06 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

Se trara de saber si Jorge Palma es un asesino en serie, si descuartizó el cadáver como dijo y si existió descoordinación entre policías

Las tres incógnitas todavía sin aclarar en el caso Marta Calvo desaparecida hace ya dos meses

El detenido en un traslado ante la jueza.
El detenido en un traslado ante la jueza.
Han pasado ya dos meses desde la desaparición de la joven valenciana Marta Calvo tras acudir a una cita concertada por Internet. Un detenido es el único acusado de su asesinato, pero ahora se trata de averiguar si el implicado es un asesino en serie, si realmente descuartizó el cadáver de su víctima como dijo y si hubo descoordinación entre cuerpos policiales durante los primeros días de búsqueda.

Dos meses después de la desaparición de la valenciana Marta Calvo Burón son varias las incógnitas sin resolver que planean sobre el caso. Por una parte, se investiga la posibilidad de que el detenido y único sospechoso, Jorge Ignacio Palma, sea un asesino múltiple y haya matado a otras cinco mujeres por el mismo método.

También se investiga la cada vez menos creíble versión de que hubiese descuartizado el cuerpo de su víctima y lo hubiese repartido por contenedores de la zona. La tercera cuestión que está por aclarar, aunque eso se espera que sea a largo plazo y seguramente se hará lejos del foco mediático, es si las fuerzas de seguridad actuaron con la máxima diligencia posible o si hubo algún retraso debido a cuestiones de competencia entre la Policía y la Guardia Civil, ya que ahora se sabe que la madre de Marta tardó una semana en hablar con los agentes de la Guardia Civil de Sueca encargados de la investigación.

La joven Marta Calvo.

Mientras tanto, se mantiene la búsqueda, cada vez con menos esperanzas, para encontrar de los restos de Marta Calvo y sigue en prisión preventiva Jorge Ignacio Palma, de 38 años, el sospechoso de haberla asesinado y descuartizado según sus propias declaraciones.

Este pasado 7 de enero se han cumplido dos meses desde que la madre de Marta, Marisol Burón, conociera por última vez su paradero, que la situaba el 7 de noviembre en la localidad valenciana de Manuel, una pequeña población del interior de esta provincia, para citarse con un hombre. Dos días más tarde, el 9 de noviembre, su madre acudió a la vivienda del acusado, donde la condujo la última comunicación que tuvo con su hija, un mensaje de Whatsapp con esa localización. El supuesto autor del crimen le dijo que no conocía a Marta de nada.

La madre de la joven  denunció la desaparición de su hija el mismo día 9 de noviembre en la comisaría de Abastos de la la Policía Nacional de Valencia pero hasta cuatro días más tarde no se inició la búsqueda de la joven por parte de la Guardia Civil, un posible retraso en las actuaciones que podría obedecer a una mala coordinación entre ambos cuerpos policiales, aunque este extremo no ha sido nunca confirmado por la Delegación del Gobierno en Valencia.

Una semana para hablar con los investigadores

La Policía Nacional realizó la solicitud de traspaso de la investigación el día 14 de noviembre, una semana después, a través del Sistema de Personas Desaparecidas y Restos Humanos sin identificar (PDyRH), al que tienen acceso ambos cuerpos, según adelantó el diario Las Provincias.

Sin embargo, el día 9 de noviembre, el policía que atendió a la madre de Marta en comisaría envió la denuncia por correo electrónico a varias comisarías y al Centro Operativo de Servicios (COS) de la Guardia Civil, que asumió la investigación al haber desaparecido la joven en su demarcación, una zona rural de Valencia.

El 11 de noviembre, dos días después, un mando de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Valencia asignó el caso al Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Sueca, otra localidad valenciana de mayor población y con cuartel propio.

Al día siguiente, el 12 de noviembre, la madre de Marta llamó por teléfono al cuartel de la Guardia Civil de Villanueva de Castellón, pero un agente le dijo que tenía que hablar con el Equipo de Policía Judicial de Sueca, y fue el miércoles 13 de noviembre cuando la mujer pudo entrevistarse por vez primera con los investigadores que habían asumido la búsqueda de su hija.

La agencia Efe publicó que el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, ha convocado desde el momento en que comenzó la investigación tres reuniones con mandos de Policía y Guardia Civil "para mejorar la coordinación", sin que conste la apertura de ningún expediente al respecto.

Asesino en serie

Jorge Palma, que se entregó el 4 de diciembre, declaró que la muerte de Marta se debió a un accidente provocado por un consumo excesivo de cocaína. A ello se suma la aparición de nuevos casos de introducción de esta droga en los genitales de prostitutas, una práctica conocida como "fiesta blanca", que combina el consumo de cocaína y la práctica de sexo.

De momento, tanto la Policía como la Guardia Civil investigan otros seis casos similares en Cataluña e incluso en Italia, para tratar de averiguar la posible implicación del sospechoso en hechos similares. Desde que se conocieron algunos detalles del suceso con Marta Calvo, dos prostitutas ya han declarado voluntariamente ante la Guardia Civil que el detenido las intoxicó con elevadas cantidades de cocaína durante las citas sexuales que mantuvieron.  Junto a estas dos denuncias se suma también la de una tercera mujer valenciana ante la Policía Nacional.

De momento, la Policía continúa las pesquisas sobre las muertes de dos prostitutas en Valencia, en abril y junio, tras mantener sendos encuentros con el colombiano de 38 años. En total, son seis las mujeres que, hasta el momento, se relacionan con el detenido, entre las que habría con seguridad tres fallecidas. Dos muertes y una denuncia, son investigadas por la Policía Nacional. Y otra muerte, la de Marta Calvo, y otras dos denuncias, las lleva la Guardia Civil. Todas en Valencia. Pero además, se le trata de relacionar con otros dos casos similares fuera de Valencia, en concreto en Cataluña y otro más en Italia.

El detenido, Jorge Palma.

 El colombiano que tiene antecedentes por narcotráfico, sostuvo que la joven valenciana de 25 años murió de manera accidental tras mantener relaciones sexuales con él y consumir cocaína hasta el punto de sufrir un colapso, tal vez, por sobredosis.

La Policía Nacional ha comprobado, la existencia de otra muerte muy parecida y vinculada con el detenido, la de una prostituta brasileña que falleció en abril después de estar con él. La autopsia determinó que había cocaína de gran pureza en su vagina. Palma fue grabado por una cámara de seguridad abandonando a toda prisa el lugar, pero se salvó de ser detenido porque la autopsia dictó que la prostituta murió por un ataque epiléptico y no se le pudo relacionar con esta muerte.

El consumo de drogas en el ámbito íntimo no implica un delito de tráfico de drogas y por tanto no está penalizado. La Policía también relaciona ahora la muerte en junio de otra prostituta colombiana en Valencia de manera similar, tras practicar sexo y consumir droga. Sin embargo, no se ha podido establecer de momento que el último cliente de la mujer fuese Jorge Ignacio Palma.

Quizás Marta Calvo sea la última víctima de Jorge Palma.

En todos los casos el modus operandi es similar. Palma habría contratado sus servicios como prostitutas, les habría suministrado grandes cantidades de cocaína de gran pureza, y, además de consumirla nasalmente, se la habría introducido, al menos en algunos de los casos, por la vagina y el recto, presentando esta última vía un riesgo especialmente alto de provocar una sobredosis. El juez que investigó la muerte de la mujer brasileña el pasado mes de abril ha reabierto el caso para tratar de aclarar la implicación de Palma.

Otra de las denunciantes que lograron sobrevivir ha explicado que se quedó dormida después de que el colombiano le diera una bebida alcohólica y al despertar encontró restos de cocaína en sus genitales, según recogió el diario Levante-EMV.

De momento, la jueza del Alzira instructora del caso decretó el ingreso en prisión provisional, sin fianza y comunicada de Palma en una causa abierta por homicidio. Tras varios registros en la vivienda de Manuel donde supuestamente residía el detenido se encontraron cantidades de droga suficientes para hacer pensar a los investigadores que Jorge Ignacio Palma se dedicaba todavía al tráfico de drogas. Además, uno de los perros, Lennon, adiestrado en buscar vestigios humanos, señaló la ducha de esa casa de Manuel, algo que coincidiría con la versión del detenido que sostiene que descuartizó el cadáver de la desaparecida en la ducha.

Mientras, continúan los rastreos en el vertedero de Dos Aguas donde va toda la basura de la zona. La Guardia Civil busca el cuerpo de Marta entre la basura compactada con arcilla con perros adiestrados, aunque según pasan los días las esperanzas de encontrar restos se desvanecen.

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