09 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

CSIF y ACAIP-UGT han convocado concentraciones en repulsa a los reiterativos ataques que sufren por parte de internos, el último en Logroño

Los funcionarios de prisiones se movilizan este miércoles para condenar las agresiones que sufren a diario

Manifestación de funcionarios de prisiones.
Manifestación de funcionarios de prisiones.
Funcionarios de prisiones de toda España se concentrarán este miércoles en un acto de repulsa contra la agresión sufrida por una trabajadora el pasado sábado en la cárcel de Logroño. Las organizaciones sindicales ACAIP-UGT y CSIF recuerdan que "las últimas semanas están siendo especialmente duras en las cárceles españolas con una sucesión de incidentes de extrema gravedad" y exigen soluciones a las administraciones.

Este miércoles, representantes y miembros de las secciones sindicales ACAIP-UGT y CSIF se concentrarán ante las Subdelegaciones de Gobierno de todas las provincias con centros penitenciarios dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias en un acto de repulsa contra la grave agresión sufrida por una funcionaria de prisiones el pasado sábado en la cárcel de Logroño.

"Las últimas semanas están siendo especialmente duras en las prisiones españolas con una sucesión de incidentes de extrema gravedad y que parecen tener un mismo nexo, que es la dejadez de los gestores de la institución y la falta de respeto a los profesionales penitenciarios a quienes no se les tiene en cuenta a la hora de tomar ciertas decisiones" indican desde las organizaciones sindicales al tiempo que recuerdan que, en los últimos altercados, "hay informes previos de los trabajadores penitenciarios que advertían de la peligrosidad de los internos, e incluso con propuesta de regresión a grados de clasificación con un régimen de vida más restringido, a los que se ha hecho caso omiso, poniendo en riesgo la integridad física de quienes trabajamos dentro de una prisión" lamentan. 

Centro penitenciario de Logroño. 

De hecho, tal y como vienen denunciando, ser empleado penitenciario supone asumir riesgos a diario. Desde el año 2004 y hasta mayo de 2020, según los datos recopilados en las estadísticas anuales de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, los trabajadores de las cárceles han sido víctimas de 6.351 agresiones perpetradas por internos. Una cada tres días. En los últimos meses, según datos de ACAIP, esta cadencia se ha rebajado hasta las 36 horas. 

Para muestra, el pasado 27 de octubre un interno de la cárcel de Cuenca utilizó la astilla de un cristal para rajarle el cuello a un funcionario. Dos días antes, en la prisión de Zuera, en Zaragoza, otro preso decidió incendiar su celda cuando un funcionario le daba su medicación y esperaba delante de él a que se la tomase. El pasado día 22, una maestra del centro penitenciario de Jaén fue víctima de un intento de agresión sexual cuando iba a iniciar las clases en el aula multiusos de la prisión. 

"Ha llegado el momento de gritar basta ya, es necesario que se apruebe la legislación que dote a los trabajadores penitenciarios de autoridad y que estas agresiones sean consideradas como un atentado a la autoridad y no se salden con meras sanciones administrativas" claman en un comunicado en el que además recuerdan que, tanto ACAIP-UGT como CSIF, tienen declarado un conflicto colectivo con la administración penitenciaria por la falta de negociación de las mejoras que necesita la institución. 

En concreto, piden una retribución adecuada a las funciones que realizan, la declaración de agentes de autoridad a los trabajadores penitenciarios, formación universal, encuadramiento en el grupo B de TREBEP, reconocimiento y respeto por parte de los gestores de la administración penitenciaria y, con especial énfasis tras los últimos episodios sufridos, ni una agresión más en prisiones. 

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