11 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Adquirían a bajo precio vehículos siniestrados de imposible reparación para hacerse con su documentación y rematricularlos fuera de España

Desarticulada en Madrid y Guadalajara una organización que se dedicaba a robar coches para revenderlos en Polonia

Algunos objetos incautados.
Algunos objetos incautados.
Los detenidos acudían frecuentemente a empresas dedicadas a la compra-venta de vehículos siniestrados, donde adquirían a bajo coste vehículos siniestrados de imposible reparación, para obtener su documentación original: permiso de circulación, ficha técnica y placas de matrícula, y asignarle esa documentación a automóviles robados..

La Policía Nacional ha desarticulado una organización especializada en el robo y falsificación de vehículos en Madrid y Guadalajara, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid en un comunicado.

Una vez modificados, los turismos eran enviados a Polonia para su venta. Hay cuatro personas detenidas, todas ellas de nacionalidad polaca, y se han realizado dos registros en la localidad de Torrejón de Ardoz (Madrid) y en una nave de Cabanillas del Campo (Guadalajara).

No es la primera vez que se desarticula una organización similar en esa localidad madrileña, donde desde hace años se han producido robos de vehículos que después se enviaban a Polonia para ser revendidos. En esta ocasión, los principales cabecillas también residían en la localidad de Torrejón de Ardoz, donde ocultaban parte de los útiles empleados para la actividad delictiva.

La investigación se inicio a finales del mes de abril de 2018, tras el robo de un vehículo en el distrito madrileño de Hortaleza. Después de realizar localizar y visualizar las cámaras de videovigilancia existentes en la zona donde se produjo el suceso, se logró identificar al autor de la sustracción, que resultó ser un hombre de nacionalidad polaca.

Igualmente, se averiguó que en las inmediaciones donde se había producido ese robo se había sustraído esa misma noche otro vehículo, tratándose de los mismos autores. Por otro lado, se conoció un incremento del robo de vehículos de una marca y modelo concetos, coincidiendo varias circunstancias en todos ellos. Ante la posibilidad de que los responsables pudieran formar parte de un grupo organizado, se iniciaron vigilancias y seguimientos para identificar al resto de integrantes, así como el modus operandi empleado.

Los agentes comprobaron que los investigados acudían frecuentemente a empresas dedicadas a la compra-venta de vehículos siniestrados, donde adquirían a bajo coste coches siniestrados de imposible reparación, para de esta manera obtener su documentación original: permiso de circulación, ficha técnica y placas de matrícula.

Coches robados por la organización en una nave.

Después localizaban un vehículo de la misma marca, modelo y antigüedad y lo sustraían para luego falsificarlo, haciéndolo pasar por el siniestrado como si hubiera sido reparado.

Enviados a Polonia

Los autores de los robos actuaban principalmente en el distrito madrileño de Hortaleza. Una vez sustraídos, trasladaban los vehículos hasta una urbanización de una pequeña localidad de Guadalajara, Cabanillas del Campo, para dejarlos 'enfriar' y completar su falsificación antes de ser enviados a Polonia.

Cuando el vehículo estaba totalmente preparado, un conductor viajaba a nuestro país desde Polonia para hacerse cargo del coche, que llevaba a Polonia por carretera. Ya en su destino, era matriculado como un vehículo importado y dado de baja en España.

La investigación culminó con la detención de tres personas en Cabanillas del Campo (Guadalajara) y otra en el distrito madrileño de Hortaleza, con lo que se ha desarticulado esta organización de ciudadanos polacos dedicados al robo, falsificación y comercialización de vehículos de gama media, actividad que les reportaba importantes beneficios económicos.

Este grupo criminal estaba perfectamente estructurado con determinación clara del papel desempeñado por cada uno de sus miembros. Por una parte se encontraban los encargados de la sustracción de los vehículos; en otro escalón, los que realizaban la falsificación de los elementos identificativos, así como de su documentación para ponerlos en circulación y, por último, los responsables de su transporte por carretera hasta Polonia.

 

A partir del lunes Elcierredigital.com entrevista a Laureano Oubiña, extraficante gallego que contará su vida después de permanecer 33 años en la cárcel. 

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