06 de diciembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Jonathan, Adán e Izan, de nueve, cinco y siete años respectivamente, se encuentran en paradero desconocido desde el pasado 14 de noviembre

Las claves del secuestro de los niños de Aranjuez presuntamente a manos de su madre

Jonathan, Adán e Izan, los tres menores desaparecidos.
Jonathan, Adán e Izan, los tres menores desaparecidos.
La Consejería de Familia de la Comunidad de Madrid ha presentado una denuncia ante la comisaría de Aranjuez por la posible sustracción de tres niños, hermanos de 5 a 9 años, a manos presuntamente de su madre. Fuentes policiales añaden que la mujer debería haberlos devuelto el 14 de noviembre, cosa que no ha hecho, supuestamente, al haberle sido retirada la custodia hace años. El abogado Alberto García Cebrián explica en elcierredigital.com las claves del caso.

Los tres hermanos Jonathan, Adán e Izan, de nueve, cinco y siete años respectivamente, han sido rescatados en buen estado de salud tras haber sido sustraídos del centro de menores de Aranjuez. La operación se ha llevado a cabo en la localidad madrileña de Cadalso de los Vidrios. Se ha detenido a la madre como presunta autora de la sustracción y a su pareja sentimental. La operación ha sido llevada a cabo por la UFAM de Aranjuez y la Unidad Adscrita de Policía Nacional a los Juzgados de Plaza de Castilla.

No existían indicios de peligrosidad que hicieran temer por la integridad de estos, pero sí que dos de ellos necesitan medicación y se desconocía si se la estaban suministrando. Los niños evidentemente no estaban acudiendo al centro escolar y la Consejería de Familia, que ostenta la tutela, y el padre estaban alarmados al no saber ni el paradero ni en qué condiciones están los menores.

Según ha trascendido, en su día a los progenitores se les retiró la custodia de los menores pues se trataba de una pareja muy joven que no reunían las condiciones adecuadas para seguir haciéndose cargo de los niños. En estos casos, existe un seguimiento familiar tendente a que los progenitores poco a poco, en la medida en la que se pueda acreditar que reúnen las garantías idóneas para el cuidado de los menores, puedan recobrar la patria potestad y guarda y custodia de estos.

La tutela de menores no es algo caprichoso o arbitrario, sino que es una medida excepcional que se toma únicamente en casos graves en los que se valora que los padres no pueden hacerse cargo de los niños. En estos casos los tutela la Administración, pendiente de la evolución y evaluación familiar posterior.

Alerta de desaparición de SOSDesaparecidos. 

En este caso, Miguel, el padre, recuperó de manera parcial la custodia de los tres niños fijándose un derecho de visitas de fines de semana.

La madre, Nieves, tenía un derecho de visitas de los niños muy limitado de unas horas semanales, habiendo aprovechado presuntamente la última visita para sustraerlos y no reintegrar a los menores al centro de menores de Aranjuez. Las hipótesis apuntan a que la madre habría podido trasladarse a Córdoba o Madrid con los hijos en tren, pues su vehículo se encuentra averiado. Los hechos han sido denunciados por la Consejería de Familia, administración que ostenta la tutela de los tres niños y la Unidad de Familia y Mujer (Ufam) de la Comisaría de policía Nacional de Aranjuez.

Presunto delito de sustracción de menores, consecuencias legales

Nos encontramos ante un presunto secuestro parental. El delito de sustracción de menores, tipificado en el artículo 225.1 bis del Código Penal puede llevar aparejada una pena de prisión de dos a cuatro años e inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad de cuatro a diez años.

Conforme el apartado 4 de dicho artículo, “cuando el sustractor haya comunicado el lugar de estancia al otro progenitor o a quien corresponda legalmente su cuidado dentro de las veinticuatro horas siguientes a la sustracción con el compromiso de devolución inmediata que efectivamente lleve a cabo, o la ausencia no hubiere sido superior a dicho plazo de veinticuatro horas, quedará exento de pena”, pero en este caso ya ha transcurrido sobradamente dicho plazo.

Si presuntamente se los hubiera llevado la madre, de lo que sí que estaría a tiempo sería de devolverlos antes del plazo de 15 días, en cuyo caso la pena sería mucho menor, pues se expondría a la pena de prisión de seis meses a dos años.

Consecuencias familiares de la presunta sustracción de menores

Normalmente las sustracciones de menores se realizan entre progenitores pero, en este caso, los menores no estaban bajo la patria potestad y custodia de los padres, sino tutelados. Por ello, es previsible que si se confirma y acredita el secuestro parental se restrinjan enormemente los derechos de visita de la madre y las posibilidades futuras de que pueda retomar la patria potestad y guarda y custodia de los niños.

En muchos casos, los padres y madres se llevan a los niños para pretender disfrutar de una nueva vida juntos, pero en este caso, al no hacerlo conforme a la Ley, lo que puede estar protagonizando no sólo es un acto de grave irresponsabilidad familiar, sino además un delito, criminalizando una vez más el derecho de familia innecesariamente.

¿Cuáles son las pautas correctas de padres que tienen a sus hijos en centros de menores?

Los niños que se encuentran tutelados en un centro de menores suelen haber pasado por infancias traumáticas en las que se toma la radical decisión de retirar la custodia a los progenitores por unos motivos muy concretos. Entre otros motivos pueden estar situaciones de adicciones, maltrato o abandono. En estos casos, los padres, a pesar de haber vivido una situación familiar complicada, suelen tener la necesidad de recuperar a sus hijos y normalizar su relación. Las razones que hayan podido llevar a esta madre presuntamente a cometer esta sustracción aún se desconocen, pero en ningún caso está justificada su actuación.

La recomendación en estas situaciones es muy clara: Superar el motivo que ha propiciado la retirada de custodia. Una vez que se puede acreditar la idoneidad de los progenitores, se tenderá a facilitar la recuperación de la patria potestad y custodia de los hijos, eso sí, previo análisis de las circunstancias familiares y certeza de que se cumplen las condiciones de cuidado y atención de los menores.

La recuperación de la patria potestad y custodia en los casos en los que los menores están en un centro de menores siempre es progresiva, pues es la manera de que los niños se puedan adaptar de nuevo a sus familias. Además, se establecen mecanismos periódicos de control para cerciorarse de que siguen estando correctamente atendidos.

En los casos en los que los padres “se toman la justicia por su mano” y contravienen los derechos y obligaciones familiares, no sólo limitan drásticamente las posibilidades de recuperar la custodia de los menores sino que, sobre todo, pueden causar a los niños un trauma emocional irreparable.

Debemos pensar que un niño cuenta con una especial vulnerabilidad y el hecho de que esté tutelado por un centro presupone situaciones muy delicadas. El hecho de que un progenitor se lleve “a las bravas” a unos niños de manera clandestina puede crear ansiedad, tensión y confusión en los niños que, lejos de beneficiarles, puede complicarles aún más la infancia.

Un padre o madre puede tener muy buenas intenciones y querer de todo corazón recuperar la custodia de sus hijos, pero la precipitación y no seguir las pautas correctas pueden ser un camino contraproducente que lejos de acercarnos a sus vidas, nos aleje de una manera traumática.

 

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