16 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

También se ha tenido en cuenta en esta modificación del plan de prevención y protección nacional la expansión del yihadismo en África

La invasión rusa de Ucrania obliga a Sánchez a rediseñar su estrategia antiterrorista

La invasión rusa de Ucrania obliga al gobierno de Sánchez a rediseñar su estrategia antiterrorista.
La invasión rusa de Ucrania obliga al gobierno de Sánchez a rediseñar su estrategia antiterrorista.
La invasión rusa de Ucrania, con sus ulteriores consecuencias, ha dado un vuelco al tablero geoestratégico mundial reforzando el papel de la OTAN en la lucha de la Comunidad Internacional contra el Terrorismo, ya relevante con la actualización, en noviembre de 2021, del Plan de Acción Final con hasta 26 acciones en la lucha global de la OTAN contra el terrorismo. Y ha obligado a España a cambiar su estrategia antiterrorista.

El pasado 23 de julio se publicó el Acuerdo del Consejo de Seguridad Nacional que se adoptó en la reunión que tuvo lugar el 21 de junio de 2022 y por el que se aprueba el procedimiento para la elaboración de una nueva Estrategia Nacional contra el Terrorismo.

El Plan de Prevención y Protección Antiterrorista es una especie de protocolo que establece las directrices generales que, partiendo de un esfuerzo permanente en el ámbito preventivo, permitan asegurar la detección, seguimiento, análisis y evaluación continuada del riesgo de atentado terrorista, así como la puesta en marcha y coordinación de los dispositivos preventivos en caso necesario, entendiendo éstos como el conjunto de acciones llevadas a cabo con anterioridad a que se materialice un atentado terrorista con el objetivo de evitar que se produzca.

Según informa el Boletín Oficial del Estado (BOE) en su publicación de este 28 de julio, la actual Estrategia Nacional contra el Terrorismo (ENCOT) fue aprobada en enero de 2019 y constituye el marco político-estratégico de la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento.

Sin embargo, la presente Estrategia Nacional contra el Terrorismo de 2019 marca en su capítulo 6 un periodo de vigencia de cuatro años, que finaliza en enero 2023. Tras haber transcurrido más tres años desde la publicación de la Estrategia Nacional contra el Terrorismo, se identifican algunos elementos que recomiendan que sea actualizada.

Entre ellos destacan los cambios experimentados en el contexto estratégico. En particular, la expansión del terrorismo yihadista en África y la vuelta al poder del movimiento Talibán en Afganistán, circunstancias que representan una seria amenaza para la paz y la seguridad y un reto de primer orden para España y la UE, especialmente en el Sahel y Norte de África.

Y por otro lado, la invasión rusa de Ucrania, con sus ulteriores consecuencias, que ha dado un vuelco al tablero geoestratégico mundial reforzando el papel de la OTAN en la lucha de la Comunidad Internacional contra el Terrorismo.

Otro de los cambios radica en la necesidad de adaptar la ENCOT al nuevo marco que configura la reciente Estrategia de Seguridad Nacional 2021, aprobada el pasado mes de diciembre, que sigue considerando el Terrorismo y la radicalización violenta como Amenazas a la Seguridad Nacional.

Las medidas del Plan están principalmente dirigidas a la protección de instalaciones, redes, sistemas y equipos físicos y de tecnología de la información sobre las que descansa el funcionamiento de los servicios esenciales, y de centros y organismos públicos u oficiales, cuya destrucción supondría un daño importante a la vida humana, una vulneración de derechos fundamentales, una afectación al normal funcionamiento de las instituciones o de los sectores estratégicos, o un impacto público, social o simbólico y pérdidas económicas o patrimoniales.

Por todos estos motivos el Consejo de Seguridad Nacional, en su reunión del día 21 de junio de 2022, acordó revisar la Estrategia Nacional contra el Terrorismo, que ahora necesita ser modificada.

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