17 de noviembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Los famosos Guardian Angels del Bronx instruyen a grupos de ciudadanos creados en la capital catalana pese a la oposición de Ada Colau y Quim Torra

Las patrullas americanas llegan a Barcelona: El nuevo intento ciudadano para combatir la inseguridad en la Ciudad Condal

Los Guardian Angels del Bronx patrullan Barcelona
Los Guardian Angels del Bronx patrullan Barcelona
La ola de delincuencia callejera y altercados que sufre Barcelona ha traspasado fronteras. La capital catalana es una ciudad conocida en todo el mundo, impulsada primero y sobre todo por la publicidad y proyección global que le aportó el hecho de ser ciudad olímpica en 1992. Pero la ciudad más visitada de España es también suelo abonado para la violencia urbana con robos y una inseguriad que ha alarmado a todos. Los famosos Guardian Angels de Nueva York han acudido a ayudar.

No solo la promoción olímpica amplificó la imagen mundial de Barcelona. Después, el afán independentista de parte de su clase política dirigiente  ha ido sembrado de  “delegaciones y supuestas oficinas diplomáticas” varias ciudades del mundo con el objetivo de promocionar la ciudad y ganar visitantes, simpatía y dinero.  

Por ello, ahora que ciertas zonas de Barcelona están inmersas en enfrentamientos callejeros, robos a turistas e inseguridad, la conocida patrulla ciudadana estadounidense Guardian Angels de Nueva York ha llegado a tierras catalanas para ofrecer su ayuda a los ciudadanos que ya se encargan de frenar como pueden la delincuencia urbana.

Los Guardians Angels en el metro de Barcelona.

Los Guardian Angels de Nueva York nacieron en el Bronx, un barrio entonces marginal de la ciudad estadounidense, a finales de la década de los setenta. Y como su estrategia y trabajo dio resultado en su ciudad, ahora se han ofrecido para asesorar  y formar  a un grupo de cinco personas que desde hace un mes patrulla por las zonas más conflictivas de la capital catalana.

Una patrulla ciudadadan legendaria

Era 1979 cuando  un grupo de ciudadanos de Nueva York, cansados de la inseguridad y los delitos que sufría el famoso barrio del Bronx, formó  un grupo organizado con el objetivo de disuadir a los delincuentes.

Nacián los Guardian Angels, famosos en todo el mundo y retratados incluso en el cine. El grupo no se limitó a patrullar la calle para evitar delitos, sino que fue más allá y se organizó para rehabilitar espacios públicos degradados y devolverlos a la comunidad de la zona, de clase baja y por lo general, víctimas de la discriminación racial. Como todo lo que surge en EEUU, la organización se hizo muy famosa y se convirtió en una especie de franquicia de seguridad ciudadana que fue imitada en cientos de ciudades de todo el mundo.   

Esta misma semana  el grupo ha “patrullado” por Barcelona para dejarse ver y darse a conocer entre los ciudadanos.  Uno de sus cofundadores, Mike Sarge  ha declarado que “todos somos voluntarios, desarmados y apolíticos, y estamos ofreciendo libremente nuestro tiempo, no sólo para hacer que la ciudad sea más segura, mediante patrullaje preventivo visible, sino que también trabajamos para la comunidad en proyectos que la fortalecerán y harán que las personas estén más unidas”.

La patrulla ciudadana del Bronx atiende a los ciudadanos en el metro. 

De eso se trata, como recalcan sus miembros, de patrullaje preventivo visible, disuasorio, en definitiva, para los delincuentes, y que transmite seguridad al resto de ciudadanos. Algo que, sin embargo, no ven demasiado bien las autoridades.

Oposición del Ayuntamiento a las patrullas ciudadanas

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y su equipo de gobierno insisten en rechazar estas  patrullas ciudadanas, como el presidente de la Generalitat, Quim Torra. El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, aseguró hace semanas que estos grupos pueden ser “la puerta de entrada de mafias, de patrullas de autoorganización, que es lo más peligroso que puede haber en temas de seguridad”. 

No sólo el Gobierno municipal, sino que también los Mossos d’Esquadra recuerdan continuamente que la seguridad en la calle es una competencia exclusivamente policial, y en el metro también de la empresa privada contratada por TMB para vigilar el suburbano. E insisten en recomendar a los ciudadanos que no pongan su integridad física en peligro enfrentándose a posibles delincuentes. Eso sí, agradecen la colaboración de la ciudadanía a la hora de facilitar información, fotos y vídeos si presencian un delito.  

Ciudadanos divulgadores y no sólo vigilantes

Fue una de las antiguas integrantes de la  patrulla ciudadana del metro de Barcelona que lidera la conocida anticarterista Eliana Guerrero quien contactó con los Guardian Angels de Nueva York, tras lo cual, la organización sin ánimo de lucro ha estado en Barcelona para conocer  a situación de inseguridad. Esta integrante decidió actuar no solo en el metro, ya que en la calle también se producían robos y violencia.  

Pero la misión de los Guardian Angels de Barcelona no se limita a la vigilancia de la delincuencia, sino que también es de divulgación y apoyo a personas desfavorecidas, como los sintecho o que tienen problemas. 

COMPARTIR: