22 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

El sádico crimen cometido por los niños de 10 años Jon Venables y Robert Thomson estremeció a la sociedad británica en 1993

Polémica por el documental sobre el brutal asesinato del pequeño James Bulger en Liverpool que competirá por un Oscar en Hollywood

 Jon Venables y Robert Thomson, asesinos del pequeño James Bulger, estremecieron a la sociedad británica en los años noventa
Jon Venables y Robert Thomson, asesinos del pequeño James Bulger, estremecieron a la sociedad británica en los años noventa
Han pasado ya 26 años del terrible asesinato del pequeño James Bulger a manos de otros otros dos menores, Robert Thomson y Jon Venables, pero la herida no se ha cerrado. Es más, el macabro crimen todavía estremece a la sociedad británica que recuerda con todo detalle los pormenores del caso. A pesar de la oposición de la famlia de la vícitma, el documental llegará a las pantallas el 24 de febrero próximo.

Y por si fuera poco, la familia de la pequeña víctima ha vuelto a sufrir todavía más el horror del que no se despojan  al conocer que el documental  "Detainment" había sido nominado a los premios Oscar 2019. Un corto que se difunde en medio de la polémica. La  Academia de Hollywood ha decidido que “Detainment” opte al premio a mejor corto de acción la próxima semana. Pero la madre del niño asesinado, Denise Fergus, considera que no debería participar en estos premios y ha pedido al director del proyecto, Vincent Lambe, que lo retire de la carrera a los Oscar. Sin embargo,  pese a su  oposición,  el documental llegará a las pantallas el 24 de febrero próximo.

A lo largo de los años, Fergus ha realizado campañas presionando por sentencias más largas para los asesinos de su hijo, quienes fueron condenados a un mínimo de 8 años.

Denise Fergus, madre de James, condena la realización del corto porque "tergiversa los interrogatorios y reabre heridas".

La cinta, de 30 minutos, cuenta, principalmente, cómo se desarrollaron los interrogatorios de los dos niños británicos de 10 años, Jon y Robert, que secuestraron y mataron a otro pequeño, James Bulger, de 2 años, en Merseyside, Reino Unido, en 1993. El caso conmocionó a la sociedad británica y al mundo entero . Venables y Thompson se convirtieron en los criminales más jóvenes procesados en Reino Unido. El asesinato fue tan atroz y causó tal horror que el propio Gobierno británico pidió que ambos menores fueran juzgados como adultos.

El documental muestra un interrogatorio "diferente al real"

El detective policial Albert Kirby, quien participó en el caso, ha asegurado que la película tergiversa la investigación sobre la muerte del niño y que muestra, por ejemplo, unos interrogatorios “más violentos” de lo que en realidad fueron, ya que se intentó “acoger  y tratar lo mejor posible a los sospechosos para lograr sus declaraciones”. El agente lamenta “la insensibilidad innecesaria de muchas escenas y el tratamiento a las víctimas, James Bulger y su familia”. El director del corto admite no haber contactado con los padres del pequeño asesinado y asegura no haber querido ofenderles.

Los hechos ocurrieron el 12 de febrero de 1993, cuando Jon y Robert, dos escolares con fama de revoltosos,  secuestraron al pequeño James Bulger de apenas dos para, posteriormente, asesinarlo de manera cruel.

Robert Thompson y Jon Venables se unieron en la infancia a raíz de los problemas familiares que vivían por separado. Ambos encontraron en el otro la comprensión y el respaldo que necesitaban. Los dos nacieron en la ciudad inglesa de Liverpool. Jon lo hizo el 13 de agosto de 1982, y Robert, diez días más tarde.  

Imágenes del centro comercial gracias a las que se pudo identifcar a  Robert y Jon, quienes se llevaron a James de la mano.

Robert Thompson y Jon Venables se unieron en la infancia a raíz de los problemas familiares que vivían por separado. Ambos encontraron en el otro la comprensión y el respaldo que necesitaban. Los dos nacieron en la ciudad inglesa de Liverpool. Jon lo hizo el 13 de agosto de 1982, y Robert, diez días más tarde.  

Ambos niños procedían de familias muy problemáticas. En su entorno doméstico había violencia familiar, adicciones al alcohol, hermanos con problemas de aprendizaje, abandonos, divorcios... Los dos habían sufrido maltrato físico y psicológico por parte de sus padres y también de compañeros de colegio, por lo que los dos vivían, en cierto modo, marginados del resto. En la escuela tenían continuos problemas por sus ausencias y mal comportamiento.   Cuando se conocieron, se hicieron inseparables. Sus desgracias les unían.

Ese día salieron a matar

Ese día de febrero de 1993, volvieron a faltar a clase, y se fueron a un centro comercial de la ciudad, el de New Strand. Se hicieron notar porque llegaron gritando y revolviendo los folletos de la recepción. También insultaron a una anciana porque caminaba encorvada.  Pero todos les ignoraron.  A las 15:39 horas, el centro comercial estaba lleno de gente. La madre del pequeño James estaba comprando en la carnicería y se despistó un momento. Robert y Jon aprovecharon y se llevaron al menor cogido de la mano.

Las  imágenes de las cámaras de seguridad del centro, claves para la identificación de los asesinos, mostraron  cómo James no oponía resistencia, en principio, para irse con sus verdugos y a los dos asesinos tranquilos caminando. Pero durante los pocos minutos que duró el recorrido hasta la salida, nadie se percató de que el niño de dos años estaba siendo arrastrado en realidad en contra de su voluntad.

James Bulger apenas tenía dos años cuando fue torturado y asesinado de forma cruel por Jon y Robert.

Apenas cinco minutos más tarde,  se pierde la pista de los tres niños. La madre había ya alertado de la desaparición de su hijo, pero cuando se inicia la búsqueda, los asesinos ya estaban lejos del centro comercial.

Fueron cuatro kilómetros de recorrido. Jon y Robert arrastran al pequeño de la mano mientras este lloriquea y llama a su madre. 38 testigos les vieron pero no denunciaron ni  amonestaron a los asesinos a pesar de que para algunos “el niño pequeño quería huir”. La víctima ya tenía heridas en la cara y, según otros testimonios, “levantaban al pequeño hasta la altura de sus cabezas y lo zarandeaban”.

La vía del tren donde torturaron y mataron a James, a unos cuatro kilómetros del centro comercial del cual se le llevaron.

Tortura monstruosa y muerte agónica del pequeño

Los tres acabaron en un descampado junto a una vía del tren, y allí comenzó el sádico asesinato con una larga tortura previa. Jon y Robert  pintaron el cuerpo del pequeño James de verde y continuaron torturándole y maltratándole. Le lanzaron ladrillos, le golpearon con una barra de metal. Robert le dio patadas con tal fuerza que le dejó marcada la suela del zapato en la cara. Le pisotearon las manos hasta romperle los dedos. Le desnudaron y abusaron sexualmente de él, introduciéndole pilas por el ano y por la boca, saltaron sobre el estómago y el pecho hasta reventar el vientre del menor... Finalmente, y para que no dejar rastro, colocaron el cuerpo destrozado de James en las vías del tren. Allí apareció cuatro días después, cortado por la mitad.

Un macabro y estremecedor asesinato inspirado, segun declararon Jon y Robert, por la tercera secuela de “Chucky, el Muñeco asesino” que habían visto poco antes.  La Policía encontró  a los criminales gracias al testimonio de una mujer que había visto las imágenes.  A pesar de la conmoción general,  los asesinos se mostraron impasibles en el juicio y una ausencia total de empatía y arrepentimiento.

Otra imagen en la que fueron identificados los tres niños de camino al lugar del crimen.

El detective Phil Roberts asegura que cuando vio a los dos asesinos,  miró “el mal a la cara”. Roberts dijo que “Thompson dirigía, pero que ambos atacaron a James”. Según el detective, “ese día salieron a matar. Y si no les hubiésemos atrapado, habrían actuado de nuevo”.  De hecho, días antes  de acabar con la vida de James, habían intentado secuestrar a otro pequeño, pero su madre se dio cuenta y lo evitó.

Eran conscientes del crimen que estaban cometiendo

También se demostró con informes psiquiátricos y forenses, que los chicos eran plenamente conscientes de sus acciones.

Ambos asesinos fueron condenados a penas de cárcel hasta la mayoría de edad. Y cumplidos los dieciocho,  estuvieron otros diez años más en prisión. Recibieron una nueva identidad y se les prohibió volver a Liverpool. Tras la condena, Robert nunca más ha vuelto a delinquir, pero Venables ha vuelto a prisión después, en 2010 y 2017 por posesión y distribución de abundante material pornográfico infantil y por crear un manual para pederastas.

Los padres del pequeño James siempre reclamaron una condena mayor para los asesinos y criticaron la concesión del anonimato.

La madre del pequeño asesinado, Denise Fergus, siempre denunció que la condena fue corta y que nunca se rehabilitaron a pesar de los polémicos cuatro millones de euros que costó su reeducación. También ha criticado que se les conceda el anonimato de por vida  e incluso a Venables, en dos ocasiones tras haber vuelto a delinquir. Actualmente, está prohibido desvelar la identidad e imagen de los dos asesinos que aterrorizaron a todo un país con su monstruoso crimen   

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