08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Los periódicos americanos han calificado el romance como "amor a primera vista"

Obligan a repetir un juicio en EEUU porque una mujer del jurado se enamoró del testigo de la acusación fiscal

Asientos de un tribunal popular
Asientos de un tribunal popular
Un tribunal de Nueva York, en Estados Unidos, ha anulado el juicio de Tysheem McGregor, celebrado en 2017 después de que, durante el juicio volasen las flechas de Cupido entre una miembro del jurado y un testigo de la acusación fiscal, que prestó testimonio como miembro de una pandilla rival a la del acusado, que resultó condenado a quince años de cárcel.

Un tribunal de Nueva York ha anulado el juicio de Tysheem McGregor, celebrado en 2017, después de que, durante el proceso, se disparasen las flechas del amor entre una mujer que formaba parte del jurado y un testigo de la acusación presentado por la Fiscalía.  Según el tribunal,  el enamoramiento súbito pudo influir en la sentencia dictada a favor de la Fiscalía que había presentado al testigo de su parte.

Tysheem McGregor, miembro de una pandilla involucrada en varios tiroteos con otras organizaciones criminales rivales por disputas territoriales en el barrio de Harlem, en Nueva York, fue acusado y condenado a 15 años de cárcel por intento de asesinato y posesión de armas de fuego en este procedimiento.

Sin embargo, dos años después del juicio celebrado en 2017, una corte de apelaciones ha revocado la sentencia y emplazado a un nuevo juicio tras señalar que la "mala conducta" de una miembro del jurado fue "flagrante y deliberada". Con este eufemismo se refería el tribunal norteamericano a la "locura" de amor sufrida por una jurado.

La rubia del moño

Xavier Classen, miembro de una banda rival que colaboraba con la fiscalía, fue llamado a declarar para explicar la "guerra de bandas"; en ese momento, una miembro del jurado –la número 6, según los documentos oficiales– se sintió atraída sentimentalmente por el testigo. Tanto, que le escribió una carta justo al comenzar las deliberaciones por el caso. En la misiva, la mujer se identificó como "la del pelo rubio con el moño" y dejó su número teléfono escrito.

Xavier Classen.

Classen se acordó inmediatamente de la jurado del moño rubio y el amor fue recíproco. La pareja comenzó con el intercambio de cartas, luego comenzaron a hablar por teléfono en cortas comunicaciones desde la cárcel, más tarde ella fue a verlo (imposible que él acudiera a visitarla), donde Classen cumplía una condena por otros cargos e, luego llegaron los bis a bis y finalmente, incluso llegaron a solicitar un permiso de matrimonio.

Pero la Fiscalía, siempre conocedora de lo que se cuece en las trastiendas de los juzgados, supo del romance, notificó todo al abogado defensor de McGregor, iniciándose una investigación al respecto. Pero el juez del Tribunal, Robert Stolz, se negó a desestimar el juicio porque, para él, la relación entre la miembro del jurado y el testigo no afectó al veredicto final.

La mujer, consciente de que no se le permitía contactar con nadie involucrado en el litigio, ha explicado que "cuando vi y oí a Xavier, mi mente viajó", considerando, además, que el testimonio de Classen contra McGregor fue "irrelevante" para el juicio.

McGregor, el pandillero acusado.

La defensa, sin embargo, recurrió aquella sentencia ante una corte de apelaciones, que ha acabado anulando el juicio y pidiendo que se repita al valorar que, "aunque la miembro del jurado negó que sus sentimientos por el testigo afectaran a su pensamiento sobre el acusado, era más probable que diera confianza al testigo y, subconscientemente, tratara de ayudar al lado con el que el testigo estaba alineado", explicó el tribunal de apelaciones.

Como consecuencia, Tysheem McGregor tendrá que someterse próximamente a un nuevo juicio. Respecto a los planes de boda de la pareja de amantes, jurado y testigo, no podrán hacerse realidad hasta marzo del año 2021, fecha en la que Classen saldrá de la prisión donde cumple condena.

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