28 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La policía alemana con ayuda de Scotland Yard encuentra un sótano en la casa del pederasta sospechoso de secuestrar a Maddie

Novedades Madeleine McCann: Excavan en una propiedad de Brueckner para buscar restos

La policía trabajando en la parcela de Brueckner.
La policía trabajando en la parcela de Brueckner.
Nuevas noticias sobre el caso Madeleine McCann, la pequeña sigue desaparecida y para las autoridades es evidente que no la encontrarán con vida. El principal sospechoso, Christian Brueckner, se encuentra cumpliendo una condena desde 2011 por tráfico de estupefacientes y actualmente la policía alemana busca pruebas sobre la desaparición de la pequeña en una parcela en la ciudad de Hannover, propiedad del sospechoso. En la escena se encuentran un centenar de agentes dedicados a analizar restos.

Nuevos indicios en el caso de la pequeña Madeleine McCann, quien desapareció en Portugal en 2007 parecen sumarse a la investigación. Durante el mes de junio volvieron las acusaciones al principal sospechoso, Christian Brueckner, quien desde el pasado mes ha sido acusado incluso por un amigo y su expareja de ser culpable.

Para avanzar en la investigación la policía recibió órdenes de excavar una huerta en las cercanías de la ciudad alemana de Hannover, donde trabajaron un centenar de agentes. Según los medios de comunicación locales, cerca de esa parcela se encuentra una guardería.

Agentes de la policía trabajando sobre el terreno con las carpas.

Las excavaciones dieron frutos cuando las autoridades alemanas encontraron este miércoles un sótano subterráneo secreto. Las informaciones afirman que la parcela fue utilizada por Brueckner durante el año 2017, pero fue abandonada por el mismo. Estas informaciones fueron adelantadas por el diario Bild y la televisión privada RTL, aunque aun se está a la espera de que la Fiscalía confirme dichas informaciones.

Una misteriosa cabaña

Según los testimonios de los vecinos de la zona, Christian Brueckner utilizó el terreno durante dos años. A pesar de que en esa colonia no se permite la edificación de viviendas urbanas, sí que se permite la construcción de cabañas.

Los vecinos aseguran a los medios locales que en la parcela del sospechoso había, efectivamente, una cabaña antes de que el terreno fuera abandonado. Solía utilizarla para pasear a un par de perros o hacer una barbacoa.

El remolque del sospechoso.

Al parecer Christian vivía en un remolque en una zona industrial a cuatro kilómetros de la parcela. En aquella época trabajaba en un taller mecánico. Según la reconstrucción de los movimientos tras la desaparición, el presunto secuestrador de la niña se trasladó a la ciudad de Braunschweig, a 60 kilómetros de Hannover. Una vez instalado, abrió un kiosko con quien más adelante se convertiría en su expareja.

Siguió con el negocio durante un año más después de romper con su pareja, y en la misma localidad enterraría a su perro. Debajo de este enterró una unidad USB con imágenes de pornografía infantil.

Agentes de la Oficina Federal de lo Criminal y la Policía Científica excavan la parcela desde el lunes. Han levantado una valla para delimitar el área de 20 metros cuadrados. De momento los medios utilizados en la excavación son dos pequeñas máquinas excavadoras y perros de rastreo. Según lo poco que han podido ver los medios de comunicación que se han reunido en la zona, la excavación solo está teniendo lugar en una zona y la profundidad es de unos dos metros. Cerca se han instalado dos carpas para analizar los restos que se vayan extrayendo.

La culpabilidad de Brueckner

La culpabilidad de Brueckner no está demostrada, pero parece un hecho que será declarado como tal. Mientras el pedófilo cumple actualmente sentencia en prisión por un delito de drogas, las autoridades se encuentran convencidas de su implicación en el caso.

“No puedo predecir el resultado de la investigación, pero seguimos convencidos de la culpabilidad de Brückner y esperamos encontrar pruebas forenses que lo demuestren”, declaró el fiscal encargado del caso, Christian Wolters.

Michael Tatschl compartió hogar y prisión con el sospechoso.

El sospechoso fue condenado por tráfico de estupefacientes en 2011 y está previsto que salga del penal de Kiel a finales de diciembre de este año. De no haber una acusación formal quedará en libertad, aunque aun tiene pendiente una condena por violación a una estadounidense de 72 años, pero esta sentencia aun se encuentra en revisión.

El 24 de junio el portal web Página 12 publicó los testimonios de Michael Tatschl, un carpintero austriaco que afirma haber sido amigo del principal sospechoso en el caso, Christian Brueckner.

El carpintero está convencido de la culpabilidad de su ex amigo, según sus declaraciones “es más que capaz de arrebatar a un niño, es un enfermo y un pervertido”. En su entrevista para el Daily Mail dijo que mientras vivió con Brueckner en una destartalada casa rural en el complejo turístico portugués de Praia da Luz, este siempre se vanagloriaba de ganar dinero traficando con drogas o allanando apartamentos. Al parecer una vez había hablado de “vender niños a Marruecos”.

Al parecer los dos sujetos han tenido problemas con la ley en el pasado, ya que fueron encerrados juntos durante ocho meses en 2006 en una prisión de Portugal por robar 320 litros de diésel de camiones. Fueron liberados en diciembre, cinco meses antes de la desaparición de la pequeña en el piso donde permanecía con sus padres en Praia da Luz.

La razón por la que Tatschl acudió a los medios para testificar en contra de su antiguo compañero de piso es que vio un documental de ocho partes en Netflix y “supo inmediatamente quien era el culpable”. No había hecho otras declaraciones a nadie y comentó que había escuchado a uno de los turistas explicar que un sujeto que concordaba con la descripción de Brueckner había estado actuando raro cerca de su hijo un día antes de la desaparición de Madeleine. Michael no dijo nada porque temía que no se le tomase en serio por su pasado criminal.

Según cuenta el ex convicto, Brueckner guardaba trofeos de sus crímenes. En la vieja granja donde convivían escondió un alijo donde tenía cintas de video. En una de ellas se le ve atacando y violando a una señora mayor a la que había encadenado a un poste.

“Fue ahí cuando supe que estaba enfermo. Le hablé a la policía de eso. Pasaba mucho tiempo en la dark web. No sé exactamente que hacía, pero seguramente estaba relacionado a las drogas o la pornografía”, confesó el austriaco.

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