14 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La víctima de una agresión sexual en el barrio de Aluche ha recaudado 6.700 dólares en cinco días

La joven estadounidense violada en Madrid lanza una campaña para recaudar fondos para otras afectadas

La joven agredida ,en una imagen que se tomó ella misma para mostrar los daños sufridos.
La joven agredida ,en una imagen que se tomó ella misma para mostrar los daños sufridos.
La joven estadounidense, de 26 años, atacada, golpeada y violada por un hombre hace unos días cerca del intercambiador de transportes de Aluche, en Madrid, lanzó una campaña en Internet para recaudar fondos para ayudar a otras víctimas de agresión sexual. Ya ha recogido 6.700 dólares para ayudar a otras mujeres en su misma situación.

Tras el suceso, ocurrido hace unos días en Madrid, la víctima, Andrea Sicignano, ha manifestado su "agradecimiento" por la "cantidad de amor, apoyo y gratitud" que ha tenido tras contar en redes sociales lo que ocurrió. Ahora, da un paso más y ha abierto la web para recaudar dinero, que para "ayudar, educar y apoyar a otras víctimas" y una pequeña parte para sus facturas médicas y los vuelos de emergencia que tomaron sus familiares.

Según el relato de los hechos realizados por la víctima, "vivo en Madrid desde hace solo 6 meses y un amigo me visitó el fin de semana pasado. Salimos por la noche a ver un espectáculo de flamenco. Los dos estábamos borrachos, y cuando salimos del último bar nos separamos. Tratando de llegar a casa, me subí al autobús equivocado; lo que me llevó al final de la línea en un área desconocida. Fui la última en bajar del autobús".

Después se sentó en la parada de autobús y entonces un hombre se acercó a ella y le ofreció ayuda. "No está claro exactamente qué sucedió después, pero tan pronto como comencé a darme cuenta de que podía estar en peligro traté de irme. Pero este hombre se volvió contundente y violento conmigo", describió Andrea.

"Mientras luchaba, él comenzó a golpearme. Estaba gritando y luchando con todo el poder que podía reunir. Traté desesperadamente de alcanzar mi teléfono, pero me golpeó en la cara una y otra vez hasta que ya no pude luchar más. Ya no podía gritar. Apenas podía ver a través de la sangre en mis ojos", continuó el relato la víctima, que pensó que aquel hombre iba a asesinarla y por eso cerró los ojos y fingió estar muerta.

La denunciante subió fotos suyas en Facebook.

"Rezaba para que cuando abriera los ojos se fuera. No sé cuánto tiempo pasó antes de que finalmente abriera los ojos, pero cuando lo hice, él había desaparecido. Me violó. Cegada por la sangre y la oscuridad, me incorporé y comencé a agarrar mis cosas. Mis medias estaban enrolladas entre mis zapatos. Las rompí y finalmente pude levantarlos. Y luego corrí", continuó.

Un coche se detuvo y sus ocupantes socorrieron a la víctima, que explicó que "me llevaron deprisa al hospital, sola, aterrorizada. El personal del hospital se tomó muy en serio la situación. Inmediatamente me hicieron una resonancia magnética. Me aplicaron un protocolo de violación y realizaron un examen ocular, ya que uno de mis ojos estaba hinchado y cerrado. Mi nariz se fracturó en cuatro lugares. Tenía moratones y rasguños cubriendo mi cuerpo".

Agradecimiento a la Policía de Madrid

Tras unos días en el hospital, Andrea volvió con la Policía a la escena del suceso, donde encontraron algunas de sus cosas y sangre. La investigación dio sus frutos y días después detuvieron al presunto autor de los hechos. "La Policía de Madrid ha sido increíblemente útil a lo largo de todo este proceso, hicieron de mi caso una prioridad absoluta", agradeció.

La mujer estadounidense confirmó la identidad del autor en una rueda de reconocimiento. "Habrá un juicio en el futuro, pero por ahora él está tras las rejas y permanecerá allí hasta el día de su juicio. Más tarde, viendo las imágenes de video del viaje en autobús, observé al hombre observándome durante todo el viaje. Él podría haberme matado. En un charco de mi propia sangre, me dejó en la oscuridad, apenas a 20 pasos de una carretera principal. Por lo que él sabía, yo estaba muerta. Pero sobreviví. Todavía estoy aquí", señaló.

En su alegato para recaudar fondos, la joven expuso que la solución a la violencia machista depende de que los hombres "entiendan realmente lo que significa respetar a las mujeres". "Las mujeres no son objetos, no estamos aquí para ser tomadas, usadas y desechadas. No podemos vivir nuestras vidas con miedo, no podemos dejar que el mal gane. Hablo en nombre de cualquiera que haya experimentado este infierno, y en nombre de aquellas cuyas voces han sido silenciadas. Esta historia podría haber terminado de forma diferente. Las cosas deben cambiar", concluyó.

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