08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Los agentes han establecido un perímetro para la búsqueda de acuerdo al peso de un kilogramo del arma

La investigación del crimen de la 'viuda negra de Langreo' en su momento decisivo: La Policía busca el arma en el embalse de Soto del Rey

Los buzos de la Policía peinaron la zona del embalse de Soto del Rey para encontrar el arma con el que se cometió el crimen que acabó con la vida de Iván Castro. Los agentes han establecido un perímetro para la búsqueda en el embalse de acuerdo al peso del arma, que se estima en un kilo.

El asesinato de Iván Castro el pasado 17 de diciembre en un garaje del distrito de La Felguera, en Langreo (Asturias) sigue investigándose. Todo parece indicar que el arma utilizada en el crimen fue arrojada desde el puente de Vegalencia en el embalse de Soto del Rey por su asesino confeso Nelson A.

Lo que la Policía trata de averiguar ahora es el paradero del arma. Un equipo de los Geo reanudó la búsqueda hace dos días, después de no haber realizado con éxito la misma operación el pasado 22 de octubre. Los buzos encargados de la búsqueda volvieron a esta zona a buscar en unas aguas “turbias y demasiado crecidas” con un detector de metales que pudiera facilitar las labores. Los trabajos de búsqueda pueden reanudarse hoy.

Otro factor en el que la investigación se centra es en el nivel de implicación que tuvo en el asesinato la segunda detenida y novia de Iván Castro en el momento del crimen, Marta R., de quien se piensa que fue la autora intelectual.

Un crimen premeditado

El asesinato ocurrió el 7 de diciembre de 2017, cuando Iván Castro volvía a su casa de visitar a un amigo en Carbayín. Nelson A. estaba esperando dentro del garaje y, según su confesión, fue el autor material de los disparos que acabaron con la vida del joven. El cuerpo presentaba dos heridas de bala, una en el costado y otra en la cabeza. El segundo disparo se realizó desde muy cerca, por lo que los investigadores lo consideran como “un tiro de gracia” para rematar al joven.

Después de la Policía, el primero en llegar al escenario del crimen fue su hermano mellizo Yonathan, quien Llamó a Marta, la que fuera novia del fallecido, y le dio la trágica noticia.

Marta asistió al entierro que la familia organizó y nunca más volvió a tener contacto con ninguno de los familiares de Iván Castro, a quienes ni visitó, ni llamó, ni contactó con ellos a través de whatsapp para preguntar cómo estaban. Tampoco volvió a mencionar al supuesto hijo que estaba esperando de Iván. Además, bloqueó a los miembros de la familia a través de su cuenta de Facebook. Más tarde se mudó a Oviedo a vivir con un taxista de origen portugués y de nacionalidad española, llamado Nelson.

La familia de la víctima ha esperado durante más de diez meses a que la Policía realizara su investigación y atara todos los cabos, dando lugar a la detención de Nelson y Marta a principios de este mes.  Ella, de 30 años y regente de una confitería, había sido novia de Iván durante 12 años y él era el taxista de 42 años con el que enseguida comenzó una relación tras morir Iván.  

Las contradicciones de Marta

Aroa, la prima de Iván Castro, realizó este miércoles unas declaraciones en el programa de televisión Espejo Público, en las que afirma que la familia está “desolada y nerviosa” y deseando que aparezca el arma con el que se cometió el asesinato para que se esclarezca el crimen.

En referencia a Marta, la novia del fallecido Iván Castro, Aroa comentó que no sospechan de que ella sea la autora del crimen, pero que “no cuadraban ciertos comportamientos que tenía”. En este sentido, una de las cosas que más llamaron la atención a la familia de Iván fue que Marta aseguró estar embarazada, situación que no se podía dar por la imposibilidad del fallecido para tener hijos. Los médicos le habían diagnosticado hace años un linfoma de Hodgkin, enfermedad por la que tuvo que sufrir un tratamiento muy agresivo le hizo quedarse en estado muy crítico hasta en dos ocasiones. Esta terapia le produjo esterilidad.

Otra de las actitudes que no terminan de cuadrar en la investigación que está llevando a cabo la Guardia Civil es el hecho de que Marta guardara unos tickets del día anterior que demostrarían que tiene una coartada sólida y que no estuvo en el lugar y el momento del crimen. Se trata de dos recibos: uno de una pastelería y otro de un establecimiento donde le hicieron una manicura.

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