18 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La Guardia Civil localizó hace una semana en Fuengirola a Gerry Hutch, autor de la guerra entre clanes de Dublín y acusado de varios asesinatos

La Costa del Sol refugio de los históricos del hampa: Detenido el capo irlandés 'The Monk'

Momento de la detención de 'el Monje' Hutch.
Momento de la detención de 'el Monje' Hutch.
La Costa del Sol siempre ha sido refugio de los capos internacionales. Mafias de todas las nacionalidades eligen destinos como Marbella para huir de la Justicia. Mientras, este destino turístico español protagoniza ajustes de cuentas, redadas y detenciones de película. Como la de Gerry Hutch, dublinés de 58 años y más conocido como 'the Monk', detenido hace una semana por la Guardia Civil en Fuengirola y acusado por las autoridades de Irlanda de asesinato.

Gerry Hutch, de 58 años y más conocido como 'the Monk' (el Monje), era hasta hace unos días uno de los delincuentes más buscados de Irlanda. Presunto líder de una banda criminal y acusado de asesinato, la Guardia Civil lo detenía la semana pasada en un conocido restaurante de Fuengirola, en Málaga.

De su arresto informaba este martes la Dirección General del Instituto Armado en un comunicado en el que se resalta que, según la Garda Siochana (Policía irlandesa), el detenido formaba parte del clan familiar 'Kinahan', autor de varios delitos perpetrados tanto en Irlanda como en la Costa del Sol española. De hecho, al Monje le acusan de ser uno de los causantes de la mayor guerra dentro de la mafia irlandesa.

Guerra entre bandas

Según informa La Garda, al detenido se le considera responsable de los hechos ocurridos en el Hotel Regency de Dublín en 2016, donde hombres de su organización, disfrazados de policías, asesinaron empleando armas de guerra a un miembro del clan rival durante el momento del pesaje para un combate de boxeo.
 
Por ello, las autoridades irlandesas le buscaban considerándolo como uno de los criminales más peligrosos de sus país. El Equipo de Huidos de la Justicia de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil coordinado con Europol, y apoyados por el Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil y diferentes unidades de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga en el momento de la detención, lograron arrestarlo el pasado 12 de agosto.

El detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional en funciones de guardia.

Mafias en la Costa del Sol 

Hace un año eran 'Los Marranella', un peligroso clan perteneciente a la Camorra, los que recibían el golpe. El tentáculo que tenía este clan en España fue desarticulado por la Guardia Civil. Los Marranella, con varios miembros en el territorio nacional, introducían la droga en Roma después de que sus hombres la consiguieran en España, tras pegar varios “vuelcos”, vocablo con el que se conoce en el argot delictivo a los robos de drogas entre las propias bandas del narcotráfico.

Y es que en los últimos años, distintas mafias de varios países europeos han operado a su antojo en Marbella. Suecos, holandeses o daneses eligen la Costa del Sol como refugio desde el que operar sus negocios ilícitos, centrados, sobre todo, en el tráfico de droga. En este sentido, la misma cantidad de una sustancia puede incrementar hasta tres veces su precio dependiendo del país al que se transporte, comparándolo con España. 

Los italianos, de hecho, se han ganado la fama de dedicarse al tráfico de hachís y cocaína. En la zona de Puerto Banús, según señalaba un policía al diario El Español, la Camorra napolitana tiene varios locales dedicados a ello.

Las mafias rusas, sin embargo, se centran en el blanqueo de capitales. En agosto de 2018 fue detenido en Marbella Lasha Barateli, alias “El gusano”, un capo considerado por las fuerzas del Estado como el número 3 de la mafia rusa a nivel mundial, que tenía como objetivo reconstruir la organización que había sido desmantelada en el Levante español en una operación en la que fueron arrestadas 129 personas.

La Guardia Civil desmantela un almacén de armas.

Otros grupos como los rumanos, búlgaros, albaneses y kosovares, son especialistas en todo tipo de asuntos ilícitos como contrabando de armas, drogas, sicariato, asalto a viviendas de lujo, robo de coches de alta gama, prostitución, así como seguridad en clubes de alterne o con funciones de guardaespaldas para personas adineradas.

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