22 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Los agentes aseguran en grupos de chats privados que "nos han disparado desde una distancia de unos 200 metros y luego se han dispersado rápido"

Vídeos del "Estado de Guerra" en 'El Campo de Gibraltar': Tiroteos de los narcos y emboscadas contra los policías

Exclusiva Disturbios en La Línea.
Disturbios en La Línea.
Los narcotraficantes del Campo de Gibraltar y sus simpatizantes recrudecen su guerra contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La intensidad de la violencia alcanza cotas inimaginables con emboscadas continuas a las patrullas, disparos con fuego real, ataques con artefactos incendiarios e incluso intentos de asaltar Comisarías. La situación es un polvorín y elcierredigital.com ha accedido a las informaciones e imágenes violentas que describen cómo es el día a día de los policías.

“Compañeros, nada de quedarse estáticos ni entrar al trapo en las barricadas y en las emboscadas” se advierte en los chats policiales. Otro agente responde “nosotros hemos estado delante de la barricada unas tres horas aguantando una lluvia de piedras constante, respondiendo con incursiones de 10 y 15 metros nada más, estaban provocándonos para que nos acercáramos lo suficiente para dispararnos… como han visto que no picábamos nos han disparado desde una distancia de unos 200 metros, ha sido disparar y luego dispersarse rápidamente una vez que lo habían logrado”. Otro policía puntualiza “más tarde, cuando nos hemos reunido con las patrullas de La Línea en la puerta del nuevo hospital, nos han vuelto a disparar pero a mayor distancia”.

Esta es parte de la crónica de la situación bélica que soportan en las últimas horas los policías destinados en El Campo de Gibraltar. La violencia se desató tras la muerte de dos hombres ahogados a poca distancia del muelle de La Atunara el pasado lunes. Las víctimas intentaban alcanzar el muelle a nado tras arrojarse de su barca mientras supuestamente realizaban tareas de abastecimiento de gasolina relacionadas con el narcotráfico, de hecho, a uno de ellos le constaban antecedentes por ese asunto.

Sin embargo, el estallido de violencia posterior no atendía a razones, cuando decenas de vecinos de La Línea atacaron a los efectivos policiales con todo lo que tenían a mano, incendiando instalaciones y montando barricadas de fuego en la zona. El argumento falso de que la Guardia Civil perseguía a los ahogados cuando se ahogaron pronto se vino abajo, pero los violentos insistían en acusar a la Policía y la Guardia Civil de no haber intentado salvar las vidas de las víctimas a pesar de las imágenes de los efectivos policiales intentando reanimar a los hombres en el muelle. Tampoco ha servido de nada el anuncio de una investigación para aclarar los hechos. Los narcos y sus simpatizantes se han lanzado a una guerra abierta contra los policías que ya se prolonga durante cuatro días.

De las pedradas a los disparos con munición real

“Compañeros, esta madrugada estaban desplegados tres indicativos de UPR (Unidades de Reacción de la Policía Nacional) en el barrio de Las Palomeras intentando controlar los ataques de unas 30 personas que se dedicaban a hacer barricadas y prender fuego a contenedores… todo ello con órdenes de no cargar…cuando han recibido impactos de fuego real en la luna delantera de uno de los vehículos, la bala ha llegado incluso a atravesar la protección delantera aunque afortunadamente no hay que lamentar males mayores”…”Han sido tres disparos con bala de jabalí y muchos más con perdigones” apunta otro agente.

El agujero de bala en una furgoneta policial.

El ataque, el más virulento como se puede apreciar en las imágenes que publica elcierredigital.com  tuvo lugar a las 5:00 de la madrugada del jueves, tras varios días de emboscadas a las patrullas que acudían a solventar los incidentes que provocaban los alborotadores.

Un cartucho de una bala disparada.

No fueron los únicos disparos que han recibido los agentes, los narcos volvieron a tirotearles al menos en otra ocasión, además de lanzarles artefactos incendiarios. “En San Bernardo han esperado a que nos acercáramos para tirarnos bengalas y cuando estaban encendidas junto a nosotros han empezado a tirarnos botellas con gasolina para quemarnos vivos” advierte otro policía, y otro agente contesta: “Mucho cuidado porque están buscando matarnos a alguno sin duda, lo de la munición real ha sido un milagro porque si le da a un compañero de nada valen las protecciones”.

“Nos han disparado con fuego real, esto ya cambia la película” advierte otro, acostumbrado a soportar y combatir todo tipo de violencia por parte de los narcos.

La guerra también se libra en las redes

El odio a la Policía y a la Guardia Civil por parte de los simpatizantes de los narcos también se cuece a fuego lento en las redes. Se insulta y amenaza impunemente a los miembros de las FCSE e incluso se revelan datos personales y se señala con el dedo.

Hace unas horas que desconocidos publicaron en las redes la fotografía de un hombre de uniforme junto a otra del mismo hombre vestido de paisano donde se aprecia con total nitidez su cara. Bajo las imágenes acusadoras, el texto siguiente: “Responsable de no auxiliar a los dos fallecidos del puerto de La Atunara”. Todo vale con tal de hacer daño al “enemigo policial” aprovechando que de momento se encuentran atados de manos en la calle por las órdenes que les impiden actuar con contundencia.

Los simpatizantes de los narcos atacan a guardias y policías en cuanto ven la oportunidad. Primero fue la orden de los jefes de las bandas de narcos de embestir a las patrullas policiales que intentaran detenerlos, hiriendo gravemente a varios policías y guardias civiles en pocos meses. Le siguió la campaña de internet, “y ahora la kale borroka” en las calles, precisa un policía de la zona que compara la violencia callejera de los simpatizantes del narco con la de los cachorros de ETA. “Ahora está peor que nunca, participan de todas las edades pero sobre todo se sirven de menores para tendernos las emboscadas” puntualiza el mismo policía.

El SUP reclama la “Zona de Especial Singularidad” 

En medio de esta guerra son muchos los policías que piden un cambio de destino y salir de donde no les quieren. “Cuando hay una parte de la sociedad entregada a los narcotraficantes y los policías que luchan por erradicarlo son acosados, atacados y denostados en su trabajo diario, se cumplen todos los requisitos para que el Gobierno declare El Campo de Gibraltar como “Zona de Especial Singularidad” apunta Carlos Morales portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP). “Esa calificación supondría para los policías un complemento económico especial, más permisos y baremación, justo lo que se necesita para que los policías quieran permanecer en la plantilla de El Campo de Gibraltar, la medida favorecería el arraigo y la productividad” insiste Morales.

La realidad es que las unidades tiroteadas en las últimas horas no pertenecen a La Línea. El Campo de Gibraltar no tiene UPR (Unidades de Prevención Rápida) y tienen que venir refuerzos de Sevilla y Madrid con el gasto y los problemas que suponen. “Además, los traficantes detectan antes las unidades que venimos de refuerzo, tienen ojos y oídos en todas partes, y se dedican a vigilar desde pequeñas motocicletas los hoteles en los que nos alojamos para avisar del momento en que salimos a una operación, eso nos obliga a modificar horarios constantemente” nos confiesa un policía.

Desde el SUP llevan años pidiendo más medios humanos y materiales para los policías de la zona, también que se cree una unidad de UPR en La Línea. “Es urgente recuperar el principio de autoridad en un lugar donde se tirotea a los policías mientras patrullan” sentencia Morales.

Desembarcan un alijo mientras la Policía reanima a los ahogados

Entre tanto, la indignación es máxima entre la plantilla policial. Mientras los amigos de los narcos hacen circular entre la población la versión de que la policía dejó ahogarse a los dos hombres fallecidos el lunes, la realidad es que los narcos a los que presuntamente las víctimas abastecían de gasolina aprovecharon que policías y guardias intentaban reanimar a los ahogados para desembarcar muy cerca del lugar un alijo de hachís. 

“Los narcos nos echan a la gente encima para sacar partido, más dinero, y la gente no se da cuenta de que los narcos les manipulan y se aprovechan de ellos, con la excusa de darles “un trabajo”, los narcos se hacen ricos a su costa” advierte un policía destinado en La Línea. “Desde que comenzaron los disturbios, los narcos están aprovechando para quemar las farolas de la playa con el objetivo de facilitar los alijos nocturnos, en medio de la confusión ellos sacan partido” asegura un policía. Otro agente puntualiza “estos días hay tantos incendios que los bomberos no tienen capacidad para apagarlos”. 

La amargura acompaña los comentarios de los Policías, se quejan de las “órdenes de arriba” para que no intervengan con firmeza, para “no provocar más desórdenes”. “En muchas zonas no estamos patrullando, en realidad en la mayoría, sólo se sale si hay avisos”.

La Policía y sus grandes operaciones están ganando la guerra en los juzgados descabezando las grandes bandas de narcos, pero en la calle el bando contrario gana terreno a la autoridad.

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