14 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

José Enrique Abuín está más aislado cada día y solo sale de su celda para hacer alguna llamada o comprar en el economato y nunca baja al patio

El Chicle sigue en la cárcel de Texeiro tras el aplazamiento del juicio, escondido del resto de presos y con vigilancia permanente

El chicle
El chicle
El autor confeso de la muerte de Diana Quer, Enrique Abuín "El Chicle", continuará en la prisión de Texeiro hasta que termine el juicio por el asesinato de la joven madrileña. Bajo el estatus de 'refugiado' en el módulo de ingresos del centro de A Coruña vive cada día más aislado y preparándose para el juicio que puede sentenciarle a Prisión Permanente Revisable. No baja al patio y sus movimientos están controlados por los funcionarios del centro y un preso de la celda contigua.

José Enrique Abuín Gey, alias el Chicle, seguirá en la cárcel de Teixeiro hasta que finalice el juicio por el crimen de Diana Quer. A pesar del aplazamiento del juicio por no poder conformar el jurado, Instituciones Penitenciarias ha decidido mantenerlo en el centro penitenciario coruñés dado que faltan pocos días para que comience el juicio.

La vista se retomará el próximo 11 de noviembre, cuando se constituirá el jurado popular y en los días posteriores tendrán lugar las declaraciones, tanto del autor confeso de la muerte de la joven madrileña como de los padres de esta entre otros muchos testigos. 

José Enrique Abuín, que se enfrenta a una pena de prisión permanente revisable y ya fue condenado a cinco años por el secuestro agresión sexual en grado de tentativa a una joven en Boiro. Fue trasladado del centro penitenciario de Mansilla de las Mulas, en León, al penal de Teixeiro a principios de octubre para permanecer cerca de la Audiencia Provincial de A Coruña donde se celebrará el juicio.

Su aspecto durante los años que ha permanecido en cautiverio ha cambiado radicalmente, dejándose una barba frondosa y el pelo largo para tratar de pasar desapercibido entre el resto de internos. También cogió peso, a diferencia de su aspecto algo más atlético que presentaba antes de entrar en la cárcel.

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José Enrique Abuín, el' Chicle'

Ahora, con el juicio a la vuelta de la esquina, el Chicle se ha cortado el pelo largo y el bello facial a la espera de su reaparición pública. También ha cambiado su día a día en la cárcel gallega, donde cada vez está más encerrado en sí mismo, contrastando con su rutina en el penal leonés. En Texeiro todos le conocen y saben su historia, por lo que la precaución que debe tener Abuín para no verse envuelto en ningún incidente con otro reo es máxima. 

Continúa en el módulo de ingresos con un estatus de 'refugiado', que es como se denomina en la jerga penitenciaria a los presos a los que se les aplica el artículo 75.2 del reglamento. Bajo esta restricción del régimen de vida, el Chicle se mantiene de forma temporal en este módulo por el peligro que pueda suponer su integridad y además se le ha mantenido el Protocolo de Prevención de Suicidios (PPS).

Así, un preso 'ordenanza' convive en una celda contigua a la del Chicle que a través de un cristal puede ver en todo momento lo que hace su compañero. "El interno que le vigila es un preso del módulo de enfermería con conocimientos en el PPS", aseguran fuentes penitenciarias a elcierredigital.com. Además, los funcionarios tienen constancia en todo momento de las actividades de Abuín.

"Apenas sale de la celda, solo cuando baja a comprar alguna cosa al economato o a hacer alguna llamada cuando le toca. Baja al mediodía, cuando el resto de internos no están presentes y siempre bajo la vigilancia de los trabajadores", señalan las mismas fuentes. Ya le han ido a visitar algunos de sus familiares, entre los que se encuentran sus padres, quienes están viviendo una situación complicada que se alargará hasta que termine el juicio.

Atrás quedan los días donde participaba en actividades y tenía un régimen de vida más abierto en Mansilla de las Mulas, pues el patio interior al que puede salir durante tres horas al día en Texeiro no lo pisa. "Desde la ventana de su celda ve al resto de presos jugar en el campo de fútbol. También ahora puede ver la televisión y seguir la actualidad. Se nota que es un veterano", comentan fuentes del centro coruñés.

Respecto a su nuevo cambio de 'look', dejando atrás su aspecto greñudo y desaliñado, las mismas fuentes comentan que "tiene un objetivo, pero seguramente cuando regrese a la prisión de León volverá a dejarse la barba y a intentar pasar desapercibido entre el resto de internos, cosa que aquí no puede hacer. Se nota que es un veterano".

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