22 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

No tienen Metro y solo disponen de una línea de autobús de la EMT, la número 77, que sufre saturación a diario

Vecinos del barrio madrileño de Rejas se manifiestan para pedir más transporte público y salir del aislamiento

Manifestantes en el barrio madrileño de Rejas.
Manifestantes en el barrio madrileño de Rejas.
El barrio madrileño de Rejas es una isla rodeada por la M-40 y la N-2 que solo dispone de una línea de autobús de la EMT, la 77. Después de que a Madrid le denegaran los Juegos Olímpicos y se quedara sin los accesos y el transporte estipulado para dar servicio al estadio olímpico -hoy el Wanda Metropolitano- los cerca de 15.000 residentes en la zona reclaman más medios de transporte.

Los vecinos del barrio madrileño de Rejas, en el distrito de San Blas-Canillejas, se manifestaron este domingo por las calles de la zona para reclamar que el Ayuntamiento de Madrid amplie el transporte público que dispone el barrio, que es solo la línea 77 de la EMT y el búho N5, que hace el mismo recorrido de noche.

El barrio era hace años prácticamente un polígono, pero ha crecido mucho en las últimas décadas y sus cerca de 15.000 habitantes están aislados en pleno Madrid. A esto se le une la proximidad del Wanda Metropolitano, el estadio del Atlético de Madrid, que crea atascos los días de partido o concierto e imposibilita a los habitantes de Rejas abandonar la zona.

El hecho de que a Madrid se le hayan denegado hasta en tres ocasiones los Juegos Olímpicos ha jugado en contra de Rejas, que perdió así las infraestructuras prometidas, que incluso incluían el paso de la línea 5 de Metro, al igual que le ocurrió al Atlético, que ha debido pagar los accesos al estadio.

Los vecinos de Rejas manifestándose este domingo por las calles del barrio.

De hecho, una de las principales calles del barrio se llama Avenida de acceso a la estación de O'Donnell, puesto que estaba proyectado que la calle efectivamente conectara con la estación. Pero ahora no conecta nada más que el barrio con Canillejas y con varias urbanizaciones en el otro sentido.

Los vecinos de Rejas reclaman sobre todo Metro, que sería lo que paliaría su problema de transporte, que lleva a perder dos horas en cualquier desplazamiento a otras zonas de Madrid. Pero esta posibilidad parece complicada y la gente de Rejas pide más líneas de la EMT y sobre todo, salir del olvido en materia de transporte que le ofrece el Ayuntamiento.

Manuela Carmena no se ha olvidado del barrio en otros aspectos y el Consistorio sigue trabajando intensamente para 'adecentar' los jardines y dotar a la zona de instalaciones para el ocio deportivo. El barrio está viviendo un intenso lavado de cara preelectoral, pero de más transporte, nada.

La presencia del centro comercial Plenilunio y otros grandes establecimientos convierte el barrio, además, en un continuo atasco algunos fines de semana y los vecinos están hartos. Por ello, las reivindicaciones vecinales pasan por obtener una estación de Cercanías en O'Donnell, que se construya una estación de Metro y una nueva línea de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT).

Según han explicado las asociaciones vecinales, el único medio de transportes, el bus 77, hace el mismo recorrido desde hace 50 años pero con vehículos nuevos y "va siempre totalmente atestado y está atascado continuamente en la calle Alcalá, que da acceso a la rotonda-intercambiador de Canillejas". 

Rejas exige que las administraciones públicas que adopten, al menos, la apertura inmediata de la estación de Renfe Cercanías O'Donnell (competencia Ministerio de Fomento), la llegada del Metro hasta el barrio de Rejas (competencia Comunidad de Madrid) y una línea de la EMT de distrito (Ayuntamiento de Madrid). También piden actuaciones en vías públicas, como la municipalización de la calle de Alcalá entre Canillejas y Ciudad Pegaso, que actualmente pertenece al Ministerio de Fomento.

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