15 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

LA JOVEN COLOMBIANA, EN TRÁMITES DE DIVORCIO, DESAPARECIÓ HACE CASI UN MES EN SU DOMICILIO EN MADRID TRAS ENVIAR DOS IMPROPIOS MENSAJES DE WHATSAPP

Caso Ana María Knezevich: "Es raro que su marido haya contratado un abogado criminalista en EEUU"

El Cierre Digital en / La desaparecida Ana María Knezevich Henao.
/ La desaparecida Ana María Knezevich Henao.
Tras conocer la desaparición de Ana María, su marido, con el que se encuentra en pleno divorcio, contrató a un abogado criminalista en Estados Unidos. El portavoz de la familia de la desaparecida resalta que "es un movimiento extraño". Fue el pasado 2 de febrero cuando Ana María Knezevich desapareció mientras supuestamente se encontraba en su casa, en Madrid. Su familia descarta que se trate de una desaparición voluntaria, ya que tenía un viaje planeado para el día 5 de febrero.

Hace casi un mes que Ana María Knezevich desaparecía en Madrid en extrañas circunstancias. Desde entonces nadie la ha visto y se desconoce su paradero. Debido a las circunstancias en las que desapareció y según la forma de ser de Ana María su familia descarta que se trate de una desaparición voluntaria y aseguran que alguien se la ha llevado. Ahora, el portavoz ha dado a conocer algunas novedades sobre la situación de Ana María con su marido en relación al divorcio y la reacción de este tras conocer la desaparición.

En una conversación con elcierredigital.com el portavoz de la familia y presidente de SOS Desaparecidos, Joaquín Amills, explica que “actualmente hay un hermetismo lógico en la investigación, sin embargo, hemos conocido varios datos trascendentes sobre las desavenencias que Ana María tenía con su marido durante el divorcio y por las que vino a vivir a Madrid. Principalmente, esas desavenencias eran económicas. Según diversas personas cercanas a Ana María nos consta que ella pedía que el reparto fuera equitativo, porque la empresa era de ambos, pero ella era la responsable. Eso molestó mucho a su esposo, que pretendía que Ana María tuviera un 25 por ciento del patrimonio y no un 50, pero Ana María no cedió”.

Ana María Knezevich.

“Desde Estados Unidos nos indican que una gran parte de ese patrimonio ha sido vendido por el marido de Ana María, que todavía se encuentra en Serbia. Asimismo, nos resulta muy extraño que el marido de Ana María no tenga ningún contacto desde hace varias semanas con la familia de la desaparecida ni se haya dignado a colaborar e informar. Es algo anómalo cuando el matrimonio todavía no se ha divorciado y estuvieron trece años casados”, añade Joaquín Amills.

Por otra parte, el portavoz subraya que le resulta "muy significativo que el esposo haya buscado un abogado criminalista en Estados Unidos a raíz de la desaparición. Si no tiene nada que esconder y está dispuesto a colaborar en todo, no tiene sentido que contrate a un abogado criminalista. Nos resulta surrealista que este abogado haya hecho defensa de su cliente diciendo que no ha venido a España porque no entiende el español y no tiene casa en España. También es muy extraño que haya dicho que hasta el momento su cliente no es sospechoso ni está siendo investigado, cuando todos sabemos que el círculo cercano a una persona son los primeros investigados y sospechosos”, concluye Joaquín Amills.

Las claves del caso

A raíz del divorcio que estaba viviendo, Ana María se trasladó a Madrid hace aproximadamente un año. Su hermano Felipe explicaba que el 14 de enero de 2024 Ana María quiso retomar la relación con él y con su madre. “Me pidió disculpas y me dijo que quería estar cerca de nosotros. Diez días después me contó su situación respecto al divorcio y me explicó que tenía depresión, pero que estaba mejorando mucho”, narraba Felipe.

La joven estaba buscando piso en Madrid para mudarse de casa. Además, el 5 de febrero tenía planeado un viaje a Barcelona con una amiga suya. Su hermano relataba que el día de su desaparición estuvo hablando con una amiga suya por audio y se mandaron canciones. También hablaron del viaje que tenía previsto a Barcelona el 5 de febrero. En esa conversación Ana estaba bien y muy ilusionada. En la noche del viernes a otra amiga le dijo que estaba en casa y que estaba bien”.

Mensajes enviados desde el teléfono de Ana María.

Estos fueron los últimos mensajes que Ana compartió con sus amigas, ya que a la mañana siguiente su móvil estaba apagado. Sin embargo, pese a dejar en leído a dos de sus amigas, envió dos mensajes de WhatsApp a otras amigas. Estos dos mensajes eran idénticos, aunque uno estaba escrito en inglés y otro en español. En ellos decía que había conocido a un tipo encantador y que se iba a una casa a dos horas de Madrid, pero que no le iban a llegar los mensajes y que llamaría cuando volviese. Las amigas le pidieron que compartiera ubicación, pero desde que se enviaron esos mensajes su teléfono no se volvió a encender y no volvió a decir nada.

Felipe afirmaba que en los mensajes enviados “mi hermana no parece ella, además, nunca ha hecho algo así. Es como si el mensaje estuviera traducido directamente desde Google. Sus amigas nos han dicho que se les hace muy extraño, porque ella nunca ha hecho eso. Era la primera vez que desaparecía y el único problema que ha tenido en su vida es el divorcio. Es una persona muy amorosa y atenta, nunca se iría tantos días sin decir nada de manera voluntaria”.

Las cámaras de seguridad del edificio donde reside Ana María.

Cuando sus amigas acudieron al edificio vieron que tanto la cámara del telefonillo como la de la entrada del edificio estaban tapadas con un spray negro. “Según le dijeron los vecinos a sus amigas, en la noche del viernes al sábado habían intentado robar en el edificio. Sin embargo, ningún vecino reportó ningún robo. Debido a las circunstancias de las cámaras, del telefonillo y de los mensajes que envió, creo que fue algo planeado y alguien se la llevó”, añadía Felipe.

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