16 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

La progenitora, de origen portugués, contrató a una falsa ama de cría que se vengó de la forma más cruel porque le debía 400 euros

La historia de Jessica, la niña de tres años asesinada por una deuda de brujería de su madre

Jessica.
Jessica. / Imagen utilizada para buscar a la menor.
Jessica tenía solo tres años cuando fue secuestrada durante cinco días y acribillada a golpes, lo que le provocó la muerte. La causa del secuestro sería una deuda que habría contraído la madre por solicitar servicios de brujería a una falsa ama de cría. Esta mujer, su marido y su hija han sido detenidos, y también está siendo investigada la madre de la menor por encubrir el secuestro. Esta situación recuerda al reciente caso de Elena Del Pozzo.

Brujería, una deuda y una menor asesinada. Estas son las claves del último homicidio que ha sucedido en Portugal, en el que Jessica, una niña de tres años, ha fallecido a causa de los malos tratos que sufrió durante un secuestro que tenía como causa una deuda de 400 euros que su madre había contraído por unos supuestos servicios de brujería.

Según ha informado el diario local portugués Correio da Manha, la madre de Jessica contactó con una falsa ama de cría para que elaborara un ritual que consiguiera que mantuviese la relación con el padrastro de la niña. Pero la magia de la mujer tenía su precio, en concreto, 400 euros que la madre de la niña no pagó.

Al no recibir el cobro, la falsa ama de cría habría secuestrado presuntamente a Jessica durante cinco días, en los que a base de malos tratos le provocó la muerte. Aunque la niña fue ingresada en estado grave por parada cardiaca en el hospital de Setúbal (que se encuentra a unos 50 kilómetros de la capital), no se pudo hacer nada por ella.

Posible implicación de la madre

Los presuntos implicados —que fueron detenidos por la policía— son la falsa ama de cría, de 50 años; su marido de 52 y su hija, de 27. Para la pareja, la acusación que pesa sobre ellos es la de homicidio calificado y para la joven la de denegación de auxilio por no haber informado de la situación.

La autopsia realizada a la menor sacó a la luz que había sido sometida a malos tratos —debido a los hematomas que presentaba por todo el cuerpo y cabellos arrancados—y que, debido a los golpes, entró en un cuadro agónico.

Quien también está siendo investigada es la madre de Jessica, ya que mintió a los servicios sociales diciendo que la menor estaba de vacaciones en una colonia en vez de secuestrada.

Todo apunta a que la madre intentó evitar que le retiraran la custodia de la pequeña, que ya había peligrado con anterioridad. La Comisión de Protección de Niños y Jóvenes investigó el caso de Jessica y su situación familiar, pero finalmente lo archivaron al considerar que la niña se encontraba protegida.

Elena Del Pozzo.

Sin embargo, el suceso ha conmocionado al país y ha hecho que el Gobierno se cuestione “los fallos en el sistema” y cómo pueden “ser corregidos”, según admitió la ministra de Presidencia, Mariana Vieira da Silva.

El caso de Elena Del Pozzo, asesinada por su madre en Italia

No había brujería de por medio, pero el caso de Elena del Pozzo también impactó a la sociedad italiana. Mientras que la madre de Jessica encubrió el secuestro de su hija, hace unas semanas la madre de Elena denunció que habían raptado a su hija. Una historia que no era más que una tapadera para encubrir que la había asesinado.

Martina Patti, de 23 años, era la madre de Elena Del Pozzo. Denunció su desaparición un lunes, indicando a los carabinieri de Mascalucia (en Sicilia) que tres encapuchados armados abrieron la puerta del vehículo en el que se encontraban y se llevaron a la niña. Los agentes comenzaron a difundir la imagen de la pequeña, pero algo en la versión de los hechos de Patti no terminaba de encajar.

Según pudo conocer elcierredigital.com a través de fuentes cercanas, “en Italia el secuestro a cambio de dinero no existe desde que se aprobó una ley para que no se pueda utilizar el dinero del banco cuando secuestran a alguien. De esta manera, Italia pudo borrar el problema de los secuestros, que antes había muchos”, explicaban.

Conocedores de esta circunstancia, la opción de un secuestro a cambio de dinero no se contempló por la Policía, que empezó a enfocar la atención en el padre de la menor, quien había tenido algún problema previo con la justicia por temas de drogas, sin dejar de insistir con la madre en las pesquisas. Al cabo de poco tiempo, pudieron descartar la intervención de encapuchados armados gracias a las cámaras de seguridad de la zona, lo que puso en evidencia las declaraciones de Patti, que acabó confesando que había matado a su hija.

Según informaron los agentes, Patti asesinó a la menor con un cuchillo de cocina, propinándole hasta once puñaladas entre el cuello y la espalda. Tras el crimen, la mujer enterró a la pequeña a unos 200 metros de su casa, tapada con bolsas de plástico y cubierta con tierra.

El mediático caso de Verónica Panarello

Como confesaron estas mismas fuentes a elcierredigital.com, el caso de Elena Del Pozzo ha tenido gran repercusión mediática en el país no solo por el suceso en sí, sino también por su similitud con otro sucedido hace unos seis años: el de Verónica Panarello. La mujer estranguló a su hijo de ocho años y luego escondió el cadáver.

Verónica Panarello.

Loris Stival era el nombre del menor que, según informaban los medios por aquel entonces, había visto a la madre manteniendo relaciones sexuales con su suegro. Sin embargo, según explicaban fuentes a elcierredigital.com, nunca se llegó a confirmar el motivo por el que lo mató.

Panarello en un principio no admitió el crimen, sino que sugirió un secuestro para que la policía no sospechara. Según comentó a las autoridades, había llevado al menor al colegio y cuando fue a recogerlo ya no estaba porque alguien se lo había llevado.

Al igual que ocurrió con Patti, al revisar las cámaras de seguridad se vio que la versión no coincidía con la realidad, por lo que tuvo que confesar el crimen. Actualmente se encuentra ingresada en un hospital criminal.

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