07 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

Se investiga ahora cómo ha pasado desapercibida entre los indigentes de Madrid durante 31 días seguidos sin ser localizada

La Policía encuentra a la joven desaparecida en Barajas, Estela Cristina Romero, en buen estado y viviendo en la calle

Cartel con la alerta desactivada.
Cartel con la alerta desactivada.
Hay un final feliz para la desaparición de Estela Cristina Romero VIeira, de 21 años. La joven hispano brasileña ha estado viviendo en las calles madrileñas entre indigentes y comiendo en los comedores sociales durante los 31 días que ha permanecido oculta. Ahora falta por conocer cómo ha sobrevivido Estela en un ambiente tan hóstil para una mujer joven y no acostumbrada a las inclemencias de la calle.

Final feliz. Estela Cristina Romero Vieira desapareció el martes 28 de enero de este año tras bajar de un avión que venía de Sao Paolo, Brasil. No tomó el vuelo a Granada como estaba previsto. Desde entonces la Policía Nacional la buscó, hasta encontrarla este jueves por la mañana en perfecto estado. Después la llevaron a comisaría y llamaron a su madre Cassia, que se tomó el primer vuelo hacia Madrid.

El grupo de Desaparecidos de la Policia Nacional se apunta así un gran éxito tras 31 días de trabajo de investigación exhaustivo en el que pudieron acotar la zona de Madrid por donde se movía la joven, que dormía en la calle y comía en comedores sociales.

Cassia, madre de Estela Cristina.

 

Una vez que la Policía descartó que hubiera sido víctima de una mafia de trata de personas las investigaciones se centraron en una desaparición voluntaria o engañada y que después podría haber estado retenida en un lugar concreto, sin contacto con el exterior.

Parece ser que la joven Estela, de 21 años, había decidido desaparecer y no volver a su anterior vida de estudiante y fan de la música K-Pop. Estela es una joven muy conocida en su pueblo de Granada y tiene suficiencia económica para vivir. No necesitaba dinero ni tenía penurias económicas.

Estela Cristina Romero.

Han sido 31 días de incertidumbre que "se han resuelto de manera muy brillante por la Policía Nacional y hay que felicitarlos por ello". Ahora queda el trabajo de su familia y los médicos para determinar las causas que han rodeado esta misteriosa desaparición.

La Policía comenzó viendo las imágenes de Estela Cristina Romero Vieira, un poco desorientada como cualquier persona que llega por vez primera a la Terminal 4 de Barajas. Incluso en alguna imagen se ve como si quisiera preguntarle a alguien, buscando la salida, sin saber muy bien qué camino tomar. Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue sin duda la larga conversación telefónica mantenida con un o una desconocida, ya que en las imágenes se la ve hablando por teléfono. También se ha averiguado que la joven tomó el Metro de Madrid en la misma Terminal 4 de Barajas con rumbo por determinar.

Durante este tiempo los investigadores han buceado en las redes sociales que usaba Estela para tratar de encontrar alguna pista y durante los últimos días se han manejado con especial cautela en cada paso dado, porque los "sintecho" son personas que tienen una desconfianza hacia los uniformes policiales.

 

Búsqueda desactivada.

Ha sido gracias a este trabajo paciente y minucioso cómo se ha logrado llegar a Estela "y ahora tendremos que hacer un repaso a los protocolos porque una chica tan joven en la calle no puede pasar tan desapercibida y en los comedores sociales tampoco. Era muy raro que solo hubiera una llamada con toda la difusión que dimos a su caso", explica el presidente de SOSDesaparecidos, Joaquín Amills. La madre de Estela, Cassia, siempre ha mantenido que su hija "es muy inocente y muy niña aunque solo tiene 21 años", explicó a elcierredigital.com hace unos días.

La desaparición disparó todas las alarmas ya que la madre de Estela puso una denuncia en septiembre del pasado año, cuando su hija se empeñó en viajar a Corea del Sur para unirse a sus ídolos de un grupo de K-Pop. Sólo se recibió una llamada en todo este tiempo, pero no resultó una buena pista.

Durante este tiempo, su madre Cassia tuvo que acudir a la comisaría de Policía de Granada capital para que la maleta de su hija, que dejó abandonada en Barajas, fuese abierta en su presencia. La maleta no presentaba ninguna anomalía, todo se encontraba en orden. La joven no tenía previsto abandonar su viaje en Madrid puesto que facturó su maleta directamente desde Sao Paolo a Granada. Esta circunstancia ha hizo que los investigadores estudiasen la posibilidad de una desaparición forzosa, mediante engaños o a la fuerza.

La Policía también rastreó el IMEI del teléfono móvil de la joven, algo que podría dar pistas sobre su última posición antes de apagarlo. Unos días después su padre voló desde Sao Paolo para pedir ayuda en la embajada brasileña, ya que Estela tiene ambas nacionalidades. Su hermano de padre aseguró que los días anteriores estuvo en Brasil hablando en inglés con una persona desconocida.

Estela en una foto reciente.

Poco antes de su desaparición Estela había realizado prácticas de Administración y Gestión de Empresas, lo que estudiaba, y por eso fue a visitar a su padre en Brasil. Finalmente, a falta de que se le realicen otras investigaciones, la desaparición de Estela ha tenido un final feliz.

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