentes cercanas la investigación a Elcierredigital.com, "era desconectar, relajarse y tomar unas copas junto a una decena de caras conocidas". Pero algo se torció. 

Enfado

Mencia, que en el momento de su desaparición solo llevaba puesto encima un pantalón (ni camiseta, ni calcetines), se esfumó por arte de magia. Y su amigo, que ni siquiera acabó la jornada buscándolo porque aseguró que tenía que trabajar al día siguiente, sostiene que ambos se enfadaron junto al río y que subieron por separado porque el desaparecido se quedó atrás.

Alejandro Mencía. 

En la cabaña, llena de amigos e incluso de algunos primos del desaparecido, se pusieron alerta y llamaron al 112 sobre la una y media de la mañana. Fue entonces cuando se activó un operativo que conllevó la salida de unos drones térmicos... que no encontraron señales de vida.

Posteriormente, un dispositivo formado por técnicos de la Dirección de Interior autonómica, agentes de la Guardia Civil y del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña tampoco tuvieron éxito. Y finalmente, tal y como relataron desde SOS Desaparecidos Cantabria a Elcierredigital.com, casi mil personas rastrearon la zona y solo encontraron las botas de Alejandro a alrededor de un kilómetro de la cabaña.

"Días después trajeron desde Madrid unos perros que participaron en el dispositivo de búsqueda de Diana Quer y también varios helicópteros rastrearon la zona. Pero no hubo suerte", aseguran.

Unos chicos de pueblo

El 23 de mayo de 2020 fue un día de niebla en la zona. Pero fuentes de la investigación no creen que este fenómeno atmosférico sea clave en la desaparición de Alejandro Mencia. En el caso, son protagonistas secundarios un grupo de jóvenes de pequeños pueblos ganaderos que rodean la localidad cántabra de Reinosa.

Fuentes de la investigación aseguraron que los chicos "se conocen el Valle como la palma de su mano" "Ellos conocen el campo, conocen el monte y van a caballo. La zona es una reserva natural: no entran coches excepto los que han buscado a Alejandro".

El hecho de que los medios oficiales se retiraran de la búsqueda no impide que la familia se siga volcada en el caso. Y es que siguen sin creer en la desaparición voluntaria de Alejandro.

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