28 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

SEGÚN LA NUEVA VERSIÓN DICE QUE DISCUTIÓ CON SU HERMANASTRO FRANCISCO JAVIER Y ESTE GOLPEÓ A MARTA CON LA CULATA DE UN REVOLVER

Miguel Carcaño: Así vive el asesino de Marta del Castillo en la cárcel de Herrera de la Mancha

Miguel Carcaño.
Miguel Carcaño.
El caso de Marta del Castillo, cuyo cuerpo sigue sin aparecer 11 años después de asesinato, puede dar un giro total después de que Antonio del Castillo presentara hace unos días pruebas para incriminar a Francisco Javier Delgado, hermano de madre de Miguel Carcaño, único condenado por el crimen de la joven Marta.

Según estas nuevas pruebas, adelantadas por El Confidencial, habría sido una discusión entre los hermanos a cuenta de una presunta estafa de 108.000 euros. Miguel habría comprado el piso de la calle León XIII, herencia de su madre, a su hermano Francisco Javier, pero como no trabajaba tuvieron que falsificar alguna documentación para que a Carcaño le concedieran el crédito. El delito de falsificar la vida laboral y varias nóminas a nombre de Carcaño para conseguir el crédito del BBVA son delitos penados con la cárcel.

La noche del 24 de enero de 2009, Marta salió de su casa familiar para visitar un piso en la calle León XIII. El piso era el lugar de reunión de los amigos de la joven entre los que se encontraban Miguel Carcaño, su asesino confeso. A lo largo de la noche pasaron por la casa en un momento u otro Samuel Benítez, Javier García Marín “El Cuco”, el único menor de edad en el momento del crimen, y Mar García Medaro, novia de Francisco Javier Delgado, hermanastro de Carcaño.

Miguel Carcaño mató a Marta de un golpe seco con un cenicero. Según su primera declaración, él y “El Cuco” intentaron abusar sexualmente de la joven. A partir, de este momento las versiones se modifican. En un principio se creyó que Carcaño y Benítez se hicieron cargo de hacer desaparecer el cuerpo arrojándolo al Guadalquivir. Durante días se buscó el cuerpo de Marta en el río de ciudad hispalense sin resultados. Sería la primera versión de las cuatro distintas que los implicados llegarían a relatar. Todas ellas falsas. Pronto, Carcaño pasaría a estar en el punto de mira de los investigadores. Hoy en prisión, ha cambiado varias veces el relato de los hechos sucedidos aquella noche.

Las versiones de Carcaño

El 14 de febrero de 2009 Miguel Carcaño, de 20 años, exnovio de Marta del Castillo, confesó a la policía su autoría del crimen y haber arrojado el cadáver de la joven al río Guadalquivir. Según el asesino, golpeó a Marta con un cenicero en la cabeza y la mató en el acto. Carcaño fue detenido el 13 de febrero junto a cinco personas más. Solo tardó un día en confesar.

Entre los detenidos se encontraban Samuel Benítez Pérez, a quien Carcaño acusó de complicidad en la ocultación del cadáver y Javier García Marín, alias el Cuco. La búsqueda del cadáver supuso en ese momento la mayor operación de rastreo emprendida por las autoridades españolas hasta el momento.

Marta del Castillo. 

Pero el 16 de marzo la policía dio por concluida la búsqueda del cuerpo en el río Guadalquivir al no obtener resultados. En las tareas trabajaron policías, guardias civiles, perros especializados llegados desde Holanda, miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS), bomberos, Protección Civil, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía, helicópteros y efectivos de la Autoridad Portuaria, entre otros. Incluso una vidente, recomendada por la Ertzaintza, colaboró en su búsqueda.

El 17 de marzo Carcaño cambió su declaración inicial y acusó a el Cuco de ser el autor del crimen, afirmando que ambos trataron de abusar sexualmente de Marta y al resistirse el Cuco la habría estrangulado. Luego, entre ambos, según esta segunda confesión, llevaron el cadáver hasta un contenedor de basura. A partir de ese momento, la policía comenzó a rastrear en el vertedero de Alcalá de Guadaíra, que recibe toda la basura de Sevilla, lo que supuso mover unas 40.000 toneladas de residuos. Además, no dejó de buscar en pozos, zanjas, minas abandonadas, márgenes del río y fincas a las afueras de Sevilla.

Cuando Carcaño acusó a su hermanastro, Francisco Javier Delgado, en 2013, de ser el autor del crimen, también dijo que el cuerpo se encontraba en la finca La Majaloba, donde se registraron más de 15.000 metros cuadrados de tierra, a pesar de que el juez no creyó esta declaración. El cuerpo habría sido sepultado “en una zanja abierta, de una profundidad algo más de medio metro”, según la enésima versión del condenado por el crimen, que ha dado pistas falsas una y otra vez sobre el paradero del cuerpo de Marta, y aunque los investigadores siempre han creído que la más fiable era la primera, nunca han descartado otras líneas de investigación.

En un último y desesperado intento, Eva Casanueva, madre de la joven, escribió a Carcaño en 2013 para pedirle que colaborase con la investigación y, aprovechando la salida que el asesino hizo a La Majaloba, ambos se encontraron. Carcaño aceptó.

Miguel Carcaño. 

La reunión duró media hora y la madre insistió en conocer el paradero del cadáver de su hija “para poder enterrarla e ir a rezarla”. Carcaño pidió perdón y lloró. En el juicio, Carcaño fue el único condenado de los cuatro acusados por diferentes delitos, a 21 años y tres meses de cárcel.

Su vida en la cárcel

Desde que entró en prisión, Carcaño ha mostrado buen comportamiento y no ha protagonizado incidentes con el resto de los reclusos del centro. Desde 2013 se encuentra en la cárcel de Ciudad Real, pero antes pasó un tiempo interno en la cárcel de Morón de la Frontera, en Sevilla.

Allí vivía con todas las comodidades y disfrutaba de lujos como ver sus programas favoritos en una tele de plasma o hacer deporte en la piscina del penal. Además, Carcaño recibía regalos y cartas de admiradoras. Pero la situación es bien distinta ahora en Herrera de la Mancha, donde mantiene "un perfil bajo", sin relacionarse apenas con otros presos y por lo tanto sin ejercer de líder sobre ningún grupo. Pasa desapercibido y no llama la atención, aunque todos saben su identidad.

Su participación en las actividades o cursos que ofrece el sistema penitenciario español es mínima. De vez en cuando va a la biblioteca y a veces acude a talleres de manualidades para trabajar con cerámica o madera, según fuentes consultadas. Tampoco se ha matriculado en los estudios que se ofrecen en el centro penitenciario.

Su día comienza a las 7 de la mañana y una hora después los funcionarios hacen el rutinario recuento de presos para más tarde acudir a desayunar. A las 9 de la mañana, Carcaño ya puede ir al patio de la cárcel, donde pasa el tiempo hasta la hora del almuerzo, en torno a la 13:00 horas.

Cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real). 

Después, Carcaño sube a su celda hasta las 5 de la tarde, hora en que los presos pueden volver a bajar otra vez al patio hasta las 19:00 horas. Ya a las 20:00 horas, los reos de la cárcel de Ciudad Real acuden a cenar y después vuelven a sus celdas para dormir. Miguel Carcaño dispone de una televisión, pero no de dispositivos móviles que le permitan conectar con el exterior, ya que están prohibidos en la prisión. El pasado mes de enero solicitó sus primeros dos permisos penitenciarios.

Herrera de La Mancha es una cárcel de máxima seguridad, una de las primeras construidas en España. Se terminó de levantar en 1979 y desde entonces los presos más peligrosos detenidos en España han pasado por sus instalaciones. Ejemplo de ello son algunos de los asesinos más sanguinarios de la organización terrorista ETA.

Tanto es así, que llegó a ser la prisión que albergó a más etarras a un tiempo. Llegaron a convivir durante la época del reagrupamiento hasta 200 reclusos detenidos o condenados por sus actividades delictivas en los comandos de la banda terrorista.

Es un centro que cuenta con una superficie construida de 20.000 metros cuadrados y una superficie de parcela de 1.347.234 metros cuadrados, según los datos de la SGIP (Secretaría General de Instituciones Penitenciarias). Pero no solo terroristas han pisado la cárcel o permanecen en ella, sino que es el caso también de algunos de los asesinos tristemente conocidos. Carcaño ha compartido y comparte prisión y módulo con asesinos y violadores como Sergio Morate, Tony King o Santiago del Valle, el asesino de Mari Luz Cortés. Otros ejemplos son el pederasta de Ciudad Lineal, José Bretón, o Miguel Ricart, el único condenado por el crimen de las niñas de Alcàsser, ya libre de prisión. 

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