10 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

Además el Tribunal Supremo le impone una multa de cinco millones y le decomisa bienes por un valor de diez millones de euros

Nueva condena de cuatro años a Sito Miñanco por blanqueo de dinero del narcotráfico

El preso José Ramón Prado Bugallo conoció ayer, en la cárcel de Estremera, su tercera sentencia condenatoria. El Tribunal Supremo ha confirmado la condena al histórico narcotraficante gallego, más conocido como Sito Miñanco, por delito de blanqueo de capitales agravado. No obstante, la Sala ha acordado reducir la pena de cuatro años que le impuso la Audiencia de Pontevedra hasta los tres años y nueve meses al apreciar dilaciones indebidas en la causa judicial, que se inició en el año 2009.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la que es su primera condena por blanquear el dinero que amasó durante muchos años con el tráfico de drogas, una sentencia firme que supone la constatación de que su familia mutó en clan para blanquear, entre 1988 y 2012, dinero de la cocaína. En concreto, según la Sala, José Ramón Prado "creó un modelo de transformación de las ganancias ilícitas derivadas de su actividad criminal prolongado durante más de veinte años en el que participaron las personas más próximas de su círculo más íntimo, personal y familiar".

El blanqueo lo hacían a través de la empresa familiar, la Inmobiliaria San Saturnino, con sede en la localidad gallega de Cambados, villa natal de Miñanco. Administrada por él mismo desde su constitución y transferida después a la que fue su primera esposa, Rosa Pouso, la inmobiliaria era la principal vía de adquisición de todo tipo de fincas y viviendas que se compraban a un precio inferior al marcado por el mercado con ingresos que no se correspondían con los que entraban en A.

Además, Sito Miñanco deberá abonar una multa de cinco millones de euros, frente a los seis millones que reclamaba la Audiencia Provincial, tras una condena en la que también se imponen penas de tres años y seis meses y multa de cinco millones a su exesposa, Rosa Pouso; tres años y tres meses y multa de cuatro millones a su hija, Rosa Prado; y tres años y seis meses y multa de cinco millones al empresario José Alberto Agüin, quien fuera vicepresidente en el Club Juventud Cambados junto a Sito Miñanco, un equipo que ascendió a Segunda B.

La única condenada en Pontevedra, y absuelta por el Supremo, es la excuñada de Miñanco y hermana de Rosa Pouso. Se interpreta que las pruebas no son concluyentes y suscitan una duda razonable que obliga a la absolución por el principio de presunción de inocencia. La sentencia incluye, asimismo, la clausura definitiva de la Inmobiliaria San Saturnino S.L. y el decomiso de la totalidad de los bienes.

La lista de bienes fruto de sus operaciones es larga, empieza con inversiones en 1988 y abarca la primera década de los 2000. A través de las mercantiles San Saturnino S.L. y Jolva S.L. se adquirieron todo tipo de propiedades, en concreto, 34 inmuebles y trece fincas. De hecho, solo en una calle de Cambados constan dos locales comerciales amplios y nueve pisos del mismo edificio de una lista de trece adquisiciones compradas solo en 1999. Todo ello, con un valor que ronda los diez millones de euros, será requisado.

No obstante, ésta no es la única causa pendiente de  Miñanco con la Justicia. El narcotraficante gallego está a la espera de juicio en la Audiencia Nacional junto con más personas, entre ellas el abogado Gonzalo Boye, por tráfico de cocaína y blanqueo de dinero. En este caso se le acusa de liderar una operación para introducir en España varias toneladas de cocaína repartidas en dos buques abordados en 2017. 

Una vida dedicada a delinquir

Sito Miñanco comenzó a delinquir desde niño cuando, junto con su padre, se dedicaba al marisqueo furtivo. Sus habilidades como marinero lo empujaron a hacerse con una planeadora en la década de los 80 para hacerle recados a los contrabandistas de tabaco. De ahí salió su primera compañía, ROS. En 1983 fue detenido por una operación de tabaco rubio y, al salir de la cárcel, Miñanco comenzó a traficar con otras drogas, como la cocaína, a través de una red que operaba desde Panamá.

Miñanco durante su etapa al frente del Club Juventud Cambados.

En 1986 se hizo con el puesto de presidente al frente del Juventud Cambados, que en ese tiempo militaba en Preferente gallega. Tras una fuerte inversión económica, el club ascendió a Segunda División B, y el equipo de esta localidad de 13.000 habitantes se convirtió en el tercero Galicia, solo por detrás de Celta y Deportivo.

En 1991, un año después de la Operación Nécora, la primera actuación de envergadura de la justicia española contra el crimen organizado, Sito Miñanco fue detenido. Había caído por un teléfono pinchado, pero el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos condenó años más tarde al Estado Español a indemnizar al capo con 7.000 euros por "violación del derecho a la vida privada garantizado en el Convenio europeo". El juicio, sin embargo, no se repitió.

Ya en la cárcel, Miñanco fue de nuevo acusado por dirigir operaciones de narcotráfico desde su celda. Así, y después de años acumulando detenciones y hasta cuatro sentencias, y con previsión de ser juzgado por la operación Mito en el 2022, José Ramón Prado Bugallo continúa a día de hoy afirmando que jamás ha vendido un gramo de cocaína. 

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