24 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

El progenitor pedía la misma indemnización que la otorgada a la madre, una solitud que ha sido denegada porque "era ella quien se ocupaba de la menor"

El Supremo desestima el recurso del padre de Naiara, la niña asesinada en Sabiñánigo

Padre biológico de Naira.
Padre biológico de Naira.
La Sala II del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por el padre de Naiara, la niña de nueve años de edad asesinada en julio de 2017 en Sabiñánigo (Huesca), que reclamaba una mayor pena para los acusados por el delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar así como que se corrigiera la indemnización reconocida en su favor como padre, por ser menor que la otorgada a la madre de la víctima.

El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso interpuesto por el padre de Naiara, la menor asesinado a manos de tío en Sabiñánigo, que reclamaba incrementar de dos a tres años las penas impuestas por malos tratos continuados tanto al autor del asesinato, Iván Pardo Pena, condenado a prisión permanente revisable por el crimen, como a la abuelastra y al padrastro de la menor. Por otra parte, el progenitor solicitaba asimismo un incremento de la cuantía de la indemnización, de 30.000 a 120.000 euros.

Sobre este último punto, el Alto Tribunal destaca que la diferencia de indemnización está justificada y no representa ninguna arbitrariedad, ya que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón se ha basó en su resolución en que la madre se ocupó de la niña desde que tenía cuatro años "en el aspecto afectivo, económico o de cualquier otra naturaleza" y que en ese tiempo no consta contacto de ningún tipo de la menor con el padre biológico.

Por tanto, se ha tenido en cuenta la "evidente distancia en el contacto personal de los progenitores con la niña", el del padre limitado a los primeros años de su vida y el de la madre durante toda la vida de la menor. Atendidas estas circunstancias, el TSJA, en la sentencia ahora ratificada, estimó adecuada la diferencia de indemnización, que el Supremo valora que ni es discriminatoria ni arbitraria.

Respecto al aumento de dos a tres años de prisión que pedía el recurrente por el delito de malos tratos para los tres acusados, el Supremo recuerda que no es fiscalizable en casación la opción penológica del Tribunal, y añade además que hubiera bastado remitirse a la sentencia de apelación para desestimar este punto, ya que lo único que ha realizado el recurrente es reiterar el contenido de la impugnación desarrollada en la apelación.

Ninguno de los condenados recurrió al Supremo, por lo que la sentencia no se refiere a ellos y no altera en ningún término la sentencia del TSJ de Aragón que, a su vez, confirmó la dictada por un tribunal del jurado de la Audiencia de Huesca.

El asesino de Naiara, primer condenado en Aragón a prisión permanente  revisable - Aragón Digital

Iván Pardo, asesino de Naiara.

Dicha sentencia, ahora ratificada, condenó a prisión permanente revisable por el asesinato de la niña a Iván Pardo Pena, hermano del padrastro de la niña, teniendo en cuenta que hubo alevosía y la minoría de edad de la niña, así como a dos años de prisión a la misma persona por el delito de malos tratos habituales a la niña. La misma pena de dos años de prisión por dicho delito se impuso al padrastro de la niña, Carlos Pardo Pena, por no haber hecho nada por evitar los malos tratos a la niña, y a la madre de los otros dos acusados, Nieves Pena.

El último día de Naiara

A las 8.15 horas del 7 de julio de 2017, Iván llegó de trabajar a su casa en Sabiñánigo, Huesca. Amordazó a Naiara con un calcetín y lo apretó con su cinturón. Con dos esposas, ató de pies y manos a la niña, unió ambas extremidades con una cuerda, cerró las ventanas y bajó las persianas para que los vecinos no escucharan sus gritos. "Yo voy a sudar, pero tú lo vas a pasar mal: te voy a dar durante diez horas", le dijo Iván a la pequeña. Y todo ello, porque "no se sabía la lección".

Los golpes empezaron a llegar, con una raqueta eléctrica para matar mosquitos que el torturador manipuló con un cable conectado a la red eléctrica. Iván empezó a darle descargas eléctricas por todo el cuerpo, puñetazos y varias patadas, con zapatos de punta de hierro, en la cabeza. También obligó a Naiara a morderse las mejillas a sí misma y posteriormente, enjuagarse la boca, con alcohol y enjuague bucal, para que rabiara de dolor.

Naiara Brones, la niña brutalmente asesinada por su tío Iván Pardo

Naiara Brones, la niña brutalmente asesinada por su tío Iván Pardo.

La arrastró por el suelo tirándole de los pelos, la levantaba y la soltaba para que su cabeza se golpease contra el suelo. Una y otra, y otra vez. La niña, en shock, empezó a decir "hola" sin ningún sentido. Momento en el que Iván se asustó al ver el gran hematoma que tenía Naiara en la cara, por lo que pidió que le trajeran una bolsa guisantes del congelador.

Poco después, se dio cuenta de que la pequeña ya no respiraba, por lo que trató de reanimarla "con una RCP" y "amoníaco" hasta que se vio obligado a llamar a la ambulancia, dos horas después, y mandarla al hospital de Huesca. Pero las lesiones eran tan graves que fue trasladada en helicóptero hasta el Hospital Clínico de Zaragoza, donde falleció.

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