22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El abogado García Montes anunciará este 15 de julio el nuevo testimonio que ya fue obviado por el juez instructor en contra de la opinión de la UCO

Caso Yéremi Vargas: La familia pide reabrir el caso apoyándose en un testigo presencial que reconoció el coche de "El Rubio"

Exclusiva Yéremi Vargas en fechas cercanas a su desaparición.
Yéremi Vargas en fechas cercanas a su desaparición.
El abogado Marcos García Montes y la familia de Yéremi Vargas anunciarán este miércoles en rueda de prensa nuevos avances en las pruebas recabadas por el equipo de García Montes sobre la desaparición del niño ocurrida hace 13 años. Las pruebas serán suficientes para reabrir el caso, según el abogado, y supuestamente apuntan de nuevo a la autoría de Juan Antonio Ojeda, "El Rubio" al presentar un testimonio que reconoció el coche del principal sospechoso en el lugar donde desapareció Yéremi.

El testigo es un niño que apenas tenía 12 años cuando sucedieron los hechos, pero una memoria prodigiosa y relató con todo lujo de detalles a los investigadores el coche blanco que vio aquel día rondando el barrio, el vehículo en el que podían haberse llevado a Yéremi Vargas. Además, facilitó una pista increíble a los investigadores de la UCO de la Guardia Civil, una pegatina de una palmera adornaba el vehículo. El niño aseguró que era un Opel, pero el coche de "El Rubio" resultó ser de la marca Renault, también blanco y también con la palmera que aquel niño aseguró ver. El juez desestimó este testimonio, que ahora 13 años después recobra importancia porque el joven, que ahora tiene 25 años recuerda todo sobre aquel día como si lo hubiesen grabado en vídeo en su memoria.

El pasado mes de marzo dejaba la prisión de Salto del Negro, en Gran Canaria, Juan Antonio Ojeda Bordón, alias "el Rubio".  Lo hacía en medio de cámaras de televisión y jurando que era inocente, tanto de la causa por la que ha cumplido cinco años de prisión -la agresión sexual a un menor- como de la desaparición de Yéremi Vargas, de cuya suceso se cumplieron 13 años este pasado 10 de marzo.

Sin embargo, Ojeda no es inocente para la familia de Yéremi Vargas, que quiere reabrir el caso con nuevas pistas obtenidas gracias a la investigación impulsada por el abogado Marcos García Montes, que está seguro de "que cuando se conozcan las pruebas van a tener que reabrir el caso", aseguraba a elcierredigital.com.

Estas nuevas pruebas serán ofrecidas en rueda de prensa el próximo día 15 a las 12.30 horas. Para ello pedirán la recusación del hasta ahora juez instructor, el magistrado Juan Manuel Hermo Costoya, que en su momento incluso llegó a ser sancionado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por su trato a los investigadores de la Guardia Civil.

Las pesquisas han estado paradas durante unos meses por culpa del coronavirus, pero ahora ya pueden anunciarse las nuevas pruebas llevadas a cabo desde hace meses por el equipo que dirige García Montes. Cuando se intentó reabrir el caso contra Ojeda los investigadores encontraron a un importante testigo de cargo, un niño de 12 años, que vio un coche blanco con la pegatina de una palmera, pero se cometió el error de buscar un vehículo de la marca Opel, cuando en realidad el coche era de la marca Renault. Un error nimio, que en cualquier otra investigación habría pasado desapercibido, pero tras pasar por el juzgado de San Bartolomé de Tirajana logró que el proceso continuase estancado, a pesar de que todos los dedos señalaban entonces y ahora a "el Rubio". Ahora García Montes presentará el testimonio de este niño que ahora tiene 25 años y una memoria "casi fotográfica". El cierredigital.com ha podido confirmar que esta es una de las pruebas de cargo más importantes contra Ojeda que presentará la familia para intentar reabrir la causa.

Desaparición de Yéremi

El niño Yéremi Vargas jugaba el 10 de marzo de 2007 en un descampado cercano a su casa, con un montón de arena y un pequeño cubo de plástico de color amarillo. Es el último lugar donde se vio al niño. Yéremi tenía siete años de edad la investigación iniciada por la Guardia Civil apuntó indiciariamente a Juan Antonio Ojeda Bordón, alias "el Rubio", por su posible implicación. Ojeda incluso acudió a la Guardia Civil para ofrecerse como testigo y decir que había visto a una mujer introducir al niño en un vehículo, un Mercedes de color blanco, una pista que resultó falsa, aunque "el Rubio" continuó acusando a una de las tías de Yéremi de llevarse al menor.

Lo cierto es que después de estos trece años de investigación de la Guardia Civil el único sospechoso sigue siendo "el Rubio", Rubén Ojeda, que nunca confesó su culpabilidad ante las autoridades. 

Ithaisa, madre de Yéremi sosteniendo un retrato.

Durante un tiempo hubo un nuevo impulso a la investigación "gracias a la labor de la Guardia Civil, que encontró testigos importantes, pero se encontraron maltratados por la Justicia y si tuvieran que volver a declarar se lo pensarían", recordaba Ithaisa Suárez, madre de Yéremi.

Varios testigos sitúan a Ojeda en el lugar de los hechos y "aunque hay numerosos indicios no podemos llevarlo al juzgado porque las pruebas no son concluyentes, pero no hay otro sospechoso y nunca se llegó a buscar en un vertedero cercano", explicaba entonces a elcierredigital.com, Ithaisa Suárez, madre del menor. 

La investigación se retomó cuando dos presos, excompañeros de celda de "el Rubio" en la cárcel de Málaga y Algeciras, declararon ante la Guardia Civil que Ojeda les había facilitado detalles de Yéremi, que solo podía conocer tras haber tenido contacto con el niño: "En uno de los casos, le contó que Yéremi se puso de color azul y esto solo lo sabíamos familiares cercanos porque el niño tenía un problema respiratorio relacionado con su nacimiento prematuro y un enfermedad relacionada con problemas respiratorios, incluso comiendo se quedaba azul a veces. Al segundo preso le dijo que "se me fue de las manos", en referencia al caso de Yéremi", recuerda su madre.

Juan Antonio Ojeda, alias "el Rubio".

Juan Antonio Ojeda, "el Rubio" fue condenado a en 2015 a cinco años de prisión por una agresión sexual a un niño de 10 años en 2012, pero a finales de 2016 confesó a un compañero de cárcel su implicación en el caso Yéremi y aquello reactivó la investigación. El 13 de julio del mismo año Ojeda compareció ante el juez, aunque se acogió a su derecho a no declarar y a no ofrecer voluntariamente muestras de ADN.

Entonces, el 25 de octubre de 2017 el juez Juan Manuel Hermo Castoya, titular del juzgado de Primera Instancia número 2 de San Bartolomé de Tirajana, de Gran Canaria, decidió archivar el caso por falta de pruebas, algo que no sentó muy bien a los familiares de Yéremi, pero tampoco a los investigadores de la UCO de la Guardia Civil, que interrogaron a numerosos testigos, siguieron la pista de 600 llamadas e investigaron a 195 pederastas durante estos trece incansables años.

Sin embargo, todo ese trabajo cayó en saco roto al archivar las investigaciones en octubre de 2017, decisión que fue ratificada en marzo de 2018 por la Audiencia de Las Palmas. Ahora, la familia de Yéremi haya encontrado nuevas vías de investigación gracias a Marcos García Montes, nuevo abogado de la familia, que en julio de 2019 anunció al apertura de nuevas vías de investigación sobre diligencias que no se habían practicado. 

Ithaisa Suárez y Marcos García Montes.

Para García Montes, "el Rubio tenía "móvil, ocasión y beneficio" para matar a Yéremi Vargas, guiado, presuntamente, por los mismos deseos sexuales que años más tarde le llevaron a agredir sexualmente a otro niño en Doctoral -localidad colindante con Vecindario-, uno hechos por los que ha cumplido una condena de cinco años de cárcel.

El abogado ha remarcado que existen una serie de conversaciones de Ojeda con compañeros de celda que no se han investigado suficientemente, en las que el sospechoso dice que el niño "está muerto" -cuando oficialmente continúa desaparecido- y sugiere que su cadáver fue destruido quemándolo.

Antes de Ojeda

Antes de sospechar de Ojeda se barajaron otras hipótesis que resultaron falsas. En 2012, la Guardia Civil investigó a 195 personas acusadas de pederastia, menores de 65 años y con delitos a niños menores de quince años, también a quince presos acusados de delitos similares y a varias personas de la isla de Gran Canaria vinculadas a este tipo delictivo.  Se pensó en que alguien de una vivienda cercana lo hubiese raptado a que se tratase de un caso de tráfico de órganos, o  que tres pederastas escoceses que estuvieron en la isla cuando el niño desapareció tuvieran relación con el caso.

En 2015 se encontró un cráneo en un parque de Vecindario. La familia estaba sobrecogida hasta que se determinó finalmente que no pertenecía al niño sino a una mujer de mediana edad. Hasta dar con la que ahora parece la pista cierta. En 2010, la entonces jueza de San Bartolomé de Tirajana rechazó la petición de excavar en el jardín de la vivienda familiar en Agüimes propiedad de Fernando Torres Baena, el principal acusado del denominado 'Caso Kárate' sobre presuntos abusos sexuales en una escuela de artes marciales en la isla.

El caso de Yéremi conmocionó a todo el país en 2007. Cuando se conoció la desaparición del niño, que padecía de insuficiencia respiratoria y necesitaba de medicación, se inició su búsqueda. Hasta 400 personas participaron en un dispositivo de rastreo de los alrededores del lugar de los hechos. Unas semanas después, el 19 de marzo, la Guardia Civil detuvo a un joven de 27 años, vecino de Agüimes, acusado de un supuesto delito de extorsión a la familia, aunque descartaron que estuviera relacionado con la desaparición. El detenido había pedido a la familia 6.000 euros a cambio de la liberación del niño, pero la investigación determinó  que lo hizo con ánimo de lucro.  

El menor, poco antes de su desaparición.

En los primeros días de la desaparición, se recibieron hasta 600 llamadas sobre el pequeño. Incluso, el entonces ministro del Interior, el fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba, destacó que en Canarias nunca había habido una operación policial tan amplia como la que hubo para buscar al niño. Y en septiembre de 2008, seis nuevos agentes de  la Unidad Central Operativa (UCO) de Madrid se unieron para reforzar la investigación. Yéremi habría cumplido 20 años este pasado mes de abril.

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